
0756- LA AFIRMACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS LIBERA LA FE

0757 LA PALABRA DE DIOS ES LO QUE DICE QUE ES
UNA VIDA SORPRENDENTE CON EL SEÑOR JESÚS
LECTURA BÍBLICA (Efesios 3:14-20)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR “¿No sabéis que sois templos de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 3:16)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR “De cierto, de cierto os digo: Él que cree en mí, tiene vida eterna” (Juan 6:47).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 5:17) ¿Qué no debemos ser?
R/ INSENSATOS
- Entonces, ¿Qué debemos ser? (Efesios 5:17)
R/ ENTENDIDOS DE CUAL SEA LA VOLUNTAD DEL SEÑOR
- ¿En lugar de embriagarnos con vino, que debemos ser? (Efesios 5:18)
R/ LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO
- ¿Qué nos ordena Dios a hacer cuando nos comunicamos con nuestros hermanos en la fe? (Efesios 5:19)
R/ EXPRESARNOS CON GRATITUD Y ALABAR A DIOS
- Según (Efesios 5:20) ¿Qué debemos dar siempre por todo?
R/ GRACIAS AL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
- Según (Efesios 5:16) ¿Cuál es el mandamiento de Dios?
R/ SOMETERNOS UNOS A OTROS EN EL TEMOR DE DIOS
UNA VIDA SORPRENDENTE CON EL SEÑOR JESÚS
(Efesios 3:20 RVR1960) “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”.
INTRODUCCIÓN: A lo largo de la vida soñamos, visionamos, anhelamos y pensamos en lo que queremos tener, a donde nos gustaría viajar, lo que quisiéramos lograr en nuestra vida profesional, ministerial, familiar, la forma en que nos gustaría vivir y en el lugar donde nos gustaría estar, pero si tan solo pidiéramos todo esto a nuestro Padre Celestial superaría nuestra imaginación.
I. PODEROSO PARA HACER TODAS LAS COSAS MUCHO MÁS ABUNDANTEMENTE
Todas las obras que hizo el Señor Jesús cuando ejerció su ministerio aquí en la tierra, demuestra que todo lo que él hace supera nuestra imaginación y que es mucho más abundante de lo que esperamos.
- Jesús convierte el agua en vino. (Juan 2:1-11 RVR1960) Que gran enseñanza que nos da el Señor a través de este suceso, y es que todo lo que él hace es en el tiempo y momento indicado y su resultado siempre será sorprendente.
Convertir el agua en vino, demuestra su capacidad para transformar lo ordinario en extraordinario.
(Juan 2:3 RVR1960) “Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.”
(Juan 2:10 RVR1960) “y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.”
Que haya sido al final de la fiesta quiere decir que es en el momento correcto, no es nuestro tiempo es el tiempo de Dios en él que se verán los resultados.
- Jesús alimenta a la multitud (Juan 6:5-14 RVR1960) Los pensamientos del Señor Jesús siempre van a superar lo que nosotros pensamos.
Nuestra mente no alcanza a imaginar las obras que puede hacer el Señor (Juan 6:7 RVR1960)“ Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.”
(Juan 6:10 RVR1960) “Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?”
Cuando traen los 5 panes y 2 peces al Señor Jesús, notamos la respuesta de sus discípulos ¿qué es esto para tantos?, para el pensamiento humano es una gran limitante pensar en alimentar una multitud con tan pocos recursos, pero ese no es un limitante para el Señor. Esto no es solo algo que sucedió en esa época, es algo que debemos vivir en nuestro presente, porque tenemos al mismo Señor hoy en nuestras vidas y para él no hay límite todo lo que le pidamos él lo hará y superará las expectativas.
II. CONFIAR EN QUE ÉL SEÑOR HARÁ, MÁS DE LO QUE PEDIMOS O ENTENDEMOS
Observemos el siguiente caso, aquella mujer viuda no tenía como velar por el bienestar de su familia, en su mente estaba que no tenía ninguna cosa en casa, pero él Señor le dio aceite tan abundante que lleno no solo la vasija que tenía ella en casa, sino todas las vasijas que llevaron.
(2 Reyes 4-7 RVR1960) “Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.”
Piense en esto, que cuando el Señor nos bendice debemos prepararnos para poder recibir estas bendiciones porque serán tan abundantes que no tendremos espacio para recibir tanto.
- El Señor quiere cumplir nuestros anhelos. El Señor ya conoce cuales son nuestros anhelos y cuando nosotros somos de bendición en su obra él nos dará eso que tanto hemos anhelado y mucho más, porque él es SORPRENDETE. (2 Reyes 4:13 RVR1960) “Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti?”.
- ¿Aguardamos en silencio en que el Señor hará?
(2 Reyes 4:22-26 RVR1960) “Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese. Él dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz. Después hizo enalbardar el asna, y dijo al criado: Guía y anda; y no me hagas detener en el camino, sino cuando yo te lo dijere. Partió, pues, y vino al varón de Dios, al monte Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita. Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.
Esta mujer busca al profeta al hombre de Dios del que había recibido una bendición de parte de Dios, en ese recorrido que ella hizo, podemos imaginarnos y pensar tantas cosas negativas, desesperarnos, cambiar nuestro semblante, pero esta mujer decide guardar silencio. Ese silencio que nos ayuda a meditar en las promesas del Señor, en lo que él nos ha dicho, en los sueños, anhelos que hemos puesto en las manos del Señor. Y cuando le preguntan ¿cómo está todo en casa?, ella responde «BIEN», es un ejemplo de que no importa qué situación estemos pasando debemos responder todo está bien, el Señor tiene el control. No demos paso a las palabras de incredulidad, a los pensamientos negativos porque el Señor hace obras maravillosas, la grandeza del amor, la gracia y el poder de Dios, un asombro que resulta en una total rendición en adoración.
III. SEGÚN ÉL PODER QUE ACTÚA EN NOSOTROS
Cuando el Espíritu de Dios está en nosotros, el poder que actúa nos posiciona en lugares que ni imaginamos. (Genesis 41:37-41) “El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos, y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este, en quien esté el espíritu de Dios? Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú. Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.”
José luego de pasar por tantas situaciones, estaba preparado para vivir una vida sobreabundante.
(Genesis 41:47-49) “En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones. Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores. Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.”
Conclusión: Al pensar en las maravillas que el Señor Jesús hace en nuestras vidas, caemos de rodillas. Su amor no tiene fin, lo mejor ha sido conocerle porque su amor excede todo lo que podamos imaginar, anhelar y soñar. Vivamos la asombrosa vida que el Señor nos ofrece, confiemos en que él dijo y hará, nunca es demasiado tarde para volvernos a él.

