“El espejo refleja el rostro del hombre, pero su verdadero carácter se demuestra por los amigos que escoge”. Proverbios 27:19 (La Biblia al día)

Por Apóstol Torra

Dígame quiénes son sus amigos y le diré quién es usted. Si usted se junta con zorros, va a aprender a gruñir, pero si se asocia con águilas, va a aprender a volar muy alto.

La simple realidad es que usted llega a ser como las personas con las cuales se asocia íntimamente, para el bien y para el mal. Piense en esto: casi todos nuestros dolores se originan de las relaciones con la clase equivocada de personas. En cambio: Manténgase lejos de la succión causada por los que marchan hacia atrás.

Cuanto menos usted se asocie con ciertas personas, tanto más va a mejorar su vida. Cada vez que usted consiente la mediocridad en otras personas, aumenta su mediocridad. Un proverbio búlgaro dice: “Si usted se encuentra dando dos pasos hacia delante y uno hacia atrás, invariablemente es porque tiene asociaciones mixtas en su vida”.

Si una persona perezosa no le molesta, es una señal de que usted es un perezoso. Un atributo en las personas de éxito es que son impacientes con la gente que piensa y actúa en forma negativa. La desdicha busca la compañía, pero usted no tiene que dejarla entrar. Proverbios 13:20 dice: “el que anda con sabios, sabios será; mas el que se junta con necios será quebrantado”.

Llegamos a ser como las personas con las cuales nos asociamos. Debemos ser cuidadosos de la clase de aislamiento que usamos en nuestras vidas. Debemos aislarnos de personas negativas y de ideas negativas, pero nunca deberíamos aislarnos del consejo piadoso y de la sabiduría.

Necesitamos rodearnos de personas que tengan buenos cimientos. Esas personas harán resaltar lo mejor en nosotros y ejercen influencia en nuestra vida para que mejoremos. Hacen que tengamos más fe y confianza, y que veamos las cosas desde la perspectiva de Dios. Después de estar con estas personas, nuestro espíritu y nuestra visión se elevan. Debemos estar con gente de fe, emprendedora regularmente. El proverbio popular dice: “Es mejor estar solo que mal acompañado”. Una sola conversación con la persona correcta puede ser de más valor que años de estudio.

Cuando usted se rodea de la clase correcta de personas, entra en el poder ordenado por Dios de los acuerdos. Eclesiastés 4:9,10,12 dice: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayere, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante… y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto”. Manténgase alejado de los expertos en pensar negativamente. Recuerde: A los ojos de la gente promedio, el promedio es considerado notable. Mire con detenimiento a sus asociados más cercanos pues es una indicación de la dirección en que usted está caminando.

ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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