
PENSEMOS BIEN Y HABLEMOS BIEN

Cada oportunidad esconde tras sí otras oportunidades mayores
Mire a Dios en usted
Una realidad que usted y yo no podemos dejar pasar por alto es que Cristo vive en nosotros. La Biblia dice en (Gálatas 2:20) “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
Esto nos hace ver la vida abundante que Dios creo para que la disfrutemos. Leamos y meditemos en los siguientes textos bíblicos:
- (Job 22:26,27 y 29) “Entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a él, y él te oirá. Cuando los demás sean abatidos dirás tu: Enaltecimiento habrá; y Dios salvará”.
- (Hebreos 12:12-13) “Levantad las manos caídas y las rodillas que flaquean, y haced sendas derechas para vuestros pies.
Que cuadro tan impresionante forma usted con Dios obrando en su vida. ¡Enaltecimiento habrá! Cuando Jesucristo sea su vida.
¡Seguro que sí! Con Cristo en su corazón, ya no hay más manos caídas ni rodillas que flaqueen. ¡Nada puede permanecer igual cuando practique el estar consciente de la presencia de Cristo en usted!
Puede comenzar a decir desde hoy: ¡Soy muy valioso para Dios! Dios y yo estamos asociados. Compartimos la misma vida. Nada es demasiado bueno para nosotros, nada puede detener nuestro éxito.
Tenemos un poder enaltecedor. Somos conquistadores. Somos la realeza y somos ricos. Diga si a lo que ve y a lo que quiere ser. Diga si a la mayor visión de su vida: Mírese a sí mismo compartiendo la vida de Cristo, perdonado, limpio, justo, trasformado y justificado.
Mírese a sí mismo sano, restaurado, fuerte, robusto, recuperado y lleno de energías; mírese a sí mismo feliz, con atractivos, descansado, auto realizado y productivo.
Mírese a sí mismo prospero, exitoso, enriquecido, vigoroso y afortunado.
Mírese a sí mismo sin deudas, hipotecas, temores, ansiedad y sin problemas.
Mire a Dios en usted. Él es el Amo y Señor. Mire Su reino dentro de usted. Entonces comience a actuar y obtenga la vida triunfante. Recuerde, con Dios viviendo en su corazón, no existen límites. El mayor vive en usted (1 Juan 4:4) “Hijitos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.

