
LA PALABRA DEL PADRE ES VIDA

Desee más allá de lo que satisfaga a la persona común
El proceso de la renovación
“Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres” (Deuteronomio 30:9).
Todos los creyentes en Cristo estamos en el proceso de la renovación de nuestro entendimiento a través de la Palabra de Dios —la Santa Biblia—. Los pensamientos erróneos que se fijaron en nuestra mente deben ser sustituidos por los pensamientos de Dios (Isaías 55:7-9).
Una de las mentiras clásicas de Satanás a través de la historia ha sido la siguiente: Dios destinó a unos para ser ricos y a otros para ser pobres, y nada de lo que hagan podrá cambiar su situación. Hay un dicho popular: “El que nació para maceta no pasa del corredor”. No importa lo popular que sea este dicho, es falso. Creer eso es lo mismo que estar de acuerdo con los astrólogos y los que escriben el horóscopo. Ellos dicen que las estrellas controlan la vida de los hombres y que el momento y el lugar donde nacemos determinan nuestro destino.
Dios repudia esa doctrina y la considera abominable porque Él no ha destinado a Sus hijos para que tengan hambre, ni para que carezcan de lo necesario para pagar la renta o los servicios públicos.
Este tipo de predestinación, que afirma que la ruina y la necesidad son condiciones natas, es falso por las siguientes cuatro razones:
- Porque Dios no hace acepción de personas. (Hechos 10:34) dice: “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”. Dios no predestina a unos para la opulencia y luego condena a otros a la miseria. Lo que Él sí ha hecho es establecer Sus leyes en Su Palabra. Es nuestra responsabilidad obedecerlas y ser bendecidos, o quebrantarlas y tener problemas.
- Porque Dios quiere que usted prospere. En (2 Corintios 8:9) dice la Biblia: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con Su pobreza fueseis enriquecidos”. Todo el contexto demuestra que Pablo se estaba refiriendo al dinero, a ofrendas para los santos y a invertir en la obra del Señor. No podemos darle otra interpretación a este versículo diciendo que Cristo se hizo pobre en un sentido espiritual y que las riquezas mencionadas aquí son también espirituales.
- Porque, según la Biblia, la pobreza es una maldición. La lista de maldiciones que está escrita en (Deuteronomio 28:15-48) lo establece con claridad. Mire el versículo 48: “Con hambre, con sed y con desnudez y con falta de todas las cosas…”.
- Porque la Biblia asegura que el mismo Dios es quien nos ha dado la habilidad de hacer riquezas. (Deuteronomio 8:18) “Acuérdate de Jehová tu Dios, porque Él te ha dado el poder para hacer las riquezas”.
Es obvio que Dios no nos daría el poder de hacer riquezas si estas fueran pecaminosas, o si Él hubiera planeado mantenernos pobres y miserables el resto de nuestras vidas.
Ahora mismo debemos tomar una decisión: o nos resignamos a seguir pensando que somos una maceta y que nunca tendremos la oportunidad de pasar del corredor, o rechazamos esa mentira de Satanás y empezamos a creer y a actuar como hijos de Dios, que fuimos llamados para heredar la bendición.
A estas alturas, algunos de los viejos pensamientos que lo tenían paralizado ya deben estar desapareciendo, y su mente debe estar empezando a renovarse con la Palabra de Dios.
Asegúrese de que estos principios son la voluntad del Dios eterno para su vida. No son la teoría de un predicador o la opinión de alguna secta, sino que están basados en las enseñanzas claras y consistentes de las Sagradas Escrituras.
Las riquezas son nuestra herencia; debemos creer y reclamarlas para que las podamos disfrutar. ESTA ES UNA BUENA SEMANA. LOS BENDIGO.

