
LA FE ES LA SUSTANCIA DE LO QUE ESPERAMOS

HÁGASE CONMIGO CONFORME A TU PALABRA.
LA BATALLA POR LA MENTE
LECTURA BÍBLICA (Salmo 29)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “No nos ha venido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (1 Corintios 2:6) ¿Con quienes el apóstol Pablo hablaba la sabiduría de Dios?
R/ CON LOS QUE HABIAN ALCANZADO MADUREZ
- ¿Cuál es la sabiduría que perece? (1 Corintios 2:6)
R/ LA SABIDURÍA DE ESTE SIGLO Y DE LOS PRINCIPES DE ESTE SIGLO
- Según (1 Corintios 2:7) ¿Cuál es la sabiduría oculta?
R/ LA SABIDURÍA DE DIOS
- ¿Desde cuándo predestinó Dios su sabiduría? (1 Corintios 2:7)
R/ DESDE ANTES DE LOS SIGLOS
- Según (1 Corintios 2:7) ¿Para qué predestinó Dios Su sabiduría antes de los siglos?
R/ PARA NUESTRA GLORIA
- Según (1 Corintios 2:8) ¿Qué no conocieron ninguno de los príncipes de este siglo?
R/ LA SABIDURÍA DE DIOS
- ¿Qué hubiera pasado si los príncipes de este siglo hubieran conocido la sabiduría de Dios (1 Corintios 2:8)
R/ NO HUBIERAN CRUCIFICADO AL SEÑOR DE GLORIA
LA BATALLA POR LA MENTE
(2 de Corintios 10:3-5) “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
(Jeremías 4:14) “Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?”.
Introducción: Quiéralo o no, todos estamos librando un combate espiritual. Nuestros enemigos no son de sangre ni de carne, son seres espirituales de maldad. (Efesios 6:12) “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
I. LA BATALLA ESTÁ EN LA MENTE
En la mente es donde se libran las batallas de la vida. El enemigo nos ataca con pensamientos de enfermedad, indignidad, fracaso, derrota, pobreza, pensamientos obscenos y de muerte prematura. Si permitimos que esos pensamientos tomen el control de nuestra mente se convertirán en las fortalezas dominantes que regirán nuestra forma de vida.
- Nosotros somos lo que pensamos. (Proverbios 23:7) “Porque cual es el pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo”.
- La mente carnal es enemiga de Dios. (Romanos 8:7) “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”.
II. VESTIOS DE TODA LA ARMADURA DE DIOS
Las asechanzas del diablo son los trucos, trampas para hacer daño, engaños, artimañas del error. (Efesios 6:11) “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. (Efesios 4:14) “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.
- Ceñidos los lomos con la verdad. El cinturón es una pieza primordial porque por un lado mantenía unidas todas las partes de la armadura y por otro sostenía la vaina, la cual contenía la espada. La verdad debe estar ligada a lo más íntimo de nuestro vivir. La Verdad es Cristo.
- Vestíos con la coraza de justicia. Los soldados romanos se vestían con la coraza, es un elemento protector para evitar los golpes del enemigo. La justicia de Dios en nosotros, somos justificados por la fe (Romanos 3:24) “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”. No estamos bajo condenación; Dios nos declaró justos.
- El calzados con el apresto del evangelio. Protección para los pies. Un soldado no tendría éxito en el campo de batalla si sus pies no estuvieran protegidos con el calzado. Compartir el evangelio del Señor Jesucristo con que no son salvos es una forma de protegernos contra las asechanzas del diablo.
- Tomad el escudo de la fe. El escudo que usaban los soldados romanos media aproximadamente un metro de alto y 75 centímetros de ancho. La función de un escudo es evitar que el enemigo nos haga daño. Levantemos el escudo de la fe. “Para apagar los dardos de fuego”. Dardo una arma pequeña y delgada. En la antigüedad está arma se utilizaba con fuego para atacar al contrincante, desorientarlo y quemar sus posesiones. También tenía el propósito de producir temor y desviar a los soldados de su ruta.
- Tomad el yelmo de la salvación. El yelmo es la pieza de la armadura de un soldado que le protege la cabeza. Pensar los pensamientos de Dios.
- Y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios.
(Efesios 6:17) “Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios”.
(Hebreos 4:12) “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.
III. SOMÉTAMOS NUESTROS PENSAMIENTOS A LA OBEDIENCIA A CRISTO
La renovación de nuestro entendimiento es una tarea diaria; se requiere de nuestra decisión. (Efesios 4:23) “Renovaos en el espíritu de vuestra mente”. (Romanos 12:2) “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
- Tome el control de su mente y someta todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
(1 Corintios 10:5) “Derribando todo argumento y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
(Jeremías 4:14) “Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?”.
- Medite en la Palabra de Dios y declárela con fe.
(Josué 1:8) “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.
Conclusión: Es cuestión de decisión, limpiar la mente es trabajo que nos corresponde a nosotros realizar. Vistámonos de la armadura de Dios.

