
0819- JUSTIFICADOS Y PARTICIPANTES DE LA NATURLEZA DIVINA

Usted es una persona de la misma clase de Dios
su relación sexual significara un tiempo de placer pasando juntos
Los esposos y esposas debieran esperar que su relación sexual significara un tiempo de placer pasando juntos. Sin embargo, paradójicamente, una clave para esto es la aceptación total de su relación sexual tal como es, aun cuando haya algunos problemas y frustraciones. Puede ser que una buena relación sexual no resulte de por sí. Puede tomar algún tiempo y algunos ajustes inteligentes de actitudes.
La reacción de uno a la relación sexual es el matrimonio, lo mismo como al amor, está mucho más sujeta a la voluntad de lo que suponemos. Uno no tiene que estar a la espera de un sentimiento extático. Aun cuando uno participe de la relación más que nada por deber, puede crecer y desarrollarse una relación feliz.
Es cierto, hay ocasiones en todos los matrimonios cuando uno u otro de los cónyuges participa de la relación sexual más por deber que por pasión. Tal manera de encarar el problema sexual no está por debajo de la dignidad del acto mismo de los cónyuges.
Una mujer que disfrutaba de una feliz relación sexual en el matrimonio escuchaba las quejas de una amiga en cuanto a “todo lo que su marido deseaba era sexo”. – “lo que tú necesitas, -dijo ella,- es un poco más de disposición para la relación con su esposo, debería decirle: “aquí estoy-prosigue- y úsame”.
Puede que esto suene como una actitud demasiado vulgar hacia el sexo, pero ofrece mayor potencial para la felicidad que la actitud poco práctica que deja todo librado a los sentimientos.
Aún más, está plenamente de acuerdo con el consejo bíblico que dice en (1 Corintios 7:4) “La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco el marido tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer”. En lenguaje corriente, esto significa que si uno de los cónyuges desea la relación sexual, el otro debiera responder a ese deseo. La esposa y el esposo que adoptan esta manera realista de enfrentar el problema del sexo, descubrirán que éste es un aspecto maravillosamente satisfactorio de su matrimonio, por la sencilla razón de que la relación tiene sus raíces en la realidad, y no en algún ideal artificial o imposible.

