
No mire con resentimiento

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Crisis de valores
Aun cuando la generación de gente mayor, maestros y también padres, pueda estar profundamente preocupada por la crisis de valores que hoy afecta a la juventud, muchas veces estas personas dejan sus responsabilidades como son las de instruir correctamente a esta nueva generación con los principios de la Palabra de Dios. La Biblia dice en (Deuteronomio 6:5-9) “Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estará como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”.
La mayoría de la gente culpa a la sociedad por toda la perdida de los valores morales y espirituales. Si como padre de familia y líderes que somos en nuestra sociedad asumiéramos con responsabilidad el rol que cada uno debemos cumplir empezando con nuestros hijos, veríamos una generación libre y bendecida, cumpliendo los propósitos de Dios aquí en la tierra.
Empecemos con restaurar la adoración a Dios en nuestra casa, tomemos un tiempo de oración y meditación de la Palara de Dios con nuestros hijos. Escuchemos sus inquietudes, impartámosles la orientación que ellos requieren. Controlar la radio y la televisión no sobra, esto es necesario. Enseñémosle a los hijos a administrar bien su tiempo libre.
La Biblia enfrenta el problema de la crianza de los niños desde un punto de vista fundamentalmente diferente.
La disciplina también es necesaria, no deje que los hijos hagan todo lo que les parece, contrólelos a tiempo antes que sea tarde. La Biblia no considera a un niño como básicamente bueno. “He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5). La Biblia no contempla a un niño como alguien que esencialmente desea hacer la cosa más sabia y correcta. Su comprensión de la naturaleza del niño es diferente y por tanto su filosofía en cuanto a la disciplina es diferente. “La necedad está ligada al corazón del muchacho; más la vara de la corrección la alejará de él” (Proverbios 22:15).
El método de Dios acerca de la disciplina es sencillo e inequívoco: La vara. Antes de desechar esto como anticuado, bárbaro, carente de comprensión y de amor, e irremediablemente ajeno a los métodos de la psicología moderna, consideremos lo que la Biblia dice acerca de la disciplina de la vara.

