DIOS ES NUESTRO PROVEEDOR
NUNCA MÁS ME ENOJARÉ CONTIGO NI TE CASTIGARÉ
TIEMPO DE NUEVOS COMIENZOS
Texto Principal: Isaías 3:10; Hageo 2:6-9; 2 Reyes 4:38-41; 1 Timoteo 6:12
Introducción: Las guerras, las pandemias, la hambruna causada por la recesión económica son aflicciones a las que inevitablemente nos enfrentamos en este mundo. Vivimos en un mundo influenciado por el maligno pero el Señor Jesús dice en (Juan 16:33) “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.
I. ¿QUE HACER EN TIEMPOS DE RECESION?
Una recesión económica tienen la característica de empeorar la economía durante un periodo prolongado de tiempo y suele afectar a la población. El inicio de una recesión económica lleva generalmente a una disminución del consumo, de la inversión y de la producción de bienes y servicios.
- En tiempos de recesión hay que volver al principio: EL NUEVO PACTO
- En el Nuevo Pacto, somos sanos y prosperados por derecho legal.
II. NO NOS RENDIREMOS AL ESPÍRITU QUE REINA EN EL AMBIENTE
Los hijos de Israel durante los cuarenta años del tránsito por el desierto enfrentaron peligros pero no estuvieron abandonados. Ellos fueron protegidos y sustentados milagrosamente por nuestro Padre Dios. Cuando cruzaron el río Jordán y entraron a la tierra de promisión, la Biblia dice que allí ceso el maná; desde ese momento los israelitas tuvieron que comenzar a labrar la tierra. Ese fue el tiempo de nuevos comienzos.
- No nos entreguemos al espíritu que reina en el ambiente: Temor, inseguridad, recesión.
- No desfallezcamos ante la adversidad.
- No nos entreguemos a lo que siente nuestra alma. Vivamos por fe. (2 Corintios 5:7) “(Porque por fe andamos, no por vista)”. ¡Los momentos difíciles no perduran… las personas de fe, si!
III. EL PODER DE LA PALABRA DE FE
(Marcos 11:23) “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.
- Decídalo, piénselo y declárelo. (Proverbios 10:22) “La bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza”. Lo que diga le será hecho. Declare: Soy bendecido, soy sano, soy prosperado y victorioso.
- El profeta Eliseo no dejo de funcionar en su oficio profético (2 Reyes 4:38-41) “Eliseo volvió a Gilgal cuando había una gran hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo a su criado: Pon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas. Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era. Después sirvió para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer. Él entonces dijo: Traed harina. Y la esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla”.
- No ponga en la olla lo que no sabe.
- Calabazas silvestres: legalismo, profecías de miedo y emocionalismo. La muerte la causó las calabazas silvestres.
- El problema no era Eliseo, ni la olla grande, ni la palabra que Eliseo soltó; fue la mezcla.
- Dios no actúa con mezclas, Él usa “Harina” la Palabra de Vida. La palabra profética.
- Olla grande: Eliseo provocó abundancia en tiempos de recesión.
- La mujer del flujo de sangre provocó a Dios. Cuando la mujer tocó el manto, Jesús dijo: “Alguien ha hecho una demanda de mi habilidad” (Lucas 8:46).
IV. DIOS ES LA FUENTE INAGOTABLE
No dependemos del sistema ni de las políticas del gobierno, tampoco del empleador; nuestra fuente de provisión es Dios. (Filipenses 4:19) “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.
- Dios prometió para estos postreros tiempos un avivamiento financiero para la iglesia; no es para la gente codiciosa, ni gente suelta; es para el cuerpo de Cristo. (Hageo 2:6-9) “Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar todas las naciones; y llenaré de gloria está casa, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos”.
- Se vislumbra esperanza en tu futuro (Jeremías 31:16-17 NVI) “Así ha dicho el Señor: Reprime tu llanto, las lágrimas de tus ojos, pues tus obras tendrán su recompensa; tus hijos volverán del país enemigo -Afirma el Señor- Se vislumbra Esperanza en tu futuro: tus hijos volverán a su patria -afirma el Señor-”.
Conclusión: Hablemos la palabra de fe. No nos dejemos dominar por las circunstancias de la vida, Dios quiere que caminemos por encima de ellas. El apóstol Pablo dijo: “Se vivir independientemente de las circunstancias” (Filipenses 4:11). Peleemos la batalla de la fe. La fe siempre ganará. (1 Timoteo 6:12) “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”. Sigamos creyendo aunque las circunstancias sean adversas.

