
DIOS USA A GENTE SENCILLA COMO USTED Y YO

LA COMPASIÓN DE DIOS
LAS ULTIMAS INSTRUCCIONES DEL REY
Texto Principal: Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-20; Proverbios 24:11-12.
Introducción: Nuestro Padre es amor, misericordioso y compasivo. La compasión es la disposición de Dios para salvar, sanar y bendecir a la humanidad. El término hebreo ‘rachamin”, es traducido como compasión y misericordia.
- Dios es amor. (1 Juan 4:8). El amor de Dios se expresa a través de la misericordia.
- El deseo del corazón de nuestro Padre Dios es que todos seres humanos sean redimidos del reino de las tinieblas, que disfruten de la salvación, la salud y la prosperidad.
- El Señor Jesús nos dejó sus últimas instrucciones antes de ascender al cielo. ¿Cuáles fueron las instrucciones? La Gran Comisión. ¡Es una orden del Rey de reyes y Señor de señores! Acatemos este mandado del Señor; prediquemos el Evangelio, sanemos a los enfermos y liberemos a los cautivos (Marcos 16:15-18). El mundo necesita oír el Evangelio, las Buenas Nuevas de salvación.
I. LA GRAN COMISION
El Señor Jesús nos ordenó que llevemos Su ministerio hasta las partes más remotas de la tierra, ministrando a la gente en Su Nombre con señales y maravillas. La misión primordial de la iglesia es la Gran Comisión.
- “ID” ¡El amor y la compasión de Jesús por el mundo perdido nos lo reveló cuando nos ordenó, “Id por todo el mundo!”. (Mateo 28:19, 20) “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…” (Marcos 16:15- 18) “Y les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura…”
- Muchos cristianos creen que como no han sido enviados por su iglesia local como misioneros a una nación, la palabra “id” no se aplica a ellos. Ellos piensan; “No he sido llamado por Dios; Dios quiere que me quede en casa, trabaje y dé para que otros puedan ir”.
- ¿Qué significa la palabra “Id”? En la Gran Comisión significa “conforme van yendo”. Cada creyente está “yendo” conforme lleva a cabo su vida diaria. La orden de ir que nos dio el Señor Jesús no esta limitada a unos pocos creyentes que tienen un llamado a las misiones. Por el contrario, este mandato es para todos nosotros. Es para todo aquél que está yendo a algún lugar: al trabajo; a la escuela; a hacer compras; a visitar a los amigos, a la familia o a los vecinos; a dondequiera que vayan mientras desempeñan las funciones normales de la vida diaria.
- Lo que el Señor Jesucristo nos esta diciendo es: “¡Al desempeñar las funciones normales de la vida, deben predicar Mi evangelio a toda criatura!”. La Gran Comisión nos fue dada a todos creyentes.
- El evangelismo no es algo que debe ser llevado a cabo por unos pocos escogidos. Es la tarea que el Señor Jesús nos ordenó a hacer a todos los creyentes sin excepción alguna.
- El evangelismo debe convertirse en un estilo de vida. Es algo que debemos hacer todo el tiempo.
- “POR TODO EL MUNDO” Jesús dice que la responsabilidad de la iglesia respecto a la evangelización no se limita a su propia ciudad. Los creyentes debemos llevar el evangelio a todo el mundo. Todos debemos participar activamente en el evangelismo mundial (2 Corintios 10:16).
- La iglesia debe esforzarse en ir a las regiones que están más allá para alcanzar a las almas no alcanzadas. La tarea suprema de la Iglesia es la evangelización del mundo.
- La única manera de que la Iglesia sobreviva es ganando almas para Cristo. Anunciemos el evangelio a donde quiera que vayamos. Hay muchas almas que ganar para el Señor.
- “A TODA CRIATURA” El plan de Dios para el evangelismo mundial, no ha cambiado. Todavía debemos ir a todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura y que Dios confirme Su Palabra con señales y prodigios, como El lo prometió.
- Cada nación, linaje, pueblo, lengua. Debemos ir más allá de nuestras regiones para alcanzar a toda nación, todo linaje, tribu, pueblo, lengua, criatura y lugar. El verdadero éxito de la Iglesia se encuentra en el cumplimiento de su misión.
- Prediquemos las Buenas Nuevas con la Demostración del Poder de Dios. ¡Dios planeó que hubiera tanto una proclamación como una demostración! (Lucas 4:18) “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres…” (Mateo 24:14) “Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin”.
II. NUESTRA RESPONSABILIDAD
Si no advertimos a quienes se enfrentan a la muerte, que se dirigen al infierno, Dios nos hará responsables.
- El Rey Salomón nos dio una revelación de nuestra responsabilidad de advertir a quienes se enfrentan a la muerte. (Proverbios 24:11-12 NVI) “Rescata a los que van rumbo a la muerte; detén a los que a tumbos avanzan al suplicio…”.
- El profeta Ezequiel nos advirtió acerca de nuestra responsabilidad por las almas que se pierden sin Cristo. (Ezequiel 3:18-19) “Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano…”
Conclusión. Como hijos obedientes debemos predicar el Evangelio a la gente de nuestra comunidad, donde vivimos; proclamando el evangelio a otras comunidades hasta que todos escuchen acerca del Señor Jesús. La misión es ir hasta los confines de la tierra (Hechos 1:8).

