
EDIFIQUEMOS NUESTRA PROPIA VIDA DE FE

Nosotros fuimos creados con deseos
SEÑOR, SI QUIERES PUEDES SANARME; JESÚS LE DIJO: QUIERO; SÉ SANO
LECTURA BÍBLICA (Salmo 27)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día” (Deuteronomio 8:18)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Filipenses 2:13)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- ¿Por qué reinó la muerte? (Romanos 5:17)
R/ POR LA TRANSGRESION DE UNO SOLO
- Según (Romanos 5:17) ¿Por medio quién los muchos reinarán en vida?
R/ POR JESUCRISTO
- ¿Quiénes son los muchos que reinarán en vida por medio de Jesucristo? (Romanos 5:17)
R/ LOS QUE RECIBEN LA ABUNDANCIA DE LA GRAICA DEL DON DE LA JUSTICIA
- Según (Romanos 5:18) ¿Por qué vino la condenación a todos los hombre?
R/ POR LA TRABSGRESION DE UNO -ADAN
- (Romanos 5:18) ¿Por qué vino a todos los hombres la justificación de vida?
R/ POR LA JUSTICIA DE UNO -JESUCRISTO-
CÉLULA PAI EN CASA: Señor, si quieres puede sanarme; Jesús le dijo: quiero; sé sano
INTRODUCCIÓN: Jesús fue el cordero inmolado, que llevó sobre Él, todos los pecados de la humanidad y también llevó las enfermedades conocidas y aún no conocidas. Isaías 53:4-5 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Por su preciosa sangre, fuimos limpios, no solo de los pecados sino, también de las enfermedades.
I. SANIDAD ESPIRITUAL (COMUNIÓN, INTUICION Y CONCIENCIA)
Nosotros somos un espíritu y recordemos que en el espíritu se establece la comunión, la intuición y la conciencia. Para las personas que aún no han confesado a Jesús como Su Señor y Salvador personal, su espíritu está muerto, estas personas tienen la comunión rota con Dios, pueden tener una intuición basada en lo sensorial y su conciencia es corrompida.
Hoy en día vemos que muchos no creyentes e incluso creyentes que creen que Dios Padre, es un Dios malo, un Dios que manda la maldad al mundo y demás, pero las personas a veces por tener experiencias negativas con sus padres biológicos, ven de esta manera a Dios. Pero Jesús, vino a este mundo 100% hombre, despojándose de sus atributos como Dios, para mostrar quién es el Dios Padre lleno de amor. 1 Juan 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
Una vez Jesús efectuó la paga legal por todos nosotros y lo aceptamos como nuestro Señor, él nos ayuda a restablecer la comunión con nuestro padre, porque como dice 1 Corintios 1:9 Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. Al aceptar a Jesús en nuestra vida, nuestro espíritu es regenerado, nuestra intuición ahora debe ser dirigida por la voz del Espíritu Santo, porque Él empieza a morar en nosotros, somos el tabernáculo perfecto para el Señor y nuestra conciencia es circuncidada.
II. SANIDAD DEL ALMA (VOLUNTAD, MENTE Y EMOCIONES)
Como vimos anteriormente, somos un espíritu, pero nuestro espíritu tiene un alma y a través del alma se expresan las emociones, nuestra voluntad y nuestra mente.
En estos tiempos, podemos notar como el enemigo ha estado trabajando para mal en contra de la humanidad, corrompiendo sus mentes, trayendo pensamientos de fracaso, de temor, de confusión y demás. Podemos notar también cómo el diablo, ha debilitado nuestras emociones, podemos ver cómo los jóvenes atentan con su propias vidas, como la depresión y la ansiedad han aumentado en todas las edades y también el diablo ha atentado contra la voluntad de muchas personas, trayendo confusión.
Leamos Isaías 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. En el original hebreo, dice: “Ciertamente nuestras enfermedades él cargó y nuestros padecimientos los llevo”, la palabra padecimientos y en hebreo esa palabra es MAKOB que significa angustia, dolor, tristeza o aflicción.
Es tremendo que Jesús en la cruz nos proveyó la sanidad para nuestra alma, Él en la cruz cargó con nuestras aflicciones, es decir que el cargo la tristeza, la depresión por la cual estas pasando, pero se levantó como el Rey de reyes para quitarte esas malas emociones y darte amor, gozo y paz. Su shalom ahora te rodea, porque a través de Jesús, que hemos sido engendrados como hijos de Dios.
III. SANIDAD PARA NUESTRO CUERPO
Jesús es el hombre más extraordinario que conozco, porque murió voluntariamente por amor a todos nosotros y Él no solo nos da la sanidad espiritual y de nuestra alma, sino también nos ha provisto la sanidad física. Si leemos nuevamente, Isaías 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Para Dios no hay nada imposible, Mateo 8:3 Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero—dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció. Él no solo puede sanar sino que Él también quiere, pero debemos creer en Su poder, porque efectivamente, Jesus ha provisto la sanidad absoluta hace 2000 años, pero es necesario poner de nuestra parte, tener fe en Dios, de que Su Palabra y Él son uno y que Su palabra la pondrá por obra y no volverá vacía.
Dios durante el éxodo se mostró como Jehová Rafa, el Sanador y esto no es solo para ese tiempo ni solo para un pueblo, es para todo aquel que ha proclamado a Jesús como su Señor. Puede que la ciencia o los médicos hayan dado un resultado que tu no querías oír o que incluso, estos diagnósticos hayan hecho en tu mente, una imagen directa a la muerte, pero no es así. Dios tiene la última Palabra, Dios mediante el Santo Espíritu vivifica nuestros cuerpos volviéndose completamente sanos.
CONCLUSIÓN: Por medio de la sangre de Cristo y de Su sacrificio en la cruz, ahora tenemos la sanidad total de nuestro espíritu, por medio del Espíritu Santo somos sellados, limpios y sin mancha y podemos entrar al lugar santísimo junto al Padre. Tenemos la sanidad de nuestra alma, ya no hay condenación sino tenemos paz para con Dios, somos libre de nuestra mala manera de vivir, ahora somos la creación en Cristo. Y no solo eso, sino que ahora tenemos la sanidad absoluta de nuestro cuerpo, somos sanos por las llagas de Cristo. Jeremias 17:14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.

