
El solo pensamiento de estar sujetas…

Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón.
EL PACTO DE BENDICIÓN
Texto Principal: Proverbios 10:22; Génesis 2:8-17; Efesios 1:3; Números 23:19-25
Introducción: Somos linaje bendito del Señor. La palabra bendición (‘Beraká’) en hebreo significa prosperidad, generosidad, un don. La primera palabra que Dios le dio al hombre cuando lo creó fue ‘Barak’. (Génesis 1:28) “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.
- EL HUERTO DE LA BENDICIÓN
Cuando Dios creó al ser humano lo puso en el Huerto de Edén (el huerto de la bendición).
- ¿Qué es la bendición de Edén?
- El goce de la vida abundante (la Vida de Dios). Disfrutar de buena salud, vivir en la abundancia y disfrutar de las riquezas de Dios: espirituales y materiales.
- Disfrutar del compañerismo con Dios a través de la oración.
- La bendición es longevidad. La primera vez que Dios dijo algo sobre los años que viviría el hombre sobre la tierra fue en (Génesis 6:3) Él dijo: “Mas serán sus días ciento veinte años”. Dios quiere que vivamos ciento veinte años, debemos vivir 120 años, morir jóvenes y entrados en años.
- La bendición trae revelación. Hay un nivel de revelación que no ha sido alcanzado porque no hay quién tenga la fe requerida.
II. EL PACTO DE BENDICIÓN
Dios estableció el Pacto de bendición con Abraham para bendecir a todas las naciones.
- Dios le dio la Palabra de bendición a Abraham bajo juramento y Abraham creyó a Dios. (Romanos 4:3) “Porque ¿Qué dice la Escritura? Creyó Abraham y le fue contado por justicia”. ¿que creyó? Creyó que fue bendecido.
- La promesa de la bendición se cumplió en Cristo para bendición de todos los que creen en Él.
(Gálatas 3:15-16) “Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo”.
- Abraham creyó la Palabra, y la Palabra hizo lo que Dios dijo que haría (Isaías 55:11).
III. BENDECIDOS POR LA FE
La bendición no desapareció ni quedó desactivada por el pecado de Adán, por el contrario, Dios Padre a través del Señor Jesucristo la estableció legalmente para que la disfrutemos aquí y ahora. Somos bendecidos. (Efesios 1:3).
- La bendición es para todo aquel que cree. (Hebreos 6:14) “… De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente”; (1 Pedro 3:9).
- La bendición es para la descendencia de la fe. Cuando Dios bendijo a Abraham le dijo “En ti serán benditas todas las naciones”. (Génesis 12:3) “… y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.
- El Señor Jesucristo nos redimió de la maldición de la ley para que la bendición de Abraham, la bendición del Edén nos alcanzara (Gálatas 3:13-14) “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”. Por eso Cristo fue a la cruz.
IV. LEER, PENSAR, CREER, MEDITAR, DECLARAR Y ACTUAR SOBRE LA PALABRA DE DIOS
La Palabra de Dios es la semilla de la fe, la Palabra tienen la habilidad para crear. Todo lo que existe, las cosas visibles e invisibles fueron creadas por la Palabra de Dios (Hebreos 11:3).
- Ocúpese de la lectura. (1 Timoteo 4:13) “Entre tanto que voy, ocúpate de la lectura…”.
- Piense los pensamientos de Dios. Piense como un hijo de Dios bendecido. Piense que Por Sus llagas yo es sanado (Isaías 53:4-5). Piense que “La bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza” (Proverbios 10:22).
- Crea que la Palabra de Dios es integra e inmutable. Creer es estar persuadido, convencido. (Marcos 9:23) “Si puedes creer, al que cree todo le es posible”.
- Medite en la Palabra de Dios día y noche. Meditar es pensar, repetir y hablarse a uno mismo. (Salmo 1:2-3); (Josué 1:8).
- Dígalo creyendo. Dios creo el mundo con la palabra. Declararé la Palabra de Dios siempre, no cambiaré de un día para otro (Marcos 11:23).
- Actúe en obediencia a la Palabra de Dios. El pensamiento hecho palabra es acción.
Conclusión. La bendición del Señor es la que enriquece, somos bendecidos; elevemos nuestro modo de pensar; pensemos como Dios piensa de nosotros. Dios quiere que vivemos saludables, enriquecidos y victoriosos. Activemos el poder de la bendición con las declaraciones de fe y las acciones que corresponden.

