
JEHOVÁ NISSI

A los hijos que son la herencia de Dios
Anímese y camine por encima de la situación
“Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Porque Él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto. Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y entonaré alabanzas a Jehová” (Salmo 27:3-6).
No envidie a los que lo rodean, anímese y camine por encima de la situación por la que en este momento esté atravesando. No abra espacios en su vida para la envidia, el resentimiento, la frustración ni ningún otro pensamiento mezquino que empobrece al ser humano. No se deje arrastrar por el miedo a la competencia.
Si la regla de la competencia fuese lo que determina el éxito empresarial, entonces no existiría la variedad de negocios que podemos ver en los centros comerciales. La realidad es lo contrario, cada vez hay más y más empresas buscando estar allí donde están los otros negocios. Si alguien quisiera levantarse contra usted y hacerle la competencia, eso en nada le podría perjudicar porque usted siempre podrá superarse con la fe puesta en Dios.
Cuando Isaac abrió los pozos de su padre Abraham, sus enemigos vinieron a reclamar su autoridad sobre ellos. Isaac, dice la Biblia, que no se dejaba dominar del negativismo por aquellas controversias, se iba más adelante a abrir otros pozos. (Génesis 26:17-18) “E Isaac se fue de allí, y acampo en el valle de Gerar, y habitó allí. Y volvió a abrir Isaac los pozos que había abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado”.
Luego que abrió varios pozos más, sus enemigos lo tuvieron que dejar en paz. (Génesis 26:26-28) “Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército. Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo”.
Como podemos ver, solamente usted mismo se puede hacer daño creando un estado interior negativo. Usted triunfará en sus negocios, no porque los demás no vendan su misma mercancía, sino porque su espíritu y su mente se mantengan positivos y honrando a Dios.
Deje de quejarse de la competencia. Nadie tiene el poder para acabar con usted. Si usted se concentra en ellos, es usted quien está renegando contra la verdad de Dios. No importa cuán difícil sea la situación, permítale a Dios dirigir su embarcación. Siga hacia delante con fe en el Dios que prospera. Invoque su presencia en todo lo que emprenda. Recuerde siempre las Palabras del Señor Jesucristo: (Marcos 9:23) “Si puedes creer, al que cree todo le es posible”.
No maldiga a sus enemigos, mantenga sano su corazón y comprométase a hacer siempre el bien. El Señor dice: (Romanos 12:14) “Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis”; (Romanos 12:17) “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”.
Hay una ley divina que dice que nadie lo podrá vencer si usted sigue el bien de Dios. (Salmo 23:6) “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”. Crea en esa ley. Confíe en ella de todo corazón, hágala parte de su estándar de vida. Entienda que Dios es sabio y él creo todas las leyes que rigen el universo para que funcione. ¡Con Dios obrando en nosotros, imposible fracasar! ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO

