
Gracia sobre gracia

Jesús utilizó esa fe para producir la multiplicación
EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN A TODO AQUEL QUE CREE
Texto Principal: Romanos 1:16; Hechos 26:20-21; Marcos 16:15-16.
Introducción: La guerra espiritual que enfrentamos hoy es entre la verdad y la mentira, entre el bien y el mal. El diablo es el padre de mentira; con sus engaños cegó el entendimiento de los seres humanos para que no crean en el Señor Jesucristo y sean salvos. (2 Corintios 4:4) “En los cuales el dios de este mundo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
- EL EVANGELIO ES LA REVELACIÓN DE LA VERDAD.
Jesucristo es la Verdad y la vida (Juan 14:6) “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.
- El evangelio es el mensaje de la salvación para el pecador que va camino al infierno. (Romanos 1:16) “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”.
- Como discípulos del Señor Jesucristo, estamos comisionados para predicar en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados (Lucas 24:46-47) “Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones comenzando desde Jerusalén”.
- El Señor Jesucristo vino a recuperar lo que se había perdido y a deshacer las obras del diablo (1 Juan 3:8) “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.
- El evangelio es la proclamación del poder de Dios que venció al pecado y la muerte. El Señor Jesucristo se levantó victorioso de la muerte, la muerte no pudo retenerlo. (Hechos 2:24) “Al cual Dios levantó, suelto los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella”.
II. JESUCRISTO ES EL SALVADOR DEL MUNDO.
La salvación del mundo no es una promesa, es una realidad. La salvación se consumó con la muerte y resurrección de nuestro amado Salvador Jesucristo.
- En la mente de Dios todos los seres humanos legalmente fuimos salvados (Hechos 16:31) “… Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”.
- El Señor Jesucristo nos comisionó para predicar las Buenas Nuevas de Salvación (Marcos 16:15-16) “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
- La salvación se recibe por creer en el Señor Jesucristo. (Romanos 10:9-10).
- Para que los seres humanos sean salvos deben creer e invocar al Señor Jesucristo (Romanos 10:13) “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.
- Para invocar el nombre del Señor Jesús, primero se tiene que oír el mensaje del Evangelio (Romanos 10:14) “¿Cómo, pues, invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quién no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique?”.
III. SATANÁS SE ESFUERZA PARA OBSTACULIZAR LA EVANGELIZACIÓN.
Satanás hará todo lo posible para obstaculizar el trabajo evangelístico. Satanás odia cada forma de evangelismo. El odia: El evangelismo personal, a los evangelistas, a los esfuerzos evangelísticos de la iglesia. Satanás odia todo mover de Dios.
- El diablo no quiere soltar las almas que están bajo su dominio (Hechos 13:6-8) “… hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la Palabra de Dios. Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul”.
- Se requiere de compromiso para presentar el mensaje del Evangelio de Cristo (Hechos 26:20-21). Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron matarme…”.
Conclusión: Nuestro compromiso es con Dios; todos fuimos comisionados por el Señor para llevar Su Evangelio hasta los confines de la tierra. El diablo tratará de oponerse para que nosotros no cumplamos con el llamado de Dios y que las almas no se conviertan al Señor. Pero cualquier intento de Satanás para detener la evangelización mundial fracasará; el Señor Jesucristo dijo (Mateo 16:18) “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.

