
El desarrollo de los hijos no es algo aislado

Usted fracasa sólo cuando piensa en fracasos
JESÚS DIJO: YO POR EL ESPÍRITU DE DIOS ECHO FUERA LOS DEMONIOS
Texto Principal: Hechos 10:38; Mateo 12:28; Hechos 8:5-7
Introducción: Los espíritus inmundos son verdaderas personalidades que se manifiestan a través de la persona que poseen. Hay diferentes clases de espíritus inmundos, así como hay distintas personalidades en los seres humanos.
I. LAS MANIFESTACIONES DE LOS ESPÍRITUS MALOS
Muchos dicen que los demonios no existen; pero esta afirmación no es cierta. La Biblia nos habla acerca de los demonios como acerca de los ángeles. No debemos tenerles temor, ni a los ángeles ni a los demonios; debemos comprender su existencia.
- Los demonios hablan. Los demonios hablan a través de las facultades de la persona que han poseído. Los espíritus no pueden hablar sin lengua, así como nosotros no podríamos hablar si no tuviésemos una lengua. (Marcos 3:10-11); (Lucas 4:40-41); (Marcos 1:22-25).
- Los demonios son inteligentes. En una ocasión cuando el Señor Jesucristo se encontró con dos hombres endemoniados que salían de los sepulcros y se disponía a echarlos fuera, los demonios “Clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (Mateo 8:29).
- Los demonios saben que el lago de fuego. El infierno, fue preparado para el diablo y sus ángeles. (Apocalipsis 20:10) “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.
- Los demonios se resisten a entregar el lugar de posesión. En Mateo 8, Marcos 5 y Lucas 8 vemos al Señor Jesús echando fuera la legión de demonios de dos hombres poseídos.
- Lo que Dios nos revela acerca de esas personalidades malignas: (Marcos 5:1-13)
- Los demonios fingían adorar a Dios buscando que el Señor no fuera demasiado severo con ellos.
- Los demonios le rogaron que no los atormentara. (Marcos 5:7) “Y clamando a gran voz, dijo: Que tienes conmigo, Jesús Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes”.
- El Señor Jesús les preguntó: “¿Cómo te llamas?” (Marcos 5:9).
- Los demonios respondieron: “Me llamo legión, porque somos muchos” (Marcos 5:9).
- Cuando Jesús les ordenó que salieran, los demonios “le rogaron mucho que no los enviase fuera de aquella región” (Marcos 5:10)
- Es tormento para los demonios ser echados fuera, sin tener posesión de un cuerpo. (Marcos 5:12).
- El caso de la hija de la mujer siro-fenicia. La niña estaba poseída por un demonio, pero el espíritu inmundo dejó cuando la madre hizo uso de la fe. (Marcos 7:24-30) “… Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y Sirofenicia de nación y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, vé; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en cama”.
II. POR LA UNCION DEL ESPÍRITU SANTO Y LA AUTORIDAD EN EL NOMBRE PODEMOS ECHAR FUERA A LOS DEMONIOS
Nosotros tenemos la unción del Santo y la autoridad en el Nombre de Jesús. Levantémonos ahora mismo y hagamos las obras que el Señor dijo que podemos hacer.
- El Padre ungió al Señor Jesucristo con el Espíritu Santo y con poder. (Hechos 10:38) “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.
- Por el poder del Espíritu Santo que está en nosotros y la autoridad que nos fue dada en el Nombre de Jesús, podemos expulsar a los demonios y sanar a los enfermos (Zacarías 4:6).
- Los demonios hoy le temen a un creyente que cree en el Nombre de Jesucristo y ejerce la autoridad que le fue dada. Los demonios tienen que obedecernos.
- Los demonios tienen que obedecer al mandato de un hijo de Dios que actúa en representación del Señor ejerciendo su autoridad en el Nombre de Jesús. Puede ser un demonio o mil, todos tienen que obedecer al mandato de un hijo de Dios.
Conclusión. Los demonios reconocen a los ungidos por el Espíritu Santo y le obedecen; asi como reconocían al Señor Jesús y al apóstol Pablo (Hechos 19:13-16).

