
UNGIDOS CON LA SANTA UNCIÓN

¡Esto nunca se ha hecho antes!
No son las circunstancias
El secreto del poder de escoger que usted tiene es el derecho de tomar sus propias decisiones para determinar qué le satisfará en la vida. Este poder es suyo, y nadie puede quitárselo.
No son las circunstancias sino las opciones que escoge y las decisiones que toma lo que determinará quién será, qué hará y adónde irá en la vida. La Biblia dice que una mujer moabita, viuda, pobre y con una suegra amargada tomó la resolución de ir a Belén para salir de su ruina espiritual y material y disfrutar de la bendición de Dios. Esta mujer se llamó Rut. Cuando leemos este Sagrado libro de la Biblia, podemos ver el poder de la decisión liberado en esta mujer y como ella logró un futuro mejor.
(Rut 1:15-18) “Y Noemí le dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo, y a sus dioses; vuélvete tú tras ella. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tu fueres, iré yo, y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tu murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta de ir con ella, no dijo más” (Rut 2:12).
Las decisiones que usted tome definirán lo que quiere de la vida. Usted es quien decide si va a triunfar en la vida al escoger la opción de triunfar, al desear triunfar y al estar entregado y comprometido con el triunfo. Jamás va a fracasar a menos que escoja y decida darse por vencido. Hay decisiones y opciones formándose en su ser interior. La ley de la siembra y de la cosecha garantiza que cosechará de acuerdo a cada opción que escoja, cada decisión que tome y cada pensamiento que conciba. La Biblia dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).
Los pensamientos de Dios son pensamientos de paz para darnos el fin que esperamos. Todas las cosas buenas de Dios nos pertenecen. Escojamos lo mejor de Dios para nuestra vida y familia; este es nuestro derecho en Cristo. No pensemos que Dios se va a enojar si deseamos lo mejor de Él. Por el contrario, Él está anhelando derramar Su sobreabundante bendición en cada uno de los que confían en Él. Todo lo creó Dios perfecto para que lo disfrutemos. ATREVÁMONOS, PENSEMOS EN GRANDE, ACTUEMOS DECIDIDAMENTE HASTA LOGRARLO. ESCOJAMOS LO MEJOR DE DIOS ¡CON DIOS TODO ES POSIBLE!

