
Dios es bueno, generoso, ilimitado y abundante

DEL DESIERTO A LA VIDA ETERNA
SE CREE CON EL CORAZÓN
Texto Principal: Marcos 11:22; Romanos 10:9-10
Introducción: La clase de fe de Dios llama las cosas que no son como si fuesen (Romanos 4:17).
I. La clase de la fe de Dios
El Señor Jesús nos manda a tener la clase de fe de Dios. (Marcos 11:22) “Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.” En el Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español se traduce literalmente: “Y respondiendo Jesús, les dice: Tened la fe de Dios.”
- Dios es un Dios de fe. Es omnipotente, inmutable e ilimitado. Por la fe, Dios creó los mundos por Su Palabra, la Palabra de fe. (Hebreos 11:3, DHH) “Por la fe sabemos que Dios formó el universo mediante su palabra, de modo que lo que ahora vemos fue hecho de cosas que no podían verse.” La fe de Dios es poder creativo.
- La fe de Dios ve lo invisible. Las cosas que pedimos en oración no están aún en nuestra posesión, pero son tan reales como si ya las tuviéramos. (Marcos 11:24, LBLA) “Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.”
- (Génesis 1:1) “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Dios hizo todas las cosas de la nada, porque nadie ni nada existía simultáneamente con la Deidad. Antes de la creación del mundo físico, ya existía Dios, porque Él es increado.
- Todo fue creado por la Palabra de Dios. (Isaías 45:12) “Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.” (Isaías 45:18) “Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; Él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.”
II. La fe negativa
La duda es la fe negativa: incredulidad, la fe basada en los cinco sentidos. La incredulidad es el pesimismo, la convicción de que todo saldrá mal; de que se morirá antes de tiempo o que nunca se prosperará. En griego, la palabra apistía significa falta de fe, desobediencia, infidelidad, incredulidad o duda. (Marcos 6:6) “Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.”
- La fe de los sentidos no obra milagros. La fe que se basa en lo que percibimos a través de los sentidos no es la fe que produce milagros. La fe de los sentidos es incredulidad.
- La fe de Tomás y de los discípulos. (Juan 20:24-25) “Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.”
- La incredulidad de los discípulos. (Juan 6:7) “Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.”
III. Con el corazón se cree
En la Biblia, la palabra corazón hace referencia al centro de cualquier cosa o al órgano más interno del ser. Tanto en hebreo como en griego existen varias palabras para describir el corazón como el centro de la persona.
- En hebreo: leb se usa en sentido figurado para referirse al alma —los sentimientos, la voluntad y el intelecto—. (Éxodo 8:32) “Mas Faraón endureció aún esta vez su corazón, y no dejó ir al pueblo.”
Sekví se refiere a la mente, corazón o espíritu. (Job 38:36) “¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia?” (Salmo 62:4) “Solamente consultan para arrojarle de su grandeza. Aman la mentira; con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón.” - En griego: kardía significa pensamiento o sentimientos. (Mateo 12:34) “¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.”
Splén se usa en sentido figurado para referirse a la compasión, la lástima o el amor entrañable. Sklerokardíasignifica dureza o falta de percepción espiritual. (Marcos 10:5) “Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento.” - Se cree con el corazón y no con la mente. La fe de Dios viene por el oír la Palabra de Dios. (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
- La Palabra entra por nuestros oídos, y al meditar en ella se arraiga en nuestro espíritu regenerado.
- La fe para salvación. (Romanos 10:9-10) “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”
- La fe para sanidad. Debemos leer lo que la Biblia dice acerca de la voluntad de Dios para sanarnos, creerlo con el corazón y confesar con nuestra boca lo que Dios dice respecto a la sanidad.
- La fe para la prosperidad financiera opera de la misma manera que la fe para salvación o sanidad. Debemos leer lo que Dios dice acerca de la prosperidad, creer que es Su voluntad prosperarnos, confesarlo y actuar conforme a Su Palabra. Así seremos prosperados.
- La palabra “creer” es un verbo: creer implica acción. Creer es actuar con base en la Palabra de Dios. La fe es el resultado de esa acción.
- El Señor Jesucristo actuó conforme a la Palabra de Su Padre. (Juan 14:10) “¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, Él hace las obras.”
Conclusión: La fe de Dios se establece en el espíritu humano regenerado. La fe viene por el oír la Palabra de Dios. Esa Palabra debe hallar cabida en nuestro espíritu. Dejémonos persuadir por la Palabra del Señor y actuemos conforme a ella, porque con el corazón se cree para justicia.

