
Una persona próspera es aquella cuya alma prospera

El solo pensamiento de estar sujetas…
La vida de Dios está en nosotros sus hijos
La vida de Dios está en nosotros sus hijos; desde el momento de nuestra conversión, Dios nos hizo ser su morada, Él vive en nosotros (1 Corintios 6:19) “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestro?”.
Que la vida de Dios esté en usted quiere decir que Su poder inmensurable, milagroso, positivo y productivo también está en usted y está brotando por medio de usted para llegar a otras personas.
Jamás necesitará sentirse abandonado, culpable ni condenado. Jamás necesitará sentirse inferior, sin valor, confundido, sin propósitos ni con temor o ansiedad.
Cuando usted reconozca que sus raíces están en Dios y se vea como la habitación en la que Él ha hecho planes de morar; cuando descubra lo fácil que es experimentar a Dios en usted, tendrá un verdadero renacimiento de valor propio. Su vida es hecha el milagro del aliento de vida que Dios sopló en usted.
Las demás personas comenzarán a respetarle y a sacar fuerzas e inspiración de usted, y será así porque ha descubierto el respeto personal, el valor propio y la autoestima que son base para una perspectiva positiva y entusiasta de la vida.
Comenzará a contar con Dios en su interior porque permitirá que Él viva dentro de usted. Comenzará a pensar y a hablar igual que los personajes de los tiempos bíblicos que confiaron en Dios.
El ser humano no puede tolerar la vida sin dignidad. Se encerraría en un cuarto y cerraría las ventanas. Se separaría de la sociedad, se tiraría en las cunetas o en los alcantarillados para morir gradualmente, víctima de la soledad o de la falta de propósito en la vida.
Usted fue creado por Dios, fue hecho a Su imagen y semejanza; fue creado para señorear sobre todas las cosas que Dios creó. La Biblia dice en el (Salmo 8:4-8) “Le has hecho poco menor que Dios, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre todas las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: ovejas, bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar”. Somos la nueva creación de Dios (Efesios 2:10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
Usted no está aquí para fracasar. Usted está aquí para expresar lo mejor de Dios. Su gloria. Con Dios obrando en usted, imposible fracasar. Declare: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

