
Cuando comienza a una edad temprana

Dios obra en el proceso
Él es el gran despertador de la excelencia
“¿Acaso no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios está en vosotros? (1 Corintios 3:16); “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no sois vuestros? (1 Corintios 6:19); “Por cuantos sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” (Gálatas 4:6-7).
Dios vive en usted, Él es tan real como saber que usted está respirando ahora. Cuando Dios decidió hacer Su residencia en su vida, El vino a vivir con todo su poder y habilidades que siempre ha tenido.
El Cristo que vive en usted, es el Cristo resucitado, victorioso y exaltado. Las habilidades de Dios son las habilidades suyas.
Cuando usted es hacedor de Su palabra, realmente Él es quien está haciendo la acción creadora. La Biblia dice: “El que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo” (1 de Juan 4:4).
Las energías que usted tiene provienen de Dios. (2 de Corintios 6:1) dice: “Usted trabaja como colaborador de Dios”. Él es el gran despertador de la excelencia. Cristo toma a la persona que para muchos y aun para sí mismo no tiene ningún valor, y lo convierte en un gran señor, muy valioso y próspero.
Cuando usted conozca que Él ha entrado en su vida y que le ha transformado por medio de Su excelencia, va a actuar con dignidad, como actúa la realeza, como actúa un triunfador, un hijo de Dios.
Dios en usted, abre la puerta para que entre a la vida abundante. Dios es el Hacedor de personas. Él toma la gente desmoralizada y le da nuevas ambiciones, nuevos deseos y sueños; imparte salud al enfermo y fuerzas al débil; siempre va adelante; le va guiando por el camino. Jesús dijo: “Sígueme y yo te haré” (Mateo 4:19). ¿Esta desmoralizado, abatido y sin deseos de seguir luchando en la vida? Permita que el Señor Jesucristo entre en su corazón y reciba la paz que su alma necesita. Con Dios todo es posible.

