
EL PODER DE LA LENGUA

En vuestro amor os veis solamente a vosotros en el mundo
Este día es el principio de un futuro totalmente nuevo para usted
Este día es el principio de un futuro totalmente nuevo para usted. Ayer terminó con todos sus fracasos, temores, soledad, enfermedad y desesperación. Las oportunidades y el día de hoy le pertenecen a usted.
Haga algo aunque sea imperfecto. Es mejor que no hacer nada perfectamente bien. Sea positivo; deje a Cristo darle energías a su vida. Permita que Él lo inunde hasta rebosar para hacerle irradiar. Él sopla en usted Su aliento de vida y Su poder milagroso.
El ver su vida conectada con Dios es una experiencia que libera el entusiasmo en su ser para vivir una vida verdadera. Y el entusiasmo es energía, es poder. Entusiasmo viene de las palabras griegas: “en Theos” o “en Dios”. Con Dios obrando en usted, Su energía se libera en su vida y tendrá una rica cosecha de éxito, felicidad, salud y prosperidad. Este es el día que hizo el Señor. (Salmo 118:24) “Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” Recuerde: “Con Dios, todo es posible.” (Lucas 18:27) “Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.”
Dios vive en usted, Él es tan real como saber que usted está respirando ahora. (1 Corintios 6:19) “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”
Cuando Dios decidió hacer Su residencia en nosotros, Él vino a vivir con todo su poder y habilidades que siempre ha tenido. El Cristo que vive en nosotros es el Cristo resucitado, victorioso y exaltado.
Sus habilidades son nuestras habilidades. Cuando usted es hacedor de Su palabra, realmente Él es quien está haciendo la acción creadora. (1 Juan 4:4) dice: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” Las energías que tenemos provienen de Él. (2 Corintios 6:1) “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.” Somos colaboradores de Dios.
Él es el gran despertador de la excelencia en nosotros. Cristo toma a la persona que para muchos, y aun para sí misma, no tiene ningún valor, y la convierte en alguien muy valioso y próspero.
Cuando conozcamos que Él ha entrado en nuestra vida y que nos ha transformado por medio de Su excelencia, actuaremos con dignidad, como actúa la realeza, como actúa un triunfador, un hijo de Dios.
Dios en nosotros es quien abre la puerta para que entremos a la vida abundante. Dios es el Hacedor de personas. Él toma a la gente desmoralizada y le da nuevas ambiciones, nuevos deseos y sueños; imparte salud al enfermo y fuerzas al débil; siempre va adelante, le va guiando por el camino. Jesús dijo: “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” (Mateo 4:19). ¡Con Dios obrando en nosotros, es imposible fracasar!

