
0774- POR LA SANGRE DE CRISTO TENEMOS ENTRADA A LA PRESENCIA DE DIOS

0775- VICTORIOSOS POR LA SANGRE DE CRISTO
NINGUNA DE LAS PALABRAS DE DIOS ESTAN DESPROVISTAS DE PODER
LECTURA BÍBLICA (Salmo 2)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres, y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos” (Josué 21:44).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 5:31) ¿Qué debe hacer el hombre para unirse a su mujer?
R/ DEJAR A SU PADRE Y A SU MADRE
- Cuándo un hombre y una mujer se unen en matrimonio, ¿Qué llegan a ser los dos? (Efesios 5:31)
R/ UNA SOLA CARNE
- Pablo dice que grande es este misterio refiriéndose a la unión entre un hombre y una mujer a través del matrimonio. ¿Respecto de qué lo dijo? (Efesios 5:32)
R/ RESPECTO DE CRISTO Y DE LA IGLESIA
- ¿Cómo deben amar los maridos a sus mujeres? (Efesios 5:33)
R/ COMO A SÍ MISMO
- Según (Efesios 5:33) ¿Qué debe hacer la mujer como respuesta al amor de su esposo?
R/ RESPETARLO
NINGUNA DE LAS PALABRAS DE DIOS ESTAN DESPROVISTAS DE PODER
(Jeremías 1:12) “Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra”.
(Josué 21:44) “Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres, y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos”.
(2 Corintios 2:14-15) “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”.
(Romanos 8:37) “Antes en todas estas cosas somos mas que vencedores por medio de aquel que nos amó”.
Introducción: La fe y la incredulidad están hechas de afirmaciones. La afirmación de una duda produce incredulidad. Una afirmación de la Palabra de Dios libera la fe.
I. EL PODER CREATIVO DE LA PALABRA DE DIOS
(Salmo 119:90) “Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, pues todas ellas te sirven”.
- Dios habló y los mundos fueron creados y se sostienen.
- Dios es fiel en el cumplimiento de sus promesas y bendiciones expresadas en Su Palabra (Josué 21:44) “Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres, y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos”.
II. CUANDO DECIMOS LO QUE DIOS DICE, ES COMO SI JESÚS LO ESTUVIERA DICIENDO
Afirmemos constantemente que la Palabra de Dios es lo que dice que es, entonces, la Palabra de Dios viene a ser una realidad viviente en nuestra vida.
- En todo el universo no hay poder capaz de anular una sola declaración que hagamos de la Palabra de Dios, creyendo; el Trono de Dios respalda Su Palabra.
- Dios vigila sobre Su Palabra para que se cumpla. (Jeremías 1:12) “… Bien has visto; porque yo apresuro mi Palabra para ponerla por obra”.
III. CORRIJA LAS AFIRMACIONES INCORRECTAS
El ser humano siempre está afirmando algo, y algunas veces los resultados de esas afirmaciones con desastrosas.
- No diga: “No puedo hacerlo, no tengo la fuerza”. Si considera que no tiene energía física y que es ineficiente mentalmente; entonces, será débil, indeciso e incrédulo.
- Una afirmación es la expresión de la fe: fe en nosotros mismos, fe en nuestros seres queridos, fe en la enfermedad, el fracaso, la debilidad o de la fe en Dios y Su Palabra.
- Algunas personas están declarando su fe en las enfermedades y la calamidad. Esa clase de confesión les roba su habilidad y su eficiencia.
- La confesión de debilidad ata a las personas y las mantiene en cautiverio.
IV. NADIE SE LEVANTA MAS ARRIBA DEL NIVEL DE SUS PALABRAS
Nuestra confesión es que la Palabra del Padre no puede ser quebrantada; confesamos que lo que el Padre dice es verdad. Nadie se levanta más arriba del nivel de sus palabras.
- Llenemos nuestro corazón de la Palabra de Dios (Colosenses 3:16) “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y canticos espirituales”.
- Saturemos nuestra mente de la palabra de Dios. Pensemos los pensamientos de Dios (Isaías 55:7-9).
- En ningún momento dejemos de reconocer que la capacidad de Dios en nosotros nos hace más que victoriosos (Filipenses 4:13) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
V. LA PALABRA DE DIOS ES MEDICINA
(Proverbios 4:20-22) “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”.
- Puede ser un cáncer, la parálisis o un accidente en que la muerte parezca ser el amo de la situación. Jamás nos rendiremos. Dios y nosotros, siempre venceremos.
- La Palabra de Dios es medicina para todo nuestro cuerpo (Jeremías 33:6) “He aquí yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”. (Salmo 107:19-20) “Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina”.
- Hablemos la palabra de vida; no confesemos enfermedad, pobreza ni derrota.
- La lengua sana, es árbol de vida. (Proverbios 15:4) “La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu”. ‘Apacible’, literalmente, “sanadora”.
- Nosotros nos convertimos en un enemigo peligroso para el adversario si creemos en la capacidad de Dios para satisfacer todas nuestras necesidades. Cuando esto se convierte en una realidad en nuestra conciencia, el adversario será derrotado.
- Nuestro testimonio de la realidad de la Palabra de Dios es temido por satanás.
Conclusión: Nuestra confianza está en la Palabra de Dios, inquebrantable y viviente; por eso nos mantenemos adheridos a nuestra confesión frente a los ataques del enemigo. Somos más que vencedores (2 Corintios 2:14-15); (Romanos 8:37).
En el nombre de Jesús somos los amos, estamos tomando el lugar de Jesús, estamos actuando en Su lugar aquí en la tierra. Con valentía tomamos nuestro lugar en Cristo. Confesemos nuestra capacidad en Cristo y enfrentemos cualquier situación sin temor y venceremos. La victoria de Cristo es nuestra victoria. A partir de hoy, no permitiremos que nuestros labios destruyan la efectividad de la Palabra de Dios. Declararemos lo que Dios dice en su palabra.

