
LAS PALABRAS DE DIOS SON ESPÍRITU Y SON VIDA

En la casa del justo hay gran provisión
LA FE DE DIOS
LECTURA BÍBLICA (Salmo 2)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob” (Salmo 46:7)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y haz lo recto y lo bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres” (Deuteronomio 6:18)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- ¿Con qué debe ara el que ara, y el que trilla? (1 Corintios 9:10)
R/ CON ESPERANZA
- ¿Qué esperan los que aran y los que trillas? (1 Corintios 9:10)
R/ RECIBIR EL FRUTO
- ¿El que siembra lo espiritual, que debe segar de la iglesia? (1 Corintios 9:11)
R/ LO MATERIAL
- ¿Por qué el apóstol Pablo no usaba el derecho de segar lo material sobre los hermanos de la iglesia de Corinto? (1 Corintios 9:12)
R/ PARA NO PONER NINGUN OBSTACULO AL EVANGELIO DE CRISTO
- Según (1 Corintios 9:13) ¿Qué debían saber los hermanos de la iglesia respecto a los que trabajan en las cosas sagradas?
R/ QUE LOS QUE TRABAJAS EN LAS COSAS SAAGRADAS, COMAN DEL TEMPLO, Y LOS QUE SIRVEN AL ALTAR, PARTICIPEN DEL ALTAR
- ¿Qué ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio? (1 Corintios 9:14)
R/ QUE VIVAN DEL EVANGELIO
LA FE DE DIOS
Introducción: Marcos 11:22: Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Hoy vamos a sumergirnos en una verdad que puede transformar por completo nuestra manera de vivir y es la Fe de Dios. No se trata de cualquier fe, sino la fe que Dios tiene, la Fe con que Dios creo los cielos y la tierra. Jesús dijo: “Tened fe en Dios”, pero en el idioma original, se lee como: “Tened la fe de Dios.” ¡Sí, la fe de Dios! Esa misma fe con la que Él creó todo lo que existe. La fe que habla y ve cumplido lo que dice. En Génesis 1, cuando todo era caos, oscuridad, desorden… Dios no describió el problema, Él habló la solución y dijo: “Sea la luz” y fue la luz, así todo fue creado por su Fe y su Palabra.
I. LA FE DE DIOS ORDENA
No es positivismo, ni optimismo, es el modo en que Dios opera, por ser hijos de Dios podemos caminar con esa misma fe. No es una fe que espera sentir algo. No es una fe que dice: “Señor, si es tu voluntad, muéstrame una señal.” Es una fe que se fundamenta en la Palabra, la crea, la confiesa… ¡y camina en ella!. Marcos 11:23-24: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
La fe de Dios no analiza las montañas. ¡Les ordena moverse!. La fe no ora a Dios por los montes… ¡le habla al monte en el nombre de Jesús!. Romanos 10:17: “La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.” Si quiere crecer en fe, tiene que ir directamente a la Palabra. No hay atajos. Leerla, escucharla, hablarla y meditarla. Dios nos dio una medida de fe, Romanos 12:3: “…conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”. La fe no es sentir, la fe es saber, es estar convencido de que Dios lo dijo… y por tanto, ya es una realidad.
II. ¿CÓMO CRECE Y SE ACTIVA LA FE?
Muchos dicen: “Yo tengo muy poca fe.” Bueno, eso es suficiente. Porque Jesús dijo que con una fe tan pequeña como un grano de mostaza… ¡puedes mover montañas!. Mateo 17:20: “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”. La semilla no parece poderosa a simple vista, pero cuando se planta y se alimenta, puede convertirse en un árbol, así es la fe. Marcos 4:31-32 NTV: “Es como una semilla de mostaza sembrada en la tierra. Es la más pequeña de todas las semillas, pero se convierte en la planta más grande del huerto; sus ramas llegan a ser tan grandes que los pájaros hacen nidos bajo su sombra”. Jesús comparó el Reino con una semilla de mostaza que crece hasta ser la mayor de las hortalizas.
Su fe puede crecer y multiplicarse. 2 Corintios 10:15: “Tampoco nos jactamos ni nos atribuimos el mérito por el trabajo que otro haya hecho. En cambio, esperamos que la fe de ustedes crezca, a fin de que se extiendan los límites de nuestro trabajo entre ustedes”.
Su fe puede edificarse. Judas 1:20: “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo”
III. ENEMIGOS DE LAS FE Y CÓMO VENCERLOS
La fe tiene enemigos y debemos reconocerlos para poder vencerlos. En una ocasión Jesús preguntó a sus discípulos. Lucas 8:25: “Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?”. Pero previamente había una palabra, Lucas 8:22: “Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago”. “Pasemos al otro lado.” Cuando Jesús dice que vamos a cruzar… es porque vamos a cruzar, aunque este la tormenta.
Los sentidos naturales: Vivimos en un mundo que nos preparó a vivir por lo que vemos y sentimos. Pero la fe no depende de eso. 2 Corintios 5:7: “Por fe andamos, no por vista.” Tus ojos pueden mentir, tus sentimientos pueden variar. Pero la Palabra de Dios permanece para siempre.
La incredulidad: La incredulidad no es duda ocasional… es directamente negarse a creer. Eso impidió que muchos entraran en la Tierra Prometida, porque vieron gigantes Números 13:31-32: “Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. 32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura”. Dios no necesita que entiendas cómo lo va a hacer… Solo necesita que le creas. Pero Josué y Caleb vieron la Palabra de Dios. Números 13:30: Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. ¿Dónde coloca su atención?
La duda: La duda es como una ola del mar. Santiago 1:6. “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”Un día cree, otro día flaquea y duda. Pero Jesús dijo: “No dudes en tu corazón.”
IV. LA FE DE DIOS VIVE EN EL CORAZÓN Y EN LA BOCA
Romanos 10:8: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos”. No basta con creer, hay que hablar lo que creemos, confesarlo y declararlo, deje que sus palabras se alineen con la palabra de Dios .
Conclusión: La fe de Dios no es frágil, no se debilita cuando el pensamiento dice: “no hay recursos”, no tiembla cuando el médico da un mal diagnóstico, no cambia cuando el mundo cambia. ¡Permanezca firme en lo que Dios dijo, esa la Fe de Dios!. Dios ya puso dentro de usted su fe, no una fe humana, no una fe débil, sino su propia clase de fe. Crea como Dios crea. Hable como Dios hable. Actúe como Dios actúa.

