
LA REALIDAD DE LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO.

BENDECIDOS CON TODA BENDICIÓN EN CRISTO
IDENTIFICADOS CON CRISTO
Texto Principal: Efesios 1:16-23; Efesios 2:6; Marcos 16:17-20.
Introducción: El Señor Jesucristo resucitó, ascendió al cielo y fue exaltado por el Padre sobre todo principado y potestad y poder y señorío (Efesios 1:20-22) “La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos, y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. El destronó al adversario y lo despojó de su autoridad y poder.
- EL SEÑOR JESUCRISTO SE IDENTIFICÓ CON NOSOTROS.
El Señor Jesucristo se identificó cuando tomó la esencia humana, haciéndose semejante a los hombres y cuando cargó nuestras iniquidades (Filipenses 2:7-8).
- Cristo se identificó con nuestra naturaleza humana (Juan 1:14) “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.
- Cristo se identificó con nuestra naturaleza pecaminosa (2 Corintios 5:21) “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”.
II. NUESTRA IDENTIFICACIÓN CON CRISTO.
El Señor Jesucristo fue a la cruz como nuestro representante legal. Todos los seres humanos estuvimos en Él cuando el Señor realizó la obra redentora hace dos mil años.
- Nos identificamos con Cristo en la crucifixión. El Espíritu Santo lo dice claramente (Gálatas 2:20) «Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó así mismo por mí».
- Nos identificamos con Cristo en Su muerte (Romanos 6:4-5) “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”.
- Nos identificamos con Cristo en la sepultura (Colosenses 2:12) «Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos».
- Nos identificamos con Cristo en su resurrección. (Efesios 2:5-6) “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo”.
III. ESTAMOS SENTADOS EN EL TRONO JUNTAMENTE CON CRISTO.
Estamos sentados juntamente con Cristo en los lugares celestiales (Efesios 2:5-6) “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”.
- El Señor Jesucristo fue exaltado hasta lo sumo por el Padre, él está sentado en el Trono (Filipenses 2:9-11) “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”.
- Estamos sentados con Cristo (Apocalipsis 3:21) “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre, en su trono”.
- Reinamos como reyes en el nombre del Señor Jesucristo sobre todo poder y autoridad (Apocalipsis 1:6) “Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén”; (Salmo 113:7-8) “Él levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del muladar, para hacerlos sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo”.
IV. LO QUE SOMOS EN CRISTO.
Somos hijos de hijos de Dios, herederos y bendecidos con toda clase de bendición. Somos bendecidos (Efesios 1:3).
- Somos miembros de la familia de Dios, nuestro Padre (Efesios 2:19).
- Somos herederos de Dios (Gálatas 4:7); (Romanos 8:17).
- Somos más que vencedores (Romanos 8:37) “Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”; (1 Juan 4:4).
- Somos prosperados en todas las cosas (3 Juan 2) “Amado, yo deseo que seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”.
Conclusión: Declare con fe: Yo soy lo que Dios dice que soy, yo tengo lo que Dios dice que tengo, yo puedo hacer lo que Dios dice que puedo hacer. ¡Todas las cosas ahora son posibles para mí porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece!

