
EL MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO

La mayoría de la gente cree en sus dudas y duda lo que cree.
Las personas decididas no esperan
Las personas decididas no esperan las circunstancias favorables ni se rinden ante las opiniones ni las influencias que niegan o desmoralizan el valor humano. Las personas decididas crean las circunstancias; establecen las tendencias prevalecientes; hacen que las opiniones cambien y que sirvan para propósitos positivos.
Por el contrario, las personas indecisas siempre están a merced de las últimas personas con quienes hablaron; jamás se pertenecen a sí mismas sino que son controladas por cualquiera que pueda captar su atención; cual ramitas o pedacitos de madera flotando a la orilla de las corrientes de agua son capturadas por cualquier hierba o arbusto y se quedan dando vueltas en pequeños círculos mientras sus energías se disipan y sus fuerzas se malgastan.
Las personas triunfadoras en la vida son decididas. Las persona triunfadoras están bien informadas. Escogen opciones definidas y luego toman decisiones y actúan para llevarlas a cabo. Como Hernán Cortés, lo entregan todo y queman los barcos para que la retirada sea imposible.
Ni satanás mismo puede impedir a tal persona obtener la vida triunfante. La única fuerza que satanás podrá ejercer sobre usted para quebrantarle, desalentarle, desmoralizarle, destruirle o derrotarle será la que por medio de sugerencias o ideas negativas pueda plantar, o usar a alguien para plantar, dentro de su mente.
Usted es lo mejor de Dios en esta tierra. No permita que satanás le tome ventaja alguna. (2 Corintios 2:11) dice: “Para que satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas”.
Recuerde que Dios le dio la capacidad para que triunfe en la vida, que alcance las metas que se proponga hacia lo mejor de la vida. La biblia dice en (2 Corintios 3:5) “No que estemos capacitados para hacer algo por nosotros mismos; al contrario, nuestra capacidad proviene de Dios”; (Filipenses 2:13) “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
El Señor nos exhorta a tomar las determinaciones para la consecución de las cosas que Dios quiere que tangamos y disfrutemos en la vida. Job 22:27

