Print

LA SEMILLA 12 DE FEBRERO DE 2017

APUNTE PASTORAL

La Biblia es la Palabra de Dios, son Sus pensamientos revelados acerca de nosotros. Estos sus pensamientos Dios nos los reveló para que obedezcamos todos los días de nuestra vida y así nos vaya bien en todas las cosas que emprendamos. Josué 1:7-8. Los que pongan en práctica estos principios de fe, serán movidos a una nueva esfera de la vida sobrenatural en la familia, la vida física, profesional o financiera.

Estoy seguro que la unción y el poder que existen en estos principios establecido por Dios funcionarán en todos los que se atrevan a obedecerlos, cosas extraordinarias sucederán, porque la Palabra de Dios no volverá vacía.

Respecto a las finanzas, es necesario que tengamos en cuenta lo que la Biblia dice acerca de la avaricia. Dios no tiene ningún problema en darnos a nosotros la sobreabundancia, pero que las riquezas no se conviertan en nuestro amo, que no estemos dominados por ella, es decir que no las amemos. Nuestro amor primeramente es para Dios.

La avaricia es un deseo incontrolado por adquirir bienes y dinero por mero placer de poseerlos y atesorarlos. A través de los siglos satanás ha utilizado dos armas para evitar que los recursos económicos creados por Dios lleguen a manos de la iglesia. Una de esas armas es la pobreza, pues el diablo entiende que, si todos los cristianos e iglesias del mundo viven pobres y arruinados, nunca habrá fondos suficientes para hacer la obra del Señor aquí en la tierra.

Cuando los hijos de Dios ponen a funcionar los principios de la prosperidad, le están arrebatando a satanás el arma de la miseria. Ahora hay dinero en nuestras manos y fondos abundantes en las iglesias, y el Reino de Dios es establecido en todo el mundo. Entonces es cuando satanás ataca con la segunda arma, que es la avaricia. La avaricia es el deseo de no soltar el dinero abundante que Dios nos ha confiado. El avaro está tan enamorado de sus posesiones que se aterroriza solo de pensar en desprenderse de un millón, de una casa, de un automóvil, o de cualquier otra de sus pertenencias.

Hay una inmensa cantidad de riquezas en manos de cristianos, la cual no está fluyendo hacia el Reino de Dios porque satanás las ha inmovilizado a través de la avaricia de sus administradores.

Usted ha llegado a un punto en el que ya debe estar siendo prosperado. Dios ha ordenado que recursos y dinero lleguen hasta sus manos porque usted ha creído y obedecido los principios bíblicos que hemos estado estudiando cada semana en la SEMILLA que tiene en sus manos.

Recordemos las palabras del Señor Jesús en Lucas 12:15 “Mirad, guardaos de toda avaricia”. Dios aborrece la avaricia, y por eso Jesús dijo que nos guardáramos de ella. El Padre celestial abomina tanto la avaricia que desea que sus hijos ni siquiera mencionen esa palabra, mucho menos que sean avaros. La Biblia dice: “fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aún se nombre entre vosotros, como conviene a santos” Efesios 5:3. Pablo escribió en 1 de Corintios 5:11 que no deberíamos juntarnos con alguien que sea avaro y esté dentro de la iglesia: “Os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra”.

Como vimos antes, el Señor Jesucristo enseñó que las riquezas se pueden convertir en un dios para algunas personas. Pablo repitió esa verdad al igualar en el texto anterior a los avaros con los idolatras; y terminó de confirmarlo en Colosenses 5:5 al ordenar “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: avaricia, que es idolatría”. en Efesios 5:5 dice que quienes se han dejado controlar por un espíritu de avaricia no podrán heredar el Reino de Dios: “Ningún fornicario, o inmundo, o avaro que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”. Ahora ya podemos notar la clase de compañía en que el Espíritu Santo coloca a los avaros en las Escrituras. En 1 de Corintios 6:10 leemos: “Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”. Dios quiere que nos mantengamos libres de toda avaricia, sólo de esa manera podremos participar de la plenitud del Reino de Dios y sus riquezas.

No le tenga miedo a las riquezas, Dios quiere que usted se convierta en su administrador aquí en la tierra, administrador de todas las riquezas que le pertenecen a Él, pero que no se deje dominar por el espíritu de avaricia, y caiga en el lazo del diablo, en la trampa que el enemigo tiende para hacerlo tropezar. Administre lo que Dios ha puesto en sus manos, sea fiel en lo poco, porque Dios lo pondrá en lo mucho. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

LA FAMILIA

Sumisión: San Pablo escribió: “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” Gálatas. 3:27-28.

Algunas personas han tomado este texto aislado como base para enseñar una indiscriminada “igualdad” social entre hombres y mujeres. Pero esto está lejos de lo que el apóstol quiso decir.

En su relación con Dios como sus hijos, en la comunión espiritual con Cristo, en la posesión del Espíritu Santo y en la vida ministerial y con el mundo superior, los hombres y las mujeres están en un pie de igualdad.

Sin embargo, ni una de las relaciones que Dios ha ordenado para este mundo entre el hombre y la mujer ha sido removida de su lugar.

Pablo estaba ciertamente lejos de predicar una igualdad política de todos los hombres, o una división de las posesiones terrenales a la manera del comunismo. Tampoco el apóstol Pablo está cambiando el orden de Dios en el hogar: el esposo es la cabeza y quien recibió la autoridad delegada de Dios para dirigir a su familia.

Hay un decreto firme e inalterable de Dios en la posición de hombres y mujeres. Fue establecido cuando fueron creados, y se encuentra en la naturaleza de ambos.

No fue alterado por el cristianismo; está confirmado en el Nuevo Testamento. Sobre él descansa la armonía de un matrimonio cristiano. El reconocerlo parece bastante fácil. Sin embargo, es un problema que pocas parejas pueden resolver satisfactoriamente, y el fracaso en resolverlo es la causa de mucha infelicidad en la relación matrimonial. Nuestro Padre Dios, nos ayude iluminándonos acerca de este principio de la sumisión y que nuestras voluntades estén dispuestas a aceptarlo.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, les dio una sola restricción para medir la fe y la confianza que tenían en Su ideal, Su sueño, hacia ellos; El les dijo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás Gen. 2:16-17. Se esperaba que ellos tuvieran confianza en lo que Dios dijo y eso es todo lo que Él espera de usted y de mí.

Si Adán y Eva confiaban en la integridad de Dios, vivirían y prosperarían con Él para siempre. Pero si abusaban de Su confianza y desobedecían Su Palabra, el proceso de deterioro comenzaría y morirían.

La falta de confianza de ellos en la integridad de lo que Dios dijo fue llamado más tarde pecado.

La regla sencilla que Dios estableció fue: “La persona que pecare, esa morirá” Ezequiel. 18:4 y 20. Más tarde la repitió de otra manera: La paga del pecado es muerte. Rom. 6:23.

Nuestros primeros padres pecaron. Ahora nos toca a nosotros creer en la integridad de la Palabra del Padre y caminar sobre ella en obediencia. Esta es la clave para vivir la vida próspera y abundante.

Dios le dijo a Josué: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mando; no te apartes de ella ni a derecha ni a izquierda, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien” Josué 1:7-8. Crea y obedezca la Palabra del Padre y todo irá bien.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: CON SABIDURÍA SE EDIFICA LA CASA.

Texto Principal: Proverbios 24:3; Lucas 6:45; Mateo 12:35-37; Colosenses 4:6; Santiago 3:2.

Introducción: La buena comunicación en la familia es fundamental para la edificación, estabilidad y el éxito de cada uno de sus miembros. Comunicación es: Dar o intercambiar ideas, sentimientos, información o cosas semejantes por escrito, de palabra, por señales, símbolos, etc. El diccionario RAE dice: “Comunicar es Hacer a una persona partícipe de lo que se tiene. Descubrir, manifestar o hacer saber a alguien algo. Conversar, tratar con alguien de palabra o por escrito. Transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor”. Podemos decir que la comunicación es un proceso verbal o no verbal mediante el cual se comparte información con otra persona de tal forma que el otro comprende lo que uno expresa.

El problema principal en la mayoría de hogares es la falta de una buena comunicación.

I. SI NO HAY UNA BUENA COMUNICACIÓN, HABRÁ CONFUSIÓN.

Salomón dijo: "la sabiduría edificó su casa, con prudencia se afirma” Proverbios 24:3.

1. El caso de La torre de Babel. Por la falta de comunicación no se pudo terminar. Génesis 11:1-9. Babel quiere decir confusión. El arquitecto tiene en su mente una idea, la expresa, pero sus palabras están en un lenguaje que ninguno las entiende, los obreros se decepcionan y empiezan a abandonar sus tareas.

2. La Confusión en la familia es el resultado de la mala comunicación. No ofenda con palabras y será perfecto. Santiago 3:2.

3. Hablar precipitadamente, con enojo e incredulidad, nos desenfoca del propósito de Dios para nuestra familia. Moisés no entró a la Tierra Prometida por esa razón Salmo 106:32-33.

4. Los doce espías hablaron mal de la tierra y toda esa generación se perdió. Números. 13:31-33.

II. LAS CARACTERÍSTICAS DEL COMUNICADOR.

El comunicador debe ser: Claro, conciso y preciso.

1. Claro. Debe hablar con claridad para que los que reciben el mensaje no divaguen ni cuestionen el contenido. El Señor Jesucristo nos habló con parábolas (comparaciones), su mensaje fue muy claro.

2. Conciso. No es la cantidad, sino la efectividad de las palabras. El Señor Jesucristo se limitó a hablar lo necesario y con autoridad. Marcos 4:35-41.

3. Preciso. No divague, hable lo necesario a su debido tiempo. Qué buena es la palabra dicha a su tiempo. Proverbios 15:23.

III. LA BLANDA RESPUESTA QUITA LA IRA.

Hable, no grite. No se llegará a un acuerdo cuando las partes no hablan sino que gritan y se ofenden con palabras.

1. “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría: mas la boca de los necios hablará sandeces” Proverbios 15:1-2.

2. Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte. Y el que se enseñorea de su espíritu que el que toma una ciudad” Proverbios 16:32.

3. Píense sobre lo que va ha hablar. “El corazón del justo piensa para responder: mas la boca de los impíos derrama malas cosas” Proverbios 15:28. Si pusiéramos en práctica esta regla, nos evitaríamos los malos entendidos en el hogar.

4. Hable palabras sanas. “La lengua del sabio es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebranta miento de espíritu” Proverbios 15:4. Evite hablar palabras negativas, no resalte los defectos de su cónyuge porque le causará heridas en el corazón.

5. Hable con sabiduría, amabilidad y respeto. “La boca de los sabios esparce sabiduría; no así el corazón de los necios” Proverbios 15:7. Hable palabras que edifiquen, que den ánimo. Realce las cualidades de su pareja y trátela como le gustaría que lo trataran a usted.

6. Hable con prudencia. “El sabio de corazón es llamado prudente y la dulzura de labios aumenta el saber… El corazón sabio hace prudente su boca y añade gracia a sus labios” Proverbios 16:21 y 23.

Conclusión. Restaure la comunicación en su hogar, no sea indiferente con su cónyuge y sus hijos porque con la indiferencia, la maledicencia y la gritería (Efesios 4:31), no sólo traerá confusión a su hogar, sino que frustrará a su familia de los éxitos y la calidad de vida que el Señor nuestro Dios ya ha provisto para sus hijos. Salmo 112:1-3.

Que sus palabras sean de apoyo y consuelo para su cónyuge, y que éste siempre pueda contar su ayuda; sea una bendición para su cónyuge y no una carga. Que sus palabras sean dulzura y medicina. “Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos” Proverbios 16:24. Sus palabras le alegrarán la vida a su pareja, o la amargarán; lo sanarán o lo enfermarán; lo motivarán o lo desalentarán. Usted decide la clase de hogar que desea tener.

LA MÁXIMA

“Sin fe es imposible agradar a Dios” PABLO APÓSTOL

LA CONFESIÓN DIARIA

Para todo tengo recursos en Cristo que vive en mí. Con tremendas cosas me responderá Dios. Este es un buen día. SOY BENDECIDO.

DESCARGAS

Descargue La Semilla del domingo 12 de Febrero de 2017

Descargue el audio de la Predicación dominical del 12 de Febrero de 2017

LECTURAS DIARIAS

Lunes

1 Reyes 8

Martes

1 Reyes 9

Miércoles

1 Reyes 10

Jueves

1 Reyes 11

Viernes

1 Reyes 12

Sábado

1 Reyes 13

Domingo

1 Reyes 14

NUESTRAS ACTIVIDADES

PAI sede Principal

Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

PAI sede Contador

Martes: 9:00 am Ayuno.

Sábado: 4:00 pm Ministración con énfasis en el Mensaje Dominical.

Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.

Oremos por el ministerio radial de PAI. Todos los días por la Emisora Nuevo Continente 1460 AM. A las 5:00 de la mañana. Los domingos la transmisión de la Escuela Dominical a partir de las 10:00 a.m. por AMBIENTE ESTÉREO 88.4 y por la Emisora Nuevo Continente 1460 AM.

Sintonice todos los días a partir de las 9:00 de la noche AL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE por Ambiente estéreo 88.4 FM y Emisora Nuevo Continente 1460 AM. Gracias por su ofrenda para este ministerio; usted y yo conformamos este equipo para bendecir a miles de oyentes.