
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y EL MILENIO
EL JUCIO FINAL
Texto Principal: Apocalipsis 20:11-15
Introducción: Al final de la historia, solo queda el juicio final para completar el drama de la redención. El juicio final llega a los que están espiritualmente muertos, no a los santos. El libro de la vida fue abierto para mostrar que los nombres de los muertos no aparecían en él (Apocalipsis 20:12): “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”.
I. LA MUERTE SEGUNDA (Apocalipsis 20:14)
La muerte segunda y el lago de fuego son términos idénticos usados en relación con el estado eterno de los impíos. (Apocalipsis 20:14-15): “Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.
Es segunda en relación con la muerte física de los que murieron en incredulidad, habiendo rechazado a Dios. La condición eterna de ellos es muerte (separación de Dios) eterna en sus pecados (Juan 8:24): “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis”.
- La segunda muerte no es aniquilación. En el caso de la bestia y el falso profeta, después de mil años de haber sido echados al lago de fuego, aún existen como personas conscientes y con identidad propia.
- La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. (Apocalipsis 20:11-15): “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante de Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.
II. LA PRIMERA Y LA SEGUNDA RESURRECCIÓN
(Apocalipsis 20:4-5): “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección”.
- En la primera resurrección resucitarán los justos (Lucas 14:14): “Y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”.
- En el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento se muestra que la resurrección de los justos para vida eterna y la resurrección de los perdidos para condenación eterna son eventos distintos (Daniel 12:2): “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”. (Juan 5:29): “Y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida, mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”.
- En el texto de Apocalipsis 20:5, por primera vez se revela el intervalo preciso de mil años entre las dos resurrecciones. (1 Corintios 15:52): “En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”.
- En la segunda resurrección resucitarán los no creyentes muertos. (Apocalipsis 20:12-13): “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras”.
III. EL GRAN TRONO BLANCO
(Apocalipsis 20:11): “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos”. El juicio del gran trono blanco es el juicio final del Señor Jesucristo, donde los incrédulos serán juzgados según sus obras y condenados al lago de fuego. En el juicio final, los redimidos no seremos juzgados, por cuanto participamos de la primera resurrección mil años antes. (Apocalipsis 20:15): “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.
Conclusión: El último enemigo que será destruido es la muerte y el Hades, el refugio temporal de los muertos hasta el juicio final. El final para nuestra alma será un cielo eterno o un infierno eterno (Mateo 25:46): “E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”.
La decisión la debe tomar cada persona antes de que su vida física llegue a su fin: aceptar o rechazar el sacrificio de Cristo a nuestro favor (Juan 5:24): “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.

