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JEHOVÁ NISSI
ANDAMOS POR FE, NO POR VISTA
LECTURA BÍBLICA (Proverbios 3:1-10)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo” (Filipenses 1:6).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
¿Qué debemos hacer para no ser juzgados? (1 Corintios 11:31).
R/ EXAMINARNOS A NOSOTROS MISMOS
Según (1 Corintios 11:32) ¿Qué sucede si somos juzgados?
R/ SOMOS CASTIGADOS
¿Quién es el que nos castiga? (1 Corintios 11:32)
R/ EL SEÑOR
Al ser juzgados, ¿Por qué nos castiga el Señor? (1 Corintios 11:32)
R/ PARA QUE NO SEAMOS CONDENADOS CON EL MUNDO
¿Qué debemos hacer cuando nos reunimos a participar de la Santa Cena?
(1 Corintios 11:29-33)
R/ ESPERARNOS UNOS A OTROS
¿Qué debe hacer el que tiene hambre y quiere participar de la Cena del Señor? (1 Corintios 11:34)
R/ COMER EN SU CASA
ANDAMOS POR FE, NO POR VISTA
INTRODUCCIÓN: ¿Ha usted tenido la oportunidad de subirse a un avión? Cada vez que uno se sube a un avión uno sube con fe y confiando en el piloto, ya que le estamos confiando nuestra vida a él. El piloto tiene la preparación, la experiencia y la capacidad de conducirnos con seguridad. Si confiamos nuestra vida en manos de un piloto humano, ¿por qué a veces nos cuesta tanto confiar nuestra vida en las manos de Aquel que creó los cielos y la tierra?
La Biblia dice en Santiago 1:18 Además, quiso que fuéramos sus hijos. Por eso, por medio de la buena noticia de salvación nos dio una vida nueva. Eso significa que no solo Dios nos creó, sino que decidió salvarnos y darnos una vida eterna en Cristo. Hoy quiero invitarte a reflexionar: ¿está Cristo al mando de tu vida, como el piloto que te conduce a tu destino?.
I. DIOS NOS DA LA VIDA Y EL DESTINO FINAL
Un avión no despega sin un plan de vuelo. Todo está calculado: la ruta, el tiempo, el aterrizaje. De la misma manera, nuestra vida en Cristo no es un accidente, no es una coincidencia, no es por error, Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.
Tu vida tiene un propósito. Dios trazó el plan de tu existencia antes de que nacieras, y ese plan se centra en llevarte hacia los pies del Señor, a que aprendamos a fijar nuestra mirada en Él y si… a Confiar plenamente en Él. Santiago 1:18 afirma que Él nos dio nueva vida mediante su Palabra de Verdad. La salvación no fue idea tuya, fue iniciativa de Dios. Y si Él fue quien decidió darte vida, también es Él quien sostiene tu vuelo y asegura tu camino.
II. ANQUE NO LO PODAMOS VER, CONFIAMOS EN ÉL
Algo curioso de los vuelos es que nunca vemos al piloto. No lo conocemos, quizá si su voz cuando saluda y nos dice su nombre y el del capitán pero no lo vemos durante las horas en el aire, pero confiamos que está al mando. Esa es la esencia de la fe. Hebreos 11:1 La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
El Señor Jesús le dijo a Tomás Juan 20:29 Bienaventurados los que no vieron y creyeron. Aunque no vemos al Señor física o tangiblemente, confiamos en su dirección, en su guía, y en su mano poderosa porque Él prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin.
Tal vez no ves al Señor Jesús con tus ojos, pero puedes tener la convicción de que Su mano guía tu vida, su Palabra alumbrando tu camino. Como dice 2 Corintios 5:7 Andamos por fe, no por vista, Nuestra confianza no está en lo que vemos, sino en quién gobierna nuestra vida.
III. LAS TURBULENCIAS PRUEBAN NUESTRA CONFIANZA EN DIOS
En los vuelos hay turbulencias. A veces el avión tiembla y sentimos inseguridad, pensamos que nos vamos a caer, nos agarramos de las sillas, pero pasa igual en la vida, hay pruebas, dificultades, momentos que nos hacen temblar. Santiago 1:2-3 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
Los discípulos vivieron esto según Mateo 8, cuando la tormenta azotaba la barca, Jesús se levantó y reprendió al viento y al mar, y todo se calmó. Ellos se preguntaban Mateo 8:27 los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen? Las turbulencias no significan que el piloto perdió el control, ni que el avión se va a caer. Son oportunidades para ver que el Señor Jesús tiene autoridad, sobre todo. Cada prueba es una invitación a confiar más profundamente en Él.
IV. EL ATERRIZAJE ESTÁ SEGURO EN EL SEÑOR
Todo vuelo tiene un destino final. El nuestro, como creyentes, está asegurado en Cristo. No importa si en el camino hay turbulencias, retrasos o cielos nublados, el destino está garantizado porque Cristo nunca falla, Él no miente y Él no cambia. Como dice 1 Tesalonicenses 5:24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. El aterrizaje seguro de tu vida es la gloria eterna con Cristo Jesús, juntos para la eternidad.
CONCLUSIÓN: Si somos capaces de confiar nuestra vida a un piloto humano que ni siquiera conocemos, ¿por qué no confiar plenamente en el Señor Jesucristo, que nos conoce mejor que nadie y que dio su vida por nosotros en la cruz? Todo por amor a nosotros. Santiago 1:18 nos recuerda que Él, por su voluntad, nos dio nueva vida. Él es el piloto que nunca se equivoca, nunca se cansa y nunca abandona.
Proverbios 3:5-6 Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.

