
SEAMOS MÁS COMO JESÚS: VESTIDOS DE AMOR Y COMPASIÓN

EN EL MOMENTO PRECISO, TE OÍ, EN EL DÍA DE SALVACIÓN TE AYUDÉ
LOS VENCEDORES (NIKAO)
Texto Principal: Efesios 6:12; Romanos 8:37; 1 Juan 4:4; 1 Juan 5:4-5
Introducción: Desde el bautismo hasta la resurrección, la vida del Señor Jesús se caracterizó por la lucha espiritual. Satanás y las fuerzas de las tinieblas resistieron permanentemente el reino de Dios que el Señor Jesús trajo a la tierra. El Señor Jesucristo antes de ascender al cielo, nos comisionó para que a través de la predicación del Evangelio y la expulsión de los demonios vayamos por todo el mundo a establecer el reino de Dios. Para cumplir nuestra misión, debemos enfrentar al enemigo en todos los niveles, en una constante batalla.
I. LO QUE EL ESPÍRITU DICE A LAS IGLESIAS
Las cartas a las siete iglesias fueron escritas por “el Primero y el Último” (Apocalipsis 1:7) “… No temas, yo soy el primero y el último”, por “Uno semejante al Hijo del Hombre” (Apocalipsis 1:13) “… a uno semejante al Hijo del Hombre”, por “el Alfa y la Omega” (Apocalipsis 1:11) “Que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.
- “El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Está frase se repite siete veces en el Apocalipsis, en cada una de las cartas a las iglesias de Asia Menor (Apocalipsis capítulos 2 y 3). Casi todas las palabras que vienen directamente del Señor Jesucristo se hallan en los cuatro evangelios, pero no todas. El pasaje más extenso que fuera de los cuatro evangelios, contiene las palabras de Jesús está en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis.
- “Al que venciere”. Fuera de la frase “El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”, la otra expresión de acción en las siete iglesias es “Vencer”.
- La carta a la iglesia de Filadelfia. Esta iglesia es la única de las siete de la que el Señor Jesús no tenía nada negativo que decirle. La iglesia estaba haciendo varias cosas buenas (Apocalipsis 3:7-13).
- Había guardado las Palabras del Señor Jesús, (Apocalipsis 3:8).
- No había negado su nombre y había guardado su mandamiento de perseverar (Apocalipsis 3:10).
- Lo que Jesús le dijo a la iglesia de Filadelfia que debía hacer:
- Retener. “Reten lo que tienes” (Apocalipsis 3:11). Retener es un expresión que comienza en el presente y va hacia el pasado. Lo que estaba haciendo bien en el pasado debía continuar.
- Vencer. “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí, y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”. A diferencia de retener lo bueno del pasado, vencer coloca el enfoque en el presente y lo proyecta hacia el futuro. Los creyentes debemos vencer ahora y seguir venciendo con el correr del tiempo.
II. LAS RECOMPENSAS POR VENCER
La palabra “vencer” no solo aparece en todas las cartas a las siete iglesias, sino que en cada caso va unida a una promesa para todo aquel que la tome seriamente. Estas exhortaciones para vencer fueron hechas por el Señor Jesús después de su muerte y resurrección. El Señor nos dice que en cualquier época debemos cumplir los propósitos de Dios en el mundo.
- Éfeso (Apocalipsis 2:7) “… Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.
- Esmirna (Apocalipsis 2:11) “… El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte”.
- Pérgamo (Apocalipsis 2:17) “… Al que venciere, daré a comer del maná escondido…”.
- Tiatira (Apocalipsis 2:26) “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones”.
- Sardis (Apocalipsis 3:5) “El que venciere, será vestido de vestiduras blancas…”.
- Filadelfia (Apocalipsis 3:12) “Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí…”.
- Laodicea (Apocalipsis 3:21) “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.
III. VENCER = NIKAO
¿Qué quiere decir el Señor Jesús con el término vencer? La palabra griega para “vencer” es nikao, que significa “conquistar”. Es un término de guerra utilizado por los griegos. Muchos padres griegos llaman a su hijo “Nicolás” implicando que el niño va a ser un ganador.
- Nikao en el Nuevo Testamento conlleva un significado específico, presupone el conflicto entre Dios y los poderes demoniacos opuestos.
- En el Nuevo Testamento “vencer” no es solo ganar una guerra en general, sino una guerra espiritual.
- Además de los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, la palabra nikao se usa otras diecisiete veces en el Nuevo Testamento.
Conclusión: Cuando el Señor ascendió al cielo después de su resurrección, nos dejó la misma fuente de poder que él había usado desde el principio hasta el fin en la guerra espiritual: El Espíritu Santo, la Tercera persona de la Trinidad, para que continuáramos la guerra espiritual. El poder del Espíritu Santo es irresistible, satanás y los demonios no tienen como detenerlo. Llenémonos diariamente del Espíritu Santo para que Su poder ilimitado se manifieste en nosotros (1 Juan 4:4).

