
DIOS HACE QUE TODAS LAS COSAS COOPEREN PARA BIEN A LOS QUE LO AMAN

FUNDAMENTOS PARA LA PROSPERIDAD FINANCIERA (PARTE I)
DIOS NOS DIO EL DERECHO DE ESCOGER Y DECIDIR NUESTRO DESTINO
Texto Principal: Deuteronomio 11:26-28; Deuteronomio 30:19.
Introducción: Nuestro destino lo determina nuestras decisiones, no el azar. (Deuteronomio 30:19-20) “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar”.
I. EL PUEBLO DE ISRAEL ESCOGIÓ LA MALDICIÓN Y LA MUERTE PREMATURA.
Dios liberó a Israel de la esclavitud para que disfrutaran de sus bendiciones en la tierra prometida.
- Ellos no entraron en la tierra prometida a causa de la incredulidad (Hebreos 3:12); (Hebreos 3:16-19).
- El pueblo de Dios escogió mal; ellos fueron incrédulos y se rebelaron contra Dios.
II. LO QUE DIOS PIDE DE NOSOTROS.
¿Qué nos pide Dios? Que lo amemos y que obedezcamos Su Palabra (Deuteronomio 6:5-6) “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”. Dios nos llama a observar estos dos mandamientos principales: Amar a Dios y obedecer sus mandamientos.
- La rebelión de Coré, Datán y Abiram. Ellos se rebelaron contra la autoridad delegada por Dios a Moisés y fueron destruidos. Datán y Abiram acusaron a Moisés de haberlos sacado de la tierra que manaba leche y miel (Egipto) para llevarlos a la desolación del desierto. (Números 16:12-13) “Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?”.
- La tierra se abrió y se los tragó vivos con todos sus bienes. (Números 16:28-33) “Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice por mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres murieren estos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragase con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, y a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron en medio de la congregación”.
- El fuego de Dios consumió a doscientos cincuenta hombres rebeldes que ofrecían el incienso. (Números 16:35) “También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso”.
III. LA PRERROGATIVA QUE DIOS NOS DIO ES EL PODER DE ESCOGER Y DECIDIR.
No son las circunstancias sino las opciones que escogemos y las decisiones que tomamos lo que determinará quiénes seremos, qué haremos y a dónde iremos en la vida.
- Son nuestras decisiones las que determinan nuestra calidad de vida. Nosotros decidimos si queremos triunfar al escoger la opción de triunfar.
- Démosle gracias a Dios porque nos ha dado en Cristo el derecho a escoger entre la escasez y la abundancia, entre la pobreza y la riqueza, entre la muerte y la vida.
IV. DECLAREMOS LA PALABRA DE DIOS.
Renovemos nuestros pensamientos con la Palabra de Dios, dejémonos persuadir por la Palabra de Dios y confesémosla con nuestra boca. Declaremos:
- “Seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo” (Salmo 65:4)
- “El Señor es mi pastor; nada me faltará” (Salmos 23:1)
- “Los leoncillos necesitan y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien” (Salmos 34:10)
- “Bendito el Señor; cada día nos colma de sus beneficios el Dios de nuestra salvación” (Salmos 68:19)
- “Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad” (Salmos 84:11)
- “Los sacó con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo” (Salmos 105:37)
- “Envió su Palabra, y los sanó, y los libró de su ruina” (Salmos 107:20)
- “Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre” (Salmos 112:2-3)
- “Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres” (Salmos 115:16)
- “Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien” (Salmos 116:7).
Conclusión: Nuestra mente debe renovarse con la Palabra de Dios y nuestro vocabulario debe cambiar. Hablemos en grande, pensemos en grande y recibiremos cosas grandes de parte de Dios. ¡Dios es muy grande!

