
TIEMPO DE NUEVOS COMIENZOS

LA BENDICIÓN DEL SEÑOR ES LA QUE ENRIQUECE
NUNCA MÁS ME ENOJARÉ CONTIGO NI TE CASTIGARÉ
LECTURA BÍBLICA (Salmo 65)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre”.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? (Números 23:19)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 1:25 y 26) ¿Por qué Dios entregó a los hombres a pasiones vergonzosas?
R/ PORQUE HONRARON Y LE DIERON CULTO A LAS CRIATURAS ANTES QUE AL CREADOR
- En (Romanos 1:27) se mencionan los pecados sexuales cometidos por los hombres y las mujeres; ¿Cuáles son?
R/ LOS PECADO DE HOMOSEXUALISMO Y LESVIANISMO
- Las personas que no tienen en cuenta a Dios; ¿De qué están atestados? (Romanos 1:28-29).
R/ DE INJUSTICIA, FORNICACION, PERVERSIDAD, AVARICIA, MALDAD, ENVIDIA, HOMICIDIOS, CONTIENDA, ENGAÑOS Y MALIGNIDADES
- ¿Qué otras características tienen las personas que no tienen en cuenta a Dios? (Romanos 1:30-31)
R/ SON MURMURADORES, DETRACTORES, ABORRECEDORES DE DIOS, INJURIOSOS, SOBERBIOS, ALTIVOS, INVENTORES DE MALES, DESOBEDIENTES A LOS PADRES, NECIOS, DESLEALES, SIN AFECTO NATURAL, IMPLACABLES, SIN MISERICORDIA.
- Según (Romanos 1:32) ¿De qué son dignos los que practicas tales cosas?
R/ SON DIGNOS DE MUERTE
NUNCA MÁS ME ENOJARÉ CONTIGO NI TE CASTIGARÉ
Introducción: Lamentablemente muchos hijos de Dios asumen que Dios está enojado con ellos y los está castigando; lo que es peor esa situación no terminará hasta pagar todo el mal comportamiento, rebeldía, pecado y pasado inmoral al punto que suponen que Dios está en su contra y su lamentable condición es por el “justo juicio” con el castigo y el enojo de Dios.
I EL FIEL AMOR DE DIOS PERMANECE PARA SIEMPRE
Hay un precioso capítulo en La Biblia en el libro del profeta Isaías capítulo 54 cuyo título es: “El amor eterno de Jehová hacia Israel”, describe el amor eterno de nuestro Dios hacia nosotros. Isaías 54:9 NTV: Así como juré en tiempos de Noé que nunca más permitiría que un diluvio cubra la tierra, ahora también juro que nunca más me enojaré contigo ni te castigaré. Me llama la atención: “también juro que nunca más me enojaré contigo ni te castigaré”.
Cómo es posible que Dios jure?. Por qué Dios tiene que jurar? Dios es integro, es veraz, no puede mentir, (Números 23:19) Dios no miente, no odia, no traiciona, no asesina, no hace mal, no puede enviar enfermedad, no empobrece. Así que si el Dios de universo juró, es una doble garantía de su verdad, la verdad es que él no está enojado con nosotros y jamás podría castigarnos.
Isaías 54:10 NTV: Pues las montañas podrán moverse y las colinas desaparecer, pero aun así mi fiel amor por ti permanecerá; mi pacto de bendición nunca será roto —dice el Señor, que tiene misericordia de ti. Se pueden mover las montañas, las colinas, terremotos, pero aun así el fiel amor del Señor por nosotros permanecerá para siempre, su pacto de bendición nunca será roto dice el Señor. Él no te mete a una cámara de gas para que sufras, ni en un molino para que seas despedazado. Él ya lo vivió y sufrió, el ya pagó el precio, nosotros no tenemos que pagar nada, él lo hizo todo por nosotros hace 2.000 años. El enojo y el castigo de Dios fue puesto sobre el Señor Jesucristo en la cruz.
II. YA NO HAY CASTIGO, NO HAY ENOJO DE PARTE DE NUESTRO DIOS.
Isaías 54:9: “no estoy enojado, contigo ni te castigare” en la Reina Valera dice: “así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré”. En el original hebreo “Reñiré o Castigaré” es la palabra hebrea: “Gaar” que quiere decir condenar o sentenciar. Romanos 8:1: Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Para nosotros los hijos de Dios, los redimidos por su sangre no hay castigo, no hay sentencia, no hay condenación, no hay infierno, no hay muerte espiritual, solo hay vida y vida en abundancia.
Muchos se preguntan: Si Dios aborrece el pecado y la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23) entonces si ya no hay sentencia y tampoco muerte será que Dios no es justo? Él es justo!! Fue en la cruz del calvario donde toda la justicia de Dios fue satisfecha por la obra sustitutoria de Jesús. Jesús murió de la manera más cruel pagando cada uno de nuestros pecados por eso ya no hay sentencia, ni condenación, ni muerte. Dios es tan justo que castigó el pecado con su propio hijo. Juan 19:30: El Señor agonizando dijo: “consumado es”.Así que El Padre a partir de ese momento dijo: “no estaré más enojado contigo”, “ya no tengo que reprenderte”, “ya no tengo que sentenciarte”, “ya no tengo que condenarte”, “eres libre”, “eres mi hijo”. El Padre te dice: ven al trono de la gracia, no al trono del juicio, donde encontramos la misericordia y el oportuno socorro. Hebreos 4:16: Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Tienes que verte como Dios te ve, como la nueva creación en Cristo Jesús. Hoy tú y yo somos la justicia de Dios en Cristo Jesús. 2ª. Corintios 5:21: Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Cuando creemos y declaramos que: “somos la justicia de Dios en Cristo Jesús” y “soy la nueva creación” el enemigo se debilita, ya no te puede condenar, así que elimina todo pensamiento de: “Dios me va castigar”, “Dios me va condenar”, “Dios esta bravo conmigo”. Cuando confesamos la palabra del Señor en nuestra boca, viene el poder del reino de Dios a nuestra vida.
III. ESTE ES MI HIJO AMADO, EN QUIEN TENGO COMPLACENCIA; A ÉL OÍD.
Mateo 17:3-5: Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. 4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
Este pasaje relata la transfiguración del Señor Jesucristo, pero el punto de vista de Pedro estaba equivocado pues coloca a Moisés y a Elías en el mismo nivel del Señor Jesús. Somos como Pedro algunas veces, colocamos nuestra manera de pensar y nuestra razón al mismo nivel de Jesús. Si él dijo: ahora también juroque nunca más me enojaré contigo ni te castigaré es una realidad, no creas más falsos argumentos.
Hacemos varias enramadas en nuestra mente, la del juicio, condenación, pensamientos, libros no acordes a la palabra, o la enramada de lo que consideren los sabios e intelectuales, la enramada de la opinión de los demás o finalmente hacemos la enramada de lo que dice el Señor?. El Padre dice: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd
Conclusión: Debemos creer únicamente en lo que el Señor dice. Nuestro Padre celestial ya no está enojado con nosotros, tampoco nos castigará. El castigo ya fue recibido sobre Jesucristo nuestro Rey quien es el amor de nuestra vida. Su fiel amor permanece para siempre. Dejemos de colocar los pensamientos de acusación a la altura de nuestro Señor Jesucristo, solo escuchemos al Señor porque si él lo dice ya es una realidad.

