
¿Por qué no mudas al bebé?

DIOS DESEA QUE TENGAMOS SALUD
¿QUIÉN ES NUESTRO ADVERSARIO?
Texto Principal: Juan 12:31; Juan 14:30; Apocalipsis 12:4; Apocalipsis 12:9; Apocalipsis 18:2
Introducción: Dios es el autor de la vida y la salud; satanás es el autor de las enfermedades, dolencias, aflicciones y de la muerte.
I. ¿QUIÉN ES SATANÁS?
Satanás es el príncipe de este mundo gobierna a la humanidad no redimida, la tierra y las naciones. Es el autor de todas las miserias y angustias; de las enfermedades y dolencias, y de la misma muerte. Es el gobernador de los demonios. Su mayor propósito es destruir las vidas humanas.
- Los nombres de satanás: el malo (Mateo 13:19,38); el enemigo y el diablo (Mateo 13:39); “el acusador” (Apocalipsis 12:10); “adversario, león rugiente” (1 Pedro 5:8); “el dragón, la serpiente antigua y satanás” (Apocalipsis 20:2); “homicida, mentiroso y padre de mentira” (Juan 8:44); “el príncipe de los demonios” (Mateo 12:24).
- Cada uno de estos nombres nos muestran la terrible naturaleza de satanás y sus demonios.
II. ¿QUIÉNES SON LOS ESPÍRITUS MALOS?
Los demonios son personalidades verdaderas, son malignos y destructivos. Los espíritus demoniacos son personalidades como los espíritus humanos son personalidades.
- Los demonios son espíritus que no tienen cuerpo en que morar. Son espíritus satánicos.
- Nosotros somos espíritus con cuerpos. Nuestros espíritus son de Dios.
- Los demonios anhelan expresarse pero no lo pueden hacer hasta que tomen posesión de un cuerpo (Mateo 12:43) “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla”.
III. LOS DEMONIOS BUSCAN ENTRAR EN LOS CUERPOS HUMANOS
En el cuerpo de un ser humano, los demonios tienen la más amplia esfera de expresión. Cuando no pueden poseer un cuerpo humano en que morar, buscan un cuerpo de menor esfera de expresión.
- Los demonios solo pueden descansar cuando están en posesión de un cuerpo.
- El endemoniado Gadareno (Marcos 5:10-13) “Y le rogaban mucho que no los enviase fuera de aquella región. Y estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron”.
IV. ¿CÓMO ENTRAN LOS DEMONIOS EN EL CUERPO HUMANO?
El ser humano es un ser tripartito, es decir, está conformado por el espíritu, el alma y el cuerpo. Los demonios pueden poseer o el alma, o el cuerpo, o el espíritu humano y se manifiestan de muchas maneras.
Las emociones, las costumbres, las pasiones desenfrenadas y anormales son las puertas que se le abren a los demonios.
- Posesión de la mente. Cuando violamos el orden establecido por Dios para nuestras mentes y persistimos en meditaciones malas, maquinando, ideando el mal, satanás puede tomar posesión de la mente e impulsar a la persona a pensamientos excesivos hasta la locura. Ejemplo: los homicidas, los ladrones, los borrachos.
¿En qué debemos meditar? En la Palabra de Dios
- (Josué 1:8) “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.
- (Salmo 1:2) “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche”.
- (Filipenses 4:8) “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.
- Posesión del cuerpo. Cuando violamos el orden establecido por Dios para nuestros cuerpos y persistimos en su mal uso, satanás puede enviar a un espíritu de enfermedad para atacar nuestro cuerpo.
- Posesión del espíritu humano. Una persona poseída en su espíritu por un demonio está dominado por ese espíritu inmundo. La persona poseída odiará, robará, matará, se rebelará contra las autoridades establecidas, será un abusador.
Conclusión: Para que satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros, caminemos en obediencia a Dios, sometamos nuestros pensamientos a la obediencia a Cristo y pensemos en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, y en todo lo puro. (Filipenses 4:8).

