
La frustración y los fracasos

Usted puede ser un empresario, un comerciante o un inversionista
JEHOVÁ JIREH- EL SEÑOR LO PROVEERÁ
Texto Principal: Génesis 22:14; Juan 10:10; Salmo 23; Filipenses 4:19.
Introducción: El propósito del plan de amor de Dios en la Biblia es mostrarnos lo mejor de la vida. Nuestras necesidades serán satisfechas cuando creemos en Dios nuestra fuente de provisión.
I. LA GENEROSIDAD DE DIOS.
Dios nuestro Padre es generoso, afluente y todo suficiente. Él es “El Shaddai” (Génesis 17:1) “Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto”.
- Dios es todo suficiente. Sus dádivas para nosotros son la expresión de Su amor (Santiago 1:17) “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.
- El Señor Jesucristo nunca dudó de la abundancia del Padre celestial ni de su generosidad (Mateo 7:11).
II. EL PADRE DIOS SUPLIRÁ TODO LO QUE NECESITAMOS.
Dios creó el universo, el mundo visible e invisible, Él es el dueño de todo y lo suple todo. (Filipenses 4:19) “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.
- Como los niños esperan que los padres les suplan todas las cosas que necesitan; los cristianos debemos creer que el Padre celestial tiene todo lo que necesitamos y que Él nos suplirá conforme a sus riquezas en gloria.
- El Señor Jesucristo conocía bien este principio, lo visualizaba, lo confesaba y lo expresaba. Él satisfizo las necesidades de las multitudes: Espirituales, físicas y económicas (Mateo 14:14-21) “… Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. Él les dijo: Traédmelos acá. Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba, y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños”.
III. DIOS ES RICO.
Dios es rico. (Efesios 2:4) “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó”; (Efesios 2:7) “Para mostrar en los tiempos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”.
- Todo lo que existe, las cosas visibles e invisibles fueron hechas por Él y para Él. (Colosenses 1:16) “… todo fue creado por medio de él y para Él”.
- La tierra es de Dios. (Éxodo 9:29); (Éxodo 19:5) “Porque mía es toda la tierra” (Deuteronomio 10:14); “He aquí de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella” (1 Corintios 10:26); “Porque del Señor es la tierra y su plenitud”.
- Los animales y los collados son de Dios. (Salmo 50:10).
- Las propiedades de Dios son innumerables. (Salmo 104:24 Biblia de las Américas) “Cuan innumerables son tus obras, oh Jehová. Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios”. “Posesiones”. (Salmo 50:12) “Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud”.
IV. EL TRONO DE DIOS RESPALDA SU PALABRA.
El trono de Dios respalda la Palabra para que se cumpla. (Isaías 45:23) “Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua”; “Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi Palabra para ponerla por obra” (Jeremías 1:12).
- Tenga la convicción de que de alguna forma legítima Dios lo suplirá.
(Marcos 9:23) “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”.
(Salmo 68:19) “Bendito el Señor; cada día nos colma de sus beneficios el Dios de nuestra salvación”; (Salmo 35:27) “Sea exaltado Jehová, que ama la paz (prosperidad) de su siervo”; (Salmo 34:10) “A los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien”. - Si creemos en la integridad de Dios y de Su Palabra, obtendremos la sabiduría, el dinero y los medios necesarios para recibir lo que hemos deseado. (Filipenses 2:13) “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad”.
Conclusión: No nos conformemos con la escasez; Dios quiere prosperarnos. Renovemos nuestros pensamientos, alineemos nuestra mente con los pensamientos de Dios. Permitamos que la Palabra de Dios se implante en nuestro espíritu recreado. Dios no hace excepción de personas. Él es nuestro proveedor.

