
¡Que la mentira no sea hallada en nuestras bocas!

ESTÉN SIEMPRE LLENOS DE ALEGRÍA EN EL SEÑOR
Usted es un creyente, es el templo, la morada de Dios
El Señor Jesucristo dijo: “Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y harás otras todavía más grandes, porque yo voy a donde está el Padre” (Juan 14:12).
Esta es una realidad, primero porque el Señor Jesucristo lo dice, y en segundo lugar porque Él ha venido a vivir en nosotros con todo Su poder. La Biblia dice que el Espíritu del Señor Jesucristo mora en nuestros corazones. (Gálatas 4:6) “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama ¡Abba, Padre!”.
Usted es un creyente, es el templo, la morada de Dios. Deje al Señor Jesucristo permanecer y vivir en usted. Todo lo que Cristo es, ¡lo es usted!. Si el Señor Jesucristo vive y actúa en usted, las obras que Él hizo hace dos mil años cuanto estuvo aquí en la tierra, las hará a través suyo hoy. Sencillamente porque Él no ha cambiado, recuerde que “Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8).
Toda persona a quien Jesucristo tocó fue mejorada, fue más rica, tuvo más salud y mayores éxitos. Toco a los leprosos y quedaron limpios ( Marcos 1:40-41); tocó los ojos de los ciegos y recobraron la vista (Mateo 9:29); tocó a la gente paralítica y coja y caminaron (Marcos 6:55-56); tocó a la gente cansada y desmoralizada y recibieron vida nueva (Mateo 14:36); tocó a la gente con fiebre y volvieron a la normalidad (Mateo 8:15); tocó a la gente con temor y volvieron a tener confianza (Mateo 17:7); tocó a la gente sordomuda y pudieron oír y hablar (Marcos 7:33); tocó a la gente herida físicamente y fueron sanados instantáneamente (Lucas 22:51).
Estas son las cosas que Dios anhela hacer por y en usted, así que, atrévase a hacer las obras de Cristo. Busque a un enfermo y sánelo, a un desmoralizado y anímelo con la Palabra de fe, a un necesitado y comparta con él las abundantes bendiciones de Dios. Es Cristo haciendo las obras a través suyo.
Desee las cosas buenas de la vida, lo mejor que Dios tiene, y le aseguro que lo obtendrá. El deseo que usted tiene es Cristo anhelando en usted. (Filipenses 2:13) “Pues Dios según su bondadosa determinación, es quién hace nacer en ustedes los buenos deseos y quién los ayuda a llevarlos a cabo”. Usted y Dios están conectados, así que: Comience a actuar para obtener la vida abundante y victoriosa. El Señor Jesús dijo en (Juan 15:7) “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.

