
0810- LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS NO HAN CAMBIADO

0811- JESÚS NOS ENSEÑO A ORAR
ENFOCATE EN EL PLAN DE DIOS
LECTURA BÍBLICA (Mateo 12:33-37)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR “Venid a mí todos los que estáis trabajado y cargados, y yo os hare descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28-29).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío, primeramente, y también al griego” (Romanos 1:16).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 6:19) ¿Por qué el apóstol Pablo solicita que oren por él?
R/ PARA DAR A CONOCER CON DENUEDO EL MISTERIO DEL EVANGELIO
- ¿De quién era embajador en cadenas el apóstol Pablo? (Efesios 6:19-20)
R/ DEL EVANGELIO
- Según (Efesios 6:21) ¿Quién le daría a la iglesia el informe de todo lo que el apóstol Pablo hacía?
R/ TÍQUICO
- ¿Quién era Tíquico? (Efesios 6:21)
R/ HERMANO AMADO Y FIEL MINISTRO DEL SEÑOR
- Según (Efesios 6:22) A parte de informarle a la iglesia los asuntos de Pablo, ¿Qué otra misión se le había encomendado a Tíquico?
R/ CONSOLAR LOS CORAZONES DE LOS HERMANOS
- En el saludo del apóstol Pablo ¿Qué le pide a Dios para la iglesia?
(Efesios 6:23)
R/ PAZ Y AMOR CON FE, DE DIOS Y DEL SEÑOR JESUCRISTO
ENFOCATE EN EL PLAN DE DIOS
INTRODUCCIÓN: En el corazón del hombre hay muchos pensamientos, pero solo el propósito del Señor se cumple y permanece. No siempre elegimos seguir el plan de Dios, tenemos la idea de que a pesar de que Dios es absolutamente omnisciente y sabe que es lo mejor, que él tiene una voluntad, propósito y que nos ama incondicionalmente y que hace lo mejor para nosotros aun así elegimos seguir con nuestro plan en vez del plan de Dios.
I. ¿QUE SUCEDE CUANDO SIGO MI PLAN Y NO EL DE DIOS?
(Éxodo 2:11-15) “En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.”
El pasaje anterior es un ejemplo de seguir mi plan. Moisés realizo ciertas acciones actuando bajo su plan y lo llevaron a tomar malas decisiones, siempre habrá consecuencias y algunas son de por vida, porque nos cuesta aceptar el plan de Dios.
a. Se enfoco en un evento. Se enfocó en un evento y no en la gran visión. La visión era y es ¿cómo libero a mi nación hebrea, a mi gran familia?, esos 2 millones de hebreos hijos e hijas de Abraham, Jacob e Isaac como los libero. En vez de centrarse en esa pregunta se centró en un incidente en un evento.
b. Siguió su razonamiento: No estuvo atento en escuchar a Dios. Cuando se confían en el razonamiento, en nuestra capacidad de razonar, en hacer las cosas bajo nuestra cuenta e ignoramos a Dios casi siempre nos equivocamos y nos lamentamos. Dios está dispuesto a mostrarnos que hacer en cada instancia de vida si escuchamos. El razonamiento siempre dice arréglalo, el tiempo es ya.
“El razonamiento de Moisés fue no tolerare que un egipcio apalee a mi hermano y ¿qué hace él? Bajo su racionamiento mata y entierra al egipcio”.
c. Actuó por impulso: No espero a lo que Dios quería. No nos detenemos un momento a preguntar, ¿Dios que quieres que haga? Dios no actúa por impulso, él tiene un plan, una voluntad y un propósito para nosotros, porque él ya ha provisto darnos lo mejor.
II. ¿QUE SUCEDE CUANDO HACEMOS EL PLAN DE DIOS?
El plan de Dios siempre es el mejor, el primer requisito para seguir el plan de Dios es tener una relación personal con Dios por medio de su hijo Jesucristo y ser habitado por su Espíritu que es quien nos guía con respecto a cuál es el plan de Dios y como lo hacemos en el poder de Dios. (Éxodo 3:1-6) “Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios”.
- Actuar por mandato divino, no por impulso. Al seguir el plan de Dios, le preguntaremos ¿Qué quieres que haga? Podemos escucharle en una relación muy cercana con él. Moisés después de 40 años, aislado, perdido, tiempo en el que su plan no funciono, nada pudo hacer para liberar a su nación y ahora Dios viene a él. Moisés fue despojado de toda confianza de yo puedo hacerlo, yo me haré cargo, yo me ocupo. (Éxodo 3:3-4) “Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí”.
- Proceder en el tiempo de Dios y no en nuestro tiempo. Llega el tiempo de Dios, donde nos damos cuenta de que Dios tenía todo listo, no es por casualidad. Cuando actuamos en el tiempo de Dios y no en el nuestro comprendemos que cuando el pueblo de Israel cruzo el mar, el mar se abrió y se cerró en el momento correcto y fueron libres.
- Dios suplirá todo lo que necesitamos. Cuando seguimos el plan de Dios el suple todo lo que necesitamos. Dios se hace responsable de las consecuencias de nuestra obediencia. “Dios le suplió a Moisés, a su hermano para hablar a Faraón, suplió una selección de fenómenos sobrenaturales para cumplir su propósito y voluntad”. Cuando obedecemos a Dios él no se ocupará de nosotros, él YA se ocupó.
- Desvanece el miedo. Cuando seguimos el plan de Dios el destierra el miedo en nuestra vida. Mientras se siga moviendo en la dirección que Dios le dice que vaya, cuando más camine menos miedo tendrá hasta que el miedo este tan desterrado y sabrá que camina en la voluntad de Dios bajo su protección. “De repente el miedo de enfrentar a Faraón se fue.”
(2 Timoteo 1:7) “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
(Isaías 41:10) “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
- Dios da instrucciones específicas. El Señor le dirá que debe hacer en cada área de su vida, que debe hacer en su vida financiera, en su familia, que decisión tomar en su trabajo… El Señor no nos deja la toma de decisiones a nosotros nos enseña el camino que debemos andar. Enfócate en mí dice el Señor (Isaías 41:10) “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
El Señor nos da otra oportunidad, a través de su bondad, amor y misericordia. Al final nos daremos cuenta de que el Señor nos ha enseñado a estar en sus caminos, pone su sabiduría en nosotros para que podamos caminar.
(Proverbios 3:5-6) “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”.
(Salmos 32:8) “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”.
Conclusión. Dios puede usarnos en nuestras debilidades, en nuestras flaquezas y en la fragilidad. Dios puede lograr más en un breve tiempo que nosotros en toda nuestra vida. Dios efectúa su plan en una forma que ni nos podríamos imaginar o lograr. Dios ha planeado su vida, está dispuesto usted vivir su vida bajo el plan de Dios. Confié, crea, que Dios tiene el poder para suplir todo en su plan, en su voluntad. No perderá si sigue el plan de Dios, no puedo ganar si sigue su Plan.

