
JESÚS MOSTRO SU AMOR DANDO SU VIDA

LA FE DE DIOS
LAS PALABRAS DE DIOS SON ESPÍRITU Y SON VIDA
Texto Principal: Juan 6:63; Hebreos 4:12; 1 Pedro 1:23; Juan 5:30; 12:49-50; 14:10.
Introducción: El Señor Jesús conocía el valor y la autoridad de sus propias Palabras, Él dijo: (Juan 6:63) “El Espíritu es que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que os he hablado son espíritu y son vida». Él sabía que Su Palabra es vida.
- LAS PALABRAS COMUNICAN LA VIDA Y LA MUERTE.
El poder está en la lengua (Proverbios 18:21) “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”.
- El Señor sabía que Sus Palabras comunicaban la vida y la muerte. Cuando Él le habló a la higuera estéril ésta se secó inmediatamente desde las raíces (Mateo 21:19).
- Cuando le habló al hijo de la viuda que había muerto, este revivió instantáneamente (Lucas 7:14-15) “Y acercándose, tocó el féretro, y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre”.
II. EL LOGOS DE DIOS ES VIDA.
El Espíritu Santo está repitiendo en diferentes palabras lo que el Señor Jesús dijo: (Juan 6:63) «Las palabras que yo os hablo son Espíritu y son vida». El Espíritu Santo dice que «El logos de Dios es la Palabra viva». (Hebreos 4:12) “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.
- Por la Palabra Dios nos recreó y nos dio vida. Lo que nos hizo nacer dentro del Reino de Dios y nos dio vida eterna, fue la incorruptible Palabra de Dios. (1 de Pedro 1:23) “Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.
- En el principio la Palabra era el Hijo de Dios, el LOGOS, ahora la conocemos por el Nombre Jesús. (Juan 1:1-3) “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.
- El Verbo de Dios (la Palabra) nos trajo vida eterna. (Juan 10:10) “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.
III. LA PALABRA ES MEDICINA Y NOS EDIFICA EN LA FE.
Dios sana a través de la Palabra (Jeremías 33:6) “He aquí yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”.
- La Palabra hecha carne nos trajo sanidad. (Salmo 107:20) «Envió su palabra y los sanó». (Proverbios 4:20-22) “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”.
- La Palabra de Dios nos edifica en la fe. (Hechos 20:32) “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la Palabra de su gracia, que tienen poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados”.
IV. NO HAY LÍMITES PARA LA HABILIDAD DE LA PALABRA DE DIOS.
No hay absolutamente ningún límite a la habilidad de Dios que nos es manifestada en Su Palabra. (Juan 8:31-32) «Si vosotros permaneciereis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”; (Juan 15:7) «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, podéis reclamar vuestros derechos y se harán realidad para vosotros» (Trad. literal).
- El pensamiento en el griego da la idea de algo que llega a existir o que nace;de modo que la cosa que deseamos, si las Palabras de Jesús se quedan en nuestro espíritu, Dios hará que exista para nuestro provecho.
- La Palabra de Dios es el aliento de Dios, la mente de Dios, la voluntad de Dios. Es Dios hablando. Es una parte de Dios. Dios y Su Palabra son Uno. Él es la Palabra viviente. Permanece para siempre.
- Dios está tras Su Palabra (Jeremías 1:12).
- Ninguna palabra de Dios está desprovista de poder (Isaías 55:11) “Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello que la envié”.
Conclusión: Todas las grandes hazañas realizadas por los hombres de Dios han sido logradas por la fe en la Palabra de Dios. En la Palabra hecha carne. El Señor Jesucristo es la Palabra viviente. Ahora es nuestra fe en la Palabra Viviente, en la Palabra escrita. Esta Palabra en nuestros labios es la que sana a los enfermos y la que quebranta el poder de los demonios sobre los hombres.

