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LAS MISIONES TRANSCULTURALES
Texto Principal: 1 Timoteo 2:4-5; Juan 3:16; Mateo 28:19; 2 Corintios 5:19-20
Introducción: Las misiones transculturales (mundiales) consisten en difundir el Evangelio por todo el mundo con el objetivo de hacer discípulos de Jesús.
I. LA COMPASIÓN DE DIOS
El fundamento de las misiones es la pasión de Dios por ver su nombre glorificado al mostrar su misericordia a todos los pecadores.
- La tarea de llevar el Evangelio a las naciones es urgente, porque solo a través de la fe en el Señor Jesucristo los seres humanos reciben la salvación y son libres del justo juicio de Dios.
(Juan 3:16) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”. - El objetivo de las misiones mundiales es salvar a los seres humanos que están muertos en sus delitos y pecados, plantar iglesias, entrenar a los creyentes, servir a los pobres y a los que sufren.
II. LAS MISIONES MUNDIALES
Las misiones mundiales comenzaron cuando el Padre envió su Palabra y al Espíritu Santo para crear el mundo. Continuaron cuando creó al ser humano a su imagen y semejanza para cultivar, proteger la tierra, fructificar, multiplicarse y ejercer dominio sobre ella. (Génesis 1:2) “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. (Génesis 1:28) “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”. (Génesis 2:15) “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”.
- Por su misericordia, Dios preservó a Noé y a su familia durante el diluvio universal.
(Génesis 7:1) “Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca, porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación”. - Después del diluvio, Dios le dijo a Noé que llenara la tierra y ejerciera dominio sobre la creación.
(Génesis 9:1-2) “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados”.
III. EL SALVADOR DEL MUNDO PROFETIZADO
Después de la caída del primer hombre, la humanidad quedó bajo maldición; pero Dios no nos dejó en el abandono.
- Dios nos dio la promesa de la redención a través de su amado Hijo Jesús.
(Génesis 3:15) “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. La simiente de la mujer es Cristo, quien heriría a la simiente de la serpiente en la cabeza. - Esta profecía se cumplió cuando Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que fuera nuestro sustituto en la cruz del Calvario.
(Isaías 9:2) “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”. - Ni los pecados de la humanidad ni las artimañas del diablo pudieron frustrar el plan eterno de Dios desde el momento de la caída del hombre.
- Dios predijo que a través de la simiente de la mujer, el Señor Jesucristo encarnado y su sacrificio en la cruz aplastaría la cabeza de la serpiente (el diablo).
IV. LA GRAN COMISIÓN
Dios nos comisionó para predicar el Evangelio en todo el mundo.
(Mateo 28:19) “Por tanto, id y predicad el Evangelio a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
- Dios desea mostrar su misericordia y extender su perdón a todos los pueblos de la tierra.
- El Señor nos dio el ministerio de la reconciliación.
(2 Corintios 5:19-20) “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación”. - Cuando la Iglesia toma en serio el mandato de Dios de ir por todo el mundo y predicar el Evangelio, los que escuchen la Palabra y crean en el Señor Jesucristo recibirán la misericordia y el perdón de Dios.
Conclusión: Dios se preocupa por todos los habitantes de la tierra. (Juan 3:16) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”.
(1 Timoteo 2:4-5) “El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.

