
Las mentes brillantes hablan sobre ideas

Usted es un hijo de Dios
EN SU PRESENCIA
Texto Principal: Génesis 3:8-9; Génesis 3:23-24; Romanos 3:23
Introducción: En el jardín del Edén, Adán y Eva vivían en la presencia de Dios el creador. Ellos no tenían sentido de ineptitud ni carecía de aptitud. Eran como niños que de scansan en los brazos de su padre. El niño no tiene sentimientos de temor ni de carencia, porque le pertenece a su padre; y por eso toma su lugar, y se siente en libertad.
I. LA NECESIDAD DE UN CAMINO PARA ENTRAR A LA PRESENCIA DE DIOS?
Adán Y Eva entregaron sus vastos privilegios y derechos al enemigo y fueron arrojado de la presencia; y una espada flameante estaba a la puerta para mantenerlos alejados de la gloria de Dios. (Génesis 3:23-24) “Y lo sacó Jehová del Huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de vida”; (Romanos 3:23).
- El jardín del Edén, con el árbol de la vida, fue conocido de todo el mundo por miles de años hasta que llegó el diluvio. Y sin embargo nadie podía acercarse a la presencia de Dios.
- Jehová Dios apartó a Abraham y cortó el Pacto con él, dándole la promesa de que el Mesías vendría a través de él, y a sus descendientes les dio la Ley y el Sacerdocio.
- La presencia inaccesible estaba en el Lugar Santísimo. Dios moraba en medio de ellos en el Lugar Santísimo. Nadie podía acercarse a Él a menos que estuviese cubierto por una nube de incienso y que tuviese en su mano una palangana de sangre para rociar sobre el Propiciatorio; y esto solo tenía que hacerse una vez al año por el sumos sacerdote designado. Israel era un siervo.
- El camino a la presencia del Padre aún no se había manifestado. (Hebreos 9:8) “Dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie”.
II. LOS HOMBRES NO COMPRENDIERON LA REVELACION DEL SEÑOR JESUCRISTO
El Señor Jesús les reveló una cosa asombrosa: El platicó con el Dios Todopoderoso, el Dios de los judíos, con un sentido de intimidad que ellos no pudieron entender, y finalmente El llamo al Dios de ellos su Padre.
- Para ellos, eso fue una blasfemia, y por eso lo apedrearon; lo persiguieron y le dieron muerte “El hace de Dios Su Padre; esa es una blasfemia y debe morir” (Juan 19:7) “Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios”.
- Jesús pago el precio de confesar a Dios como su Padre.
- JESÚS ES EL CAMINO A LA PRESENCIA DEL PADRE -EL LUGAR SANTÍSIMO-
(Juan 14:6) “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”. El Camino fue perseguido:
- Saulo persiguió el Camino (Hechos 9:1-2) “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén”. (Hechos 22:4) “Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres).
- Los de Éfeso persiguieron el Camino (Hechos 19:23) “Hubo por aquel tiempo un disturbio no pequeño acerca del Camino”.
III. ACERQUEMONOS CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA
Podemos entrar confiadamente al Lugar Santísimo. (Hebreos 4:16) “Acerquemos, confiadamente al Trono de la Gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
- Cuando el Señor Jesucristo murió en la cruz el velo del templo se rasgó. (Marcos 15:38) “Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”. (Hebreos 10:19-20) “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”.
- El “Nuevo camino” que Pablo predicaba era “el Camino a la presencia de Dios”. (Hechos 24:14) “Pero esto confieso que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas”.
- El Lugar Santísimo quedó abierto; no solo para el Sumo Sacerdote, sino para todos los que fuimos limpiados por la sangre de Cristo.
- Dios el Padre ya no está encerrado solo. Ahora podemos acercarnos a Él. Podemos conocerlo. Jesús es el Camino. “Yo voy a ser el Camino a la presencia del Padre”.
- Ahora los hombres somos capaces de entrar en Su presencia por el Camino nuevo y vivo, Cristo
Conclusión: A través de la oración en el nombre de Jesús, el Camino, en tramos en la Sala del Trono de Dios en una sesión ejecutiva, sin temor, sin sentimiento de condenación ni inferioridad. Alabamos y adoramos su nombre y le presentamos nuestras peticiones basados en Su Palabra con la certeza que él nos oye y nos responde.

