
LA GRACIA Y LA UNCIÓN

Usted es especial
Dios quiere que todo vaya bien en nuestra vida
Él declaró en Su Palabra que no nos dejaría huérfanos, que nunca nos desampararía durante todos los días de nuestra vida aquí en la tierra. (Hebreos 13:5 -6) dice Dios: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente; el Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.Si escogemos el plan amoroso de Dios, lo reconocemos como el Señor de nuestra vida y ajustamos nuestra mente a Su Palabra, tendremos un final feliz en cada tarea que nos propongamos.
David escogió el plan de Dios. Por eso dijo en el (Salmo 119:8) “Tus estatutos guardaré; no me dejes enteramente”. En el verso 15 dice: “En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos”; el verso 30 dice “Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí” en el 31 “Me he apegado a tus testimonios; oh Jehová no me avergüences” el versículo 45 dice: “Andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos” y el versículo 57 dice: “Mi porción es Jehová; He dicho que guardaré tus palabras”.
Estas declaraciones indican escogencias que no son negociables y decisiones que implican una entrega total a las cosas de Dios y a Sus ideales.
En (Deuteronomio 30:19) Dios dice: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. (Josué 24:15 ) dice: “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos al Señor”
Cuando le decimos ¡sí! Al Señor Jesucristo que está viviendo en nosotros, cosas extraordinarias comienzan a suceder. En (Juan 15:5) dice el Señor: “Yo soy la vid; vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.
Somos una rama del poder, del amor de Dios, de Su creatividad y su abundancia. Todo lo que la vid tiene viene y penetra en nosotros y se manifiesta. (Juan 15:5 Biblia Viviente) sigue diciendo: “Cualquiera que viva en mí y yo en él producirá una gran cantidad de fruto”.
Las personas triunfadoras cuyos nombres están escritos en la Biblia, salieron del anonimato, se hicieron fuertes en la debilidad, derrotaron ejércitos numerosos, recuperaron sus bienes que habían perdido y cumplieron el propósito por el cual fueron creados. Ellos escogieron a Dios y su plan eterno, se comprometieron con Dios y consigo mismos; ese fue el secreto que descubrieron y aplicaron en su vida diaria.
Esa es la vida exitosa, la vida triunfante. Producir fruto es vivir exitosamente, ese es el deseo de Dios para sus hijos. Avancemos y vivamos la clase de vida que Dios diseñó para nosotros; con Dios todo es posible

