
SOMOS HIJOS DE DIOS, NO ESCLAVOS

LA INMUTABILIDAD DE DIOS Y SU PALABRA
Busque lo mejor de la vida
LECTURA BÍBLICA (1 Juan 4:1-6)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ofir; el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata en abundancia” (Job 22:24-25).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Hijo mío, no te olvides de mi ley y tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentaran” (Proverbios 3:1-2).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (1 Corintios 3:18) ¿En qué consiste el engaño.
R/ EN CREERSE SABIO
- ¿Qué debe hacerse el que se cree sabio? (1 Corintios 3:18)
R/ IGNORANTE
- ¿Cómo se llega a ser sabio? (1 Corintios 3:18)
R/ HACIENDOSE IGNORANTE
- ¿Qué es la sabiduría de este mundo? (1 Corintios 3:19)
R/ INSENSATEZ PARA CON DIOS
- ¿Qué conoce el Señor? (1 Corintios 3:20)
R/ ÉL PENSAMIENTO DE LOS SABIOS
- ¿Qué son los pensamientos de los sabios? (1 Corintios 3:20)
R/ VANOS
CÉLULA PAI EN CASA: Busque lo mejor de la vida
«Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» (Josué 1:3-8).
Introducción: La Biblia nos llama a actuar con determinación y valentía, confiando en las promesas de Dios. Esto incluye buscar lo mejor de la vida según Su diseño, manteniéndonos en Su palabra y avanzando con fe y disciplina.
I. TOMEMOS DESICIONES BASADAS EN LA PALABRA DEL SEÑOR
Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. (Josué 1:3) La única persona que puede restringir su progreso, avance, bienestar, éxito o prosperidad, es usted, porque todo depende de las decisiones que toma. Su vida está en sus manos, no en las de nadie más. De pasos hacia lo mejor que la vida tiene para ofrecer. Transforme aquello que no está en sintonía con el propósito que Dios tiene para usted. Recuerde que con Dios, no hay imposibles.
II. NO DESAPROVECHE SU POTENCIAL
El mundo está lleno de personas talentosas y con dones que podrían alcanzar grandes alturas en la vida. Sin embargo, permanecen estancadas porque carecen de la determinación para evaluarse a sí mismas y tomar acciones firmes. Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo: Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión. (Josué 1:10-11).
III. EL PODER TRANSFORMADOR DE DIOS
Este es el momento ideal para tomar las decisiones más importantes de nuestra vida. La mejor de todas es comprometernos a vivir la vida que Dios ha planeado para que la disfrutemos en plenitud. No faltó palabra de todas la buenas que habló Jehová á la casa de Israel; todo se cumplió. (Josué 21:45)
Conclusión: Lo mejor de la vida es nuestro, porque hace dos mil años el Señor Jesucristo hizo todo lo necesario en la cruz para darnos plenitud, espiritual, física, emocional, familiar, social y financiera. Vivamos disfrutando mientras cumplimos el propósito de Dios. Leamos la Biblia diariamente y meditemos en ella hasta que dejemos de vivir por los sentidos a vivir conforme el nuevo hombre en Cristo Jesús. Efesios 1:3: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.»

