
DESEE LO QUE DIOS DESEA PARA SU VIDA

EL PODER DE LA DECISIÓN.
DERRIBANDO ARGUMENTOS
LECTURA BÍBLICA: (Salmo 98)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR
“Jehová te bendiga y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz” (Números 6:24-26)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean” (Proverbios 10:24).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- En otro tiempo estábamos lejos de Dios; pero ahora que estamos en Cristo Jesús, ¿Por qué medio fuimos hechos cercanos? (Efesios 2:13)
R/ POR LA SANGRE DE CRISTO
- Según (Efesios 2:14) ¿Quién es nuestra paz?
R/ EL SEÑOR JESUCRISTO
- Según (Efesios 2:14-15), cuando el Señor Jesucristo derribó la pared de separación, ¿Qué abolió en su carne?
R/ LAS ENEMISTADES, LA LEY Y LOS MANDAMIENTOS EXPRESADOS EN ORDENANZAS
- Según (Efesios 2:15), ¿Para qué abolió el Señor Jesucristo las enemistades, la ley y los mandamientos expresados en ordenanzas?
R/ PARA CREAR EN SÍ MISMO UN SOLO Y NUEVO HOMBRE
- ¿Mediante qué fuimos reconciliados con Dios? (Efesios 2:16)
R/ MEDIANTE LA CRUZ
- ¿Qué nos vino a anunciar el Señor Jesucristo? (Efesios 2:17)
R/ LAS BUENAS NUEVAS DE PAZ
DERRIBANDO ARGUMENTOS
Introducción: El enemigo ha colocado en nuestra mente pensamientos y argumentos equivocados como fracaso, debilidad, pecado, incredulidad, ruina, depresión, angustia, pesimismo constante, pensamientos del pasado, destrucción en la familia, pensamientos de: no puedo, no tendré, jamás compraré, nunca seré feliz. Es una guerra espiritual y el campo de esa guerra es nuestra mente. Muchos hoy viven la peor guerra en su mente.
I. CUÁLES SON LAS FORTALEZAS DE SU MENTE?
Los argumentos que están en la mente son: nunca seré feliz, me quedaré soltera o soltero, no podré tener hijos, para que hijos si el futuro que les espera es terrible, jamás podré ser un profesional, nunca le serviré al Señor, moriré de esta enfermedad, siempre seré pobre.
El enemigo siempre habla en primera persona, el no dice: eres una enferma, eres un pobre fracasado, eres un joven inmoral, eres una joven despreciada. No, él habla a la mente: soy un enfermo, soy un pobre fracasado, soy un joven inmoral, soy una joven despreciada; el siempre habla en primera persona, esa es su principal arma, por eso es él acusador. La mayoría de cristianos viven en la condenación porque creen en su mente el yo soy pecador, yo soy enfermo, yo soy pobre, yo soy infeliz, yo soy el más despreciado. Entre más piense yo soy lo peor, su vida será un caos.
II. VENCIENDO LAS FORTALEZAS MENTALES
Hoy usted puede ser libre de todos esos argumentos o fortalezas mentales, nosotros podemos vencer esa guerra. El Señor nos dio la autoridad y las armas para ganar esa guerra espiritual en la mente. 2 Corintios 10:4-5: 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo
Carnal en griego es: “sarkikós” significa: temporal, natural, algo que es limitado. Lo carnal no le pertenece a Dios, por lo tanto es débil. Las armas de Dios son poderosas para la destrucción de fortalezas; fortalezas en griego es la palabra: “ojúroma” significa un castillo de argumentos, un castillo de malos pensamientos. El enemigo ha colocado abusivamente fortalezas mentales, castillos débiles y temporales, para nosotros desafortunadamente esas fortalezas son gigantes, robustas y eternas.
2 Corintios 10:5: 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Vencemos las fortalezas, destruyendo, derribando, aniquilando los malos pensamientos y argumentos que van en contra del conocimiento del Señor. Esos escombros de malos pensamientos los llevamos cautivos, es decir capturamos y los llevamos por la fe a la obediencia de Cristo, se los entregamos al Señor y a su perfecta obediencia.
Que es el conocimiento de Dios? 2 Corintios 10:5: derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, este conocimiento es saber que somos sus hijos, que somos la nueva creación en Cristo Jesús, y no somos lo que el enemigo dice que somos. Mateo 6:31: No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?. El Señor está hablando aquí en primera persona, el sabia que el enemigo nos habla en primera persona, por eso dice: No digas: Que comeré? Que beberé o que ropa me pondré? (Primera persona). Si le permitimos al enemigo un solo instante que levante argumentos, fortalezas mentales, y no las derribamos, terminamos creyendo y viviendo malos momentos.
III. DERRIBAMOS ARGUMENTOS CON LA OBEDIENCIA DE CRISTO
2 Corintios 10:5: derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Llevamos cautivo, es decir capturamos todo mal pensamiento a la obediencia de Cristo, no a nuestra obediencia; es muy diferente la obediencia nuestra a la obediencia del Señor. Debemos someter todo mal pensamiento a la obediencia perfecta de Cristo, porque nuestra desobediencia es imperfecta. Nuestra obediencia nunca será suficiente, porque el enemigo siempre nos van mostrar que somos desobedientes, malos, nunca oramos, nunca leemos la palabra, “estamos derrotados por ende alejados de Dios” recuerde que el es el padre de la mentira Juan 8:44.
La clave para ser liberados de los argumentos es estar ocupados mirando a Cristo, viendo su gloria. 2 Corintios 3:18: Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. Hoy podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen. No somos transformados por nuestros esfuerzos sino por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo quiere que contemplemos a Cristo, que nuestros pensamientos sean sometidos a la obediencia de Cristo, pero si nos vemos a nosotros mismos, si vemos nuestra obediencia, viviremos en preocupación, en dolor y con emociones destruidas.
Romanos 5:19: Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. El ser humano es pecador por el pecado de un hombre (Adán), pero por la obediencia de un solo hombre (Jesús), nosotros fuimos constituidos justos. Usted y yo hemos sido justificados por la obediencia de Jesús, entonces cada vez que vengan esos malos pensamientos, vamos a ver su obediencia la misma que nos hizo justos, y ahí ganaremos la guerra espiritual.
Conclusión: En la guerra cuando miramos al Señor Jesucristo, el Señor nos dice la verdad y la verdad es que ya fuimos sanos por su llaga por lo tanto no somos enfermos; somos prosperados, somos bendecidos, esos deben ser nuestros pensamientos para derribar argumentos, ahí ganaremos la guerra espiritual en nuestra mente, en cada área de nuestra vida: trabajo, familia, ministerio, finanzas, etc.

