
CRISTO ROMPIÓ LOS BARROTES DE LA MUERTE, SOMOS REDIMIDOS

LA VOZ DE DIOS GOBIERNA EL UNIVERSO
VENZA EL MIEDO
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LECTURA BÍBLICA (Salmo 133)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Cuídate de no de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy” (Deuteronomio 8:11)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado” (Proverbios 11:24-25).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 12:12), ¿En qué debemos gozarnos?
R/ EN LA ESPERANZA
- ¿En qué debemos ser constantes? (Romanos 12:12)
R/ EN LA ORACION
- Según (Romanos 12:13) ¿Qué debemos practicar?
R/ LA HOSPITALIDAD
- ¿A quiénes debemos bendecir? (Romanos 12:14)
R/ A LOS QUE NOS PERSUGUEN
- ¿Qué no debemos hacer con los que nos persiguen? (Romanos 12:14)
R/ MALDECIRLOS
- ¿Con quienes debemos gozarnos y con quienes debemos llorar?
(Romanos 12:15)
R/ GOZARNOS CON LOS QUE SE GOZAN; LLORAR CON LOS QUE LLORAN
VENZA EL MIEDO
Josué 1:9. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Romanos 8:15. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
Introducción: El Miedo es la sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.
El miedo en el ser humano paraliza su voluntad para tomar decisiones acertadas y causa baja autoestima.
I. EL MIEDO EN EL HOMBRE
Mateo 14:23-27. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. 24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. 25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. 26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. 27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
Algunas veces, las circunstancias de la vida o los problemas provocan en el ser humano esa sensación de miedo a lo presente o lo por venir.
Mateo 8:23-27. Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. 24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. 25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! 26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. 27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?
Los problemas no cambian hasta que nuestra visión acerca de ellos se alinee con la palabra de Dios.
Ese acto que hace que el miedo comience a retroceder se llama fe. Fe en la palabra de Dios. Fe en la bondad de Dios para ayudarnos en los momentos difíciles. Fe en el Poder de Dios para obrar de forma sobrenatural. Fe en el deseo de un buen porvenir para el ser humano de parte de Dios. Fe incluso en el amor de Dios para todos, sin acepción de personas.
Los grandes milagros no nacen de una fe natural, basada en los sentidos, nacen del actuar de hombres y mujeres que decidieron creer en la palabra de Dios y actuaron sin importar las circunstancias o las críticas de las personas que no tuvieron la misma fe de ellos.
II. CÓMO COMBATIR EL MIEDO
- Obedezca a Dios. Tenemos que saber que el temor no viene de Dios y que Él nos manda a que no tengamos temor Josué 1:9. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
- Medite en la palabra de Dios. Salmo 1:2. Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
- Confiese la palabra de Dios. Salmos 27:1-3. Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.
- Crea que, aunque las circunstancias sean difíciles, ninguna de ellas ha venido para destruirlo. Dios no permitirá que ningún peligro lo alcance a usted o a su familia. La biblia dice en Romanos 8:28. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
- Recuerde otras oportunidades donde Dios ha estado con usted y le ha dado la victoria. Romanos 8:37. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
- Usted es un hijo de Dios y Él como padre nos da buenas cosas. Santiago 1:17. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
- Dios piensa en usted y los deseos de Dios para el ser humano son pensamientos de bien y no de mal para darle el fin que espera. Jeremías 29:11. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
- Dios no ha dado espíritu de poder. 2 Timoteo 1: 7. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
- Ya no somos esclavos, sino hijos de Dios. Romanos 8:15 DHH. Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud que los lleve otra vez a tener miedo, sino el Espíritu que los hace hijos de Dios. Por este Espíritu nos dirigimos a Dios, diciendo: «¡Abba! ¡Padre!»
Conclusión: La mejor forma de vivir una vida sin temor es saber que Dios está interesado en nuestro porvenir, es saber que entregó a su hijo Jesucristo para rescatarnos del poder de la muerte, la enfermedad, la pobreza, la condenación y del miedo. Si Dios hizo todo eso por amor a nosotros cuando éramos pecadores, cuánto más hará por nosotros las cosas ahora que somos sus hijos. No tengamos miedo de las circunstancias, Dios es más grande que cualquier problema o cualquier dificultad.

