El Dr. Bruno Bettelheim, destacado psicólogo y autor, director del Centro Ortogenético para niños perturbados, advierte que muchos esposos están representando el papel de “madres asistentes” en sus propios hogares.

Apóstol Enrique Torra – La Familia – Abril/7/2019

“Tomemos como ejemplo el cuidado de los niños”, dice él. “En incontables familias, el padre es simplemente el pequeño ayudante de la madre. Ella le dice: “¿Por qué no mudas al bebé? ¿Qué te parece si le das su alimento mientras yo voy de compras? Vístelo, yo estoy ocupada.”

Muchos expertos en asuntos familiares recomiendan este proceder. Ellos insisten en que el padre moderno debiera actuar en parte de su tiempo en calidad de niñera, de modo que fuera “enriquecido emocionalmente” como lo es la madre. “Pero este es un consejo necio. La filosofía y psicología masculinas no están hechas para esto.

Con esto no queremos decir que haya algo de malo en que un padre le dé ocasionalmente el biberón al bebé, si es que la situación lo requiere, o si goza en hacerlo. En donde está el error es en pensar que esto podría contribuir a hacerlo un mejor padre.

Cuando un hombre trata de ser un “mejor” padre actuando como una madre, no solamente se ve disminuido como padre, sino también como hombre.

La relación de un padre con sus hijos no puede construirse principalmente sobre las experiencias del cuidado de los niños. ¡Si es así, es un sustituto para la madre, no un padre! “De manera similar, si bajo este matriarcado un padre cansado es empujado a servir como ayudante de cocina o niño de mandados, eso de ninguna manera enriquece la calidad de padre.

En realidad una esposa que hace traspaso de sus tareas hogareñas desagradables a su esposo está rebajando sus propias actividades ante los ojos de los niños.

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