Dios nos está hablando a través de Su Palabra, el Espíritu Santo nos está revelando los pensamientos de Dios acerca de la prosperidad financiera, esto va a revolucionar nuestra vida y la de nuestra familia.

Apunte Pastoral Junio 09 -2019 Por Apóstol Torra

Estamos a las puertas de un gran avivamiento mundial en el cual el poder del Espíritu Santo va a moverse sobre toda carne. Este avivamiento incluirá una cantidad sobrenatural de finanzas para aquellas personas, ministerio e iglesias que han demostrado su fidelidad y que poseen la unción y la visión que se necesitan para alcanzar a las naciones con la potencia del Evangelio. Dios va a prosperar a la iglesia PAI, y la única manera que Él tiene para hacer eso es prosperándolo a usted, y a otros millones de personas que Él va a levantar en todo el mundo.

El mundo ha menospreciado a la Iglesia porque a ésta le ha faltado santidad, poder y autoridad. Faltan señales y prodigios. Falta amor y compasión por los perdidos. En estos tiempos Dios está levantando ministerios proféticos dentro de Su cuerpo para llamarnos al arrepentimiento en todas las áreas.

También tenemos que reconocer que la iglesia carece de recursos económicos, y esta carencia genera varios problemas. Uno de esos problemas es que a los no convertidos les cuesta mucho tomas en serio a un grupito de gente mal vestida que se reúne en casas no bien adecuadas y que cantan que su Padre es rico y Todopoderoso. Eso está bien en época de persecución y martirio, pero ese no es el caso nuestro.

Debemos aprovechar la libertad que tenemos para golpear las puertas del infierno con todas las armas a nuestro alcance. Utilizando los medios de comunicación, enviando misioneros, y plantando nuevas iglesias en las ciudades y pequeños municipios de nuestro territorio. Para eso se requieren recursos abundantes. Si de verdad nos arrepentimos y nos consagramos, las finanzas sobreabundarán en nuestra iglesia.

Hablemos un poco de las ofrendas. Cuando alguien paga los diezmos está mostrando su obediencia al darle a Dios lo que es de Dios. Pero cuando esa misma persona comienza a ofrendar, demuestra su generosidad, porque ahora está dando del noventa por ciento que el Señor le había permitido conservar para sus propias necesidades y proyectos.

Los diezmos se pagan porque son ajenos. Son una deuda porque le pertenecen al Señor Levíticos 27:30. En cambio las ofrendas no se pagan, sino que se dan. Son voluntarias y espontáneas, pues provienen del dinero que Dios nos ha concedido para nuestros gastos. Recuerde la lección de la honra, el Salmo 96:8 dice: “Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrendas y venid a sus atrios”. También la Biblia dice en el Salmo 20:1-3 que con nuestras ofrendas honramos a Dios; y cuando llegan los tiempo difíciles en la economía del país, Dios atiende sus oraciones, nos defiende, nos envía ayuda, y hace memoria de todas las ofrendas que le hemos dado a través de Su obra, la iglesia.

Dios tiene una memoria excelente para bendecir a los que ofrendan. Él recuerda todas y cada una de nuestras ofrendas. Incluso aquellas que hicimos hace muchos años, las que ya olvidamos cuando y a quién se las entregamos. La  primera ofrenda que se menciona en la Biblia es la de Abel, Génesis 4:4. La Biblia dice que Dios miró con agrado esa ofrenda. Lo maravilloso es que miles de años después, el Espíritu de Dios todavía recuerda la fe de Abel a través de sus ofrendas. Hebreos 11:4 Abel nunca predicó un sermón, nunca hizo un milagro, nunca echó fuera un demonio. Él no resucitó muertos, ni sanó a un enfermo.

Sin embargo, Dios menciona a Abel de primero en la larga lista de hombres y mujeres que se movieron en lo sobrenatural y que alcanzaron fama como personas de fe. La Biblia dice “Por la fe Abel ofreció más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella”. Hebreos 11:4  ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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