
La disciplina a nuestros hijos es indispensable

EL FRUTO DEL ESPÍRITU: FE, MANSEDUMBRE, TEMPLANZA
EL NUEVO NACIMIENTO
LECTURA BÍBLICA (Mateo 14:22-36)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley” (Salmo 119:16)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él” (2 Crónicas 32:7)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (1 Corintios 14:1) ¿Qué debemos seguir?
R/ EL AMOR
- ¿Qué debemos procurar? (1 Corintios 14:1)
R/ LOS DONES ESPIRITUALES
- ¿Sobre todos los dones espirituales, cual debemos procurar?
(1 Corintios 14:1)
R/ EL DE PROFECIA
- ¿El que habla en lenguas, a quién habla? (1 Corintios 14:2)
R/ A DIOS
- Según (1 Corintios 14:2), ¿Por qué el que habla en lenguas, solo le habla a Dios?
R/ PORQUE NADIE LE ENTIENDE
- ¿El que habla en lenguas por el espíritu Santo, qué habla? (1 Corintios 14:2)
R/ HABLA MISTERIOS
EL NUEVO NACIMIENTO
(Juan 3:1-9) “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondiendo Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a donde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?”
Introducción: El Señor Jesús le dijo a Nicodemo: es necesario nacer de nuevo. (Juan 3:7) “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”.
I. LA REGENERACION DEL ESPÍRITU HUMANO
No es el cuerpo el que necesitaba nacer de nuevo; es el espíritu humano que sin Cristo, está muerto en delitos y pecados (Efesio s2:1) “Y él os dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”.
- El espíritu humano necesita nacer de nuevo. (Juan 3:5-6) “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”.
- Nuestro espíritu que estaba muerto resucitó en el momento que aceptamos al Señor Jesucristo como el Salvador y Señor de nuestras vidas. (Juan 1:12-13) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.
II. UN ESPÍRITU NUEVO
El espíritu es la parte de nosotros que vivirá para siempre.
- En el momento de nuestra conversión nuestro espíritu fue recreado por Dios y hecho perfecto. Nunca será más perfecto o justo que en ese momento.
- Dios quitó el corazón de piedra. La Biblia dice en (Ezequiel 11:19) “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne”.
III. LA TRANSFORMACION DEL ALMA Y EL CUERPO
El alma es restaurada a través de la renovación de la mente; lo mismo que nuestros cuerpos con salud perfecta.
- En el instante de la salvación, llegamos a ser una nueva creación. El cuerpo (hueso, carne y sangre) y el alma (intelecto, voluntad y emociones) no fueron cambiados, pero el espíritu fue hecho completamente nuevo y perfecto cuando Dios nos salvó por Su gracia.
- Nuestro espíritu y el Espíritu Santo están obrando para conformar nuestra mente y nuestro cuerpo a la imagen del Señor Jesucristo. (Romanos 8:29) “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”.
- Dios está produciendo en nosotros. (Filipenses 2:13) “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
IV. EL CONOCIMIENTO POR REVELACION
(1 Corintios 2:9-10) “Antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios”.
- La necesidad de la revelación: Quienes somos en Cristo.
- Con el conocimiento por revelación acerca de la obra redentora del Señor Jesucristo, caminamos en salud física, espiritual y financiera (3 Juan 2) “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”.
- Nuestra alma prosperar en la medida que nuestra mente es renovada por la meditación, la obediencia y la confesión de la Palabra de Dios.
- (Romanos 12:2) dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
Conclusión: Porque la vida de Dios está y se manifiesta en nosotros, todas las cosas que emprendamos prosperarán. Ahora en Cristo somos “como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1:3).

