
MIRANDO LAS COSAS QUE NO SE VEN

Su amor concibió la idea de no dejarme morir en el vacío
PÍDEME LO QUE QUIERAS
Texto Principal: Mateo 7:7-8; Marcos 10:46-52; 1 Reyes 3:3-15.
Introducción: (Mateo 7:7-8) “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. Existen diferentes clases de oración: la oración de acción de gracias (alabanza y adoración), la oración de intercesión, la oración en el espíritu, la oración de petición y la oración de combate. En la oración de petición Dios nos permite presentarle a él en el nombre del Señor Jesucristo todas nuestras necesidades fundamentadas en su santa voluntad.
- DIOS SE DELEITA EN NUESTRO BIENESTAR.
Dios es generoso y afluente. Él es Jehová Jireh (Filipenses 4:19) “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria”.
- Dios está atento a nuestras oraciones, él las escucha y las responde. (Salmo 34:17) “Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias”. (Jeremías 29:12) “Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”. (Jeremías 33:3) “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. (Isaías 65:24) “Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído”.
- Dios es bueno, generoso y afluente. Él es nuestro Padre obrador de milagros.
- Pero pida con fe. (Santiago 1:6) “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”.
- Las respuestas a la oración de petición es pedir creyendo. (Mateo 21:22) “Todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
- La fe es la sustancia de las cosas. Certeza quiere decir cosas bien específicas. Esto es fe. (Hebreos 11:1 NTV) “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver”.
II. PETICIONES ESPECÍFICAS.
Nuestras peticiones deben ser bien claras y definidas, fundamentadas en la voluntad de Dios. Pedir según la voluntad de Dios, es orar conforme a Su Palabra. (1 Juan 5:14-15) “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”. Nuestras oraciones deben ser especificas; tengamos un objetivo bien claro y una meta muy nítida. No digamos simplemente, Señor bendíceme; la Biblia tiene miles de bendiciones que Dios ha declarado que son nuestras, ¿cuál de ellas es la que estamos necesitando hoy?
- LA PETICIÓN DE BARTIMEO: SEÑOR, QUE RECOBRE LA VISTA.
- El Señor le manifestó su bondad a Bartimeo cuando le dijo: (Marcos 10:51) “¿Qué quiere que te haga?”. No basta con gritar. Dios responde a las oraciones específicas: Bartimeo, el ciego, cuando oyó que Jesús estaba pasando por allí, comenzó a gritar: “¡Jesús Hijo de David, ten misericordia de mí!”.
- Bartimeo fue específico en su petición, dijo: (Marcos 10:51) “Maestro que recobre la vista”.
- El Señor le respondió con el milagro (Marcos 10:52) “Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista”.
III. LA PETICIÓN DE SALOMÓN: SEÑOR DAME SABIDURÍA.
Salomón estaba en Gabaón adorando a Dios aquella noche y el Señor le dijo: (1 Reyes 3:5) “Pide lo que quieras que yo te dé”.
- La petición de Salomón: (1 Reyes 3:9) “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿Quién podrá gobernar este pueblo tan grande?”.
- Dios se agradó de que Salomón le pidiera específicamente (1 Reyes 3:10) “Y agradó delante del Señor que Salomón pidiera esto”.
- Dios le respondió a Salomón conforme a sus palabras (1 Reyes 3:12) “He aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días”.
- Dios se agradó y le dio a Salomón más de lo que pidió (1 Reyes 3:12) “Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días”.
Conclusión: Presentémosle nuestras peticiones especificas al Señor en oración y él nos dará más de lo que le pedimos. (Efesios 3:20) “Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”.

