
EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN A TODO AQUEL QUE CREE

Cuando comienza a una edad temprana
Jesús utilizó esa fe para producir la multiplicación
“Jesús les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Pedro le dijo: Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, que no haya recibido mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lucas 18:27-30).
“Cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho o que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11:2).
Cuando Jesús dijo cualquiera, Él se refería a cualquiera, ricos y pobres. Cualquiera, es cualquiera, es un absoluto. El problema de muchos hermanos es que ellos piensan que Jesús limito la fe al tema de la salvación o la vida eterna. Pero la fe es una ley que está al alcance de todos y para todo. Sólo depende de las áreas en que la persona la quiera utilizar. Si usted sólo desea ser salvo espiritualmente y estar seguro de su vida eterna más allá de la muerte, entonces eso será todo lo que obtendrá.
Sin embargo si usted quiere más de todas las bendiciones que existen en el mundo natural usted también puede utilizar la ley de la fe para tener lo que desee.
Su vida, la vida de los ricos, la vida de los pobres depende de cuanto se muevan en la ley de la “fe para hacer las riquezas”. Cuando alguien se queja de tanta miseria, de tanto dolor, de tanta escasez, es porque no entiende que la queja no produce resultados positivos, sólo la fe en las riquezas puede crear el ambiente propicio para que se manifieste.
Jesús utilizó esa fe para producir la multiplicación de los panes y los peces (Juan 6:11-13) “Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido” la utilizó en la pesca milagrosa (Lucas 5:4-6) “Cuando terminó de hablar. Dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado pescando, y nada hemos pescado, más en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía”; y en reclamar dinero de la boca del pez para pagar los impuestos (Mateo 17:25-27) “Y él dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrir la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti”.
Jesús utilizó su fe en las riquezas que inclusive nombró a un discípulo tesorero de su ministerio. La ley de la fe estuvo en acción en todo lo que el Señor Jesús hizo.
Recuerde lo que la Biblia dice: “Sin que fe es imposible agradar a Dios”. Jesús dijo que Él hacia siempre lo que le agradaba al Padre, lo que nos muestra que siempre operó en la fe. La Biblia dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).
Lo que Jesús quiso enseñar a los pobres de Su tiempo y de todos los tiempos, es que lo que ellos necesitaban era dirigir sus pensamientos a Dios con fe en las riquezas. Esto causaría que se manifestaran de una forma u otra.
Recuerde que no hay nada demasiado bueno para que usted lo disfrute. La voluntad Dios es que usted “sea prosperado en todas las cosas y que tenga salud, así como prospera su alma” (3 Juan 2).
Dirija sus pensamientos a Dios con fe en las riquezas, en la salud, en la felicidad y en la multiplicación. Recuerde: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23).
ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

