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LA SEMILLA 26 DE JUNIO DE 2016

APUNTE PASTORAL

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: Pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” Gálatas 6:7.

Este principio lo llamamos LA SIEMBRA Y LA COSECHA, es el principio de la calidad. Es tan sencillo que hasta un niño puede comprenderlo, pues significa que usted cosechará el mismo tipo de cosas que sembró. Si plantó fríjoles sería estúpido esperar una cosecha de arroz. Si sembró café, bajo ninguna circunstancia podrá cosechar trigo. Parece elemental, ¿verdad? Pues no lo es tanto.

Millones de cristianos que están en necesidad económica hacen largas oraciones para que sus circunstancias mejoren, algunos ayunan, asisten a congresos, viajan a trabajar a otros países o hacen cualquier cosa excepto lo más obvio: comprender que si quieren levantar una cosecha de dinero nunca lo lograrán sembrando oración, ayuno o alabanza. Si desean cosechar dinero, deben sembrar dinero.

Desde el primer capítulo de la Biblia Dios estableció un principio que tendría validez eterna: Las cosas creadas se reproducen únicamente según su género.

Si alguien tiene una finca y jamás ha plantado allí una sola semilla puede orar años enteros, puede ayunar hasta morir de hambre, puede alabar y danzar durante meses sobre ese terreno, puede traer a sus amigos y evangelizarlos sobre esa propiedad, puede recitar la Biblia entera, y les aseguro que nunca se levantará cosecha alguna de ese lugar.

Todo lo que el dueño de la finca hizo era bueno y correcto en otras circunstancias, pero olvidó hacer lo más importante: tenía que plantar la semilla.

Esto no es un asunto acerca del poder de la oración, la validez del ayuno o la importancia de la alabanza. Lo que está en discusión es un principio eterno: la cosecha siempre será de la misma calidad de la semilla que sembramos.

Si usted desea ser respetado, empiece por respetar a los demás. Si desea ser amado, dedíquese a amar a los que lo rodean. Si desea prosperar financieramente, entonces debe sembrar dinero en la obra de Dios.

El segundo principio que entra en el juego es la cantidad. La Biblia dice: 2 Corintios 9:6 “Pero esto digo: el que siembra escasamente también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”.

Notemos que Dios no es una persona complicada. Sus principios son sencillos, fáciles de comprender y de aplicar. Lo que Él está diciendo es que la cosecha que levantamos siempre será proporcional a la cantidad de semilla que hayamos plantado.

Si yo siembro dos granos de arroz, estoy seguro de que no voy a necesitar comprar una cosechadora para levantar la producción. Pero si alguien ha sembrado cien hectáreas de arroz, sería mejor que no fuera a recoger la cosecha con una bolsita plástica en la mano.

Si este principio es verdadero, y yo lo creo que lo es, hágase una pregunta: Si quiero prosperar financieramente ¿Cuál es el factor que decide hasta dónde lo voy a hacer? ¿Quién es el que le pone límites a nuestra prosperidad?

Estamos viviendo en los tiempos finales, miles de millones de personas necesitan ser alcanzados con el Evangelio. La tarea más urgente de la iglesia de Cristo alrededor del mundo es saturar a las naciones con las buenas noticias de la salvación, y para lograrlo se necesitan enormes recursos financieros.

Una de las razones por las que Dios quiere prosperar a sus hijos es para que “abunden en toda buena obra” 2 Corintios 9:8. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

LA FAMILIA

Dios le ha dado grandes talentos y habilidades a las mujeres. Su inteligencia es igual a la de los hombres, su vigor y aguante emocional a menudo son superiores. Dios no desea que las mujeres sepulten sus capacidades, sino que les den cauce. La responsabilidad principal de una esposa es darse a sí misma, su tiempo y su energía a su esposo, sus hijos y su hogar. Eso no significa que las mujeres no pueden tener cargos responsables como líderes y todavía estar en el plan de Dios.

La verdad de las cosas es que Dios reservó honores especiales para las mujeres: fueron las que quedaron hasta lo último frente a la cruz, y las primeras en llegar a la tumba. Fue a una mujer, María Magdalena, a la que Jesús se le apareció primero después de su resurrección.

El antiguo Testamento nos cuenta de María, que fue el instrumento para salvar la vida de Moisés mientras era todavía un bebé; Débora que dirigió a los israelitas en calidad de profetiza y juez; Ester, la reina valiente que salvó a su pueblo de la muerte.

El Nuevo Testamento también nos habla de profetizas como Ana (una viuda), y las hijas (solteras) de Felipe, Lidia, una de las primeras convertidas bajo el ministerio de Pablo que era una mujer de negocios. Pero aquella que es “bendita entre las mujeres”, la mujer que ha recibido el más alto honor en todas las épocas, la madre de nuestro Señor Jesucristo era una mujer sencilla que cumplió su misión como esposa y madre donde Dios la había colocado.

Sumisión, un medio de poder espiritual.

Una esposa es más que madre, guardiana del hogar, cocinera, consejera y chofer. Ella no habrá de encontrar satisfacción para los anhelos más profundos de su corazón en las reuniones de padres de familia en el colegio de sus hijos, ni en las reuniones sociales.

Por otra parte, si su única fuente de felicidad yace en su esposo o en sus hijos, también está condenada a la frustración. Dios ha planeado las cosas de tal modo que sea imposible para el ser humano encontrar satisfacción verdadera sin tenerle a Él. Una esposa que pone a Jesús en primer lugar será motivo de gozo para su “Señor y Salvador Jesucristo”.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17.

“Mas a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. Juan 1:12-13.

“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” Gálatas 4:6-7

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8:1.

Nuestro Padre Dios nos prometió que cuando abrimos el corazón y aceptamos por la fe al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, recibimos también la Nueva Creación convirtiéndonos en sus hijos legítimos, y portadores de Su naturaleza. Todo esto viene por la fe.

Ahora que usted es un creyente en el Señor, aprópiese de estas realidades y declare: El Dios Todopoderoso está en mi vida, Él mora en mí tal como lo planeó originalmente cuando me creó.

Creo que soy salvo. Dios y yo somos uno, por lo que Cristo hizo en mi lugar.

El Señor Jesucristo pagó el precio completo de mis transgresiones, ya no quedan más deudas que yo tenga que pagar. Creo que tengo salvación, aquí, ahora y para siempre.

Ahora estoy restaurado ante Dios mi Padre, por medio del Señor Jesucristo. Creo que toda la abundancia que mi Padre Dios creó en esta tierra es para mí bendición.

Yo se que mi Dios suplirá todo lo que yo necesite y me guiará a obtener toda esa abundancia.

El Señor Jesucristo es mi Médico por excelencia. Él me conoce perfectamente y vive en mí. Su vida maravillosa es ahora mi fuente de sanidad permanente.

De ahora en adelante no viviré en la soledad, porque Jesucristo es mi amigo y mi residente.

Cuando Cristo murió en la cruz, mis pecados recibieron su castigo. No podrán ser castigados de nuevo.

Mi deuda ya fue pagada. Ninguna deuda debe jamás pagarse dos veces.

Soy salvo, aquí y ahora. Tengo fe, creo, y por lo tanto soy libre. Gracias Padre. Amen.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: LA ADORACIÓN EN ESPÍRITU Y EN VERDAD.

Texto Principal: Juan 4:24; 1 Corintios 14:14-15; Hechos 13:1-4; Hechos 16:22-25; 2 Crónicas 20:15-30.

Introducción: Dios piensa que el hablar en lenguas es muy importante, por lo que dedicó un capítulo completo, 1 de Corintios 14 para hablarnos de la oración en el Espíritu, del hablar en lenguas. Dios no dice cosas por decirlas, todo lo que está en la Biblia tiene propósito, entonces las enseñanzas sobre hablar en lenguas son vitales y necesarias para que todo cristiano pueda se edificado. Debemos dedicar tiempo para ministrar al Señor y a esperar en él.

I. CREADOS PARA LA ALABANZA DE LA GLORIA DE DIOS Efesios 1:6,12.

El anhelo de Dios es tener comunión con nosotros; Él nos creó para Su propio placer. Es verdad que Dios quiere suplir todas nuestras necesidades. Pero más que eso, Él quiere nuestro amor, nuestra adoración y la alabanza que salga de nuestros corazones.

1. Los primeros hermanos. Lucas 24:50-53 dice que ellos se reunían en el templo para ministrar al Señor.

2. Dios disfruta de la comunión con sus hijos.

II. EL PODER DE LA ALABANZA.

Dios se mueve en un ambiente de adoración y alabanza. La Biblia dice” “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” Hechos 13:2. Cuando nuestros corazones están sometidos al Señor, llenos de amor y de alabanza, el Espíritu Santo se manifiesta.

1. Cuando la iglesia ministra al Señor, el Espíritu Santo se mueve poderosamente.

2. Todos le debemos al Señor la alabanza y la adoración Efesios 1:12.

3. Un espíritu de alabanza y adoración caracterizó a la iglesia primitiva. Lucas 24:50-53.

III. PABLO Y SILAS ADORARON A DIOS Y FUERON LIBERADOS Hechos 16:22-25.

Pablo y Silas estaban en la cárcel, habían sido azotados, estaban desnudos en el calabozo y sus pies estaban asegurados en el cepo. “Pero a la media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían” Hechos 16:25. No sólo los oían los presos, también Dios los oyó.

1. A Pablo y a Silas no les estaba yendo bien, habían estado predicando el Evangelio y a cambio recibieron azotes, maltratos y estaban en el cepo. Cada parte del cuerpo les dolía.

2. Ellos no se quejaron, no dijeron: ¿Señor por qué nos ha sucedido todo esto?

3. Pablo y Silas estaban en la cárcel, pero no dejaron que la cárcel entrara en ellos. Los problemas nos atacan a todos, pero nuestra actitud hacia ellos hace la diferencia entre la victoria y la derrota.

4. La forma en que vemos la situación es lo que determina la forma en que saldremos de ella.

5. “Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron”. Hechos 16:26 La liberación vino mientras alababan a Dios.

IV. ALABEMOS A DIOS EN MEDIO LA BATALLA 2 Crónicas 20:15-22.

Durante el reinado de Josafat, los reyes de Moab, Amón y otros reyes de la tierra hicieron alianza para atacar a la nación de Judá, y Josafat clamó a Dios y el Señor le respondió. Josafat sabía que su ejército no podía ir contra esas naciones que venían a atacarlo. Pero él sabía que Dios pelea las batallas por nosotros.

1. El Señor dijo: “No temáis ni os amedrentéis delante de esa multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra sino de Dios”. 2 Crónicas 20:15.

2. A la mañana siguiente fueron contra sus enemigos cantando alabanzas al Señor. Marcharon cantando: “Glorificad al Señor, porque su misericordia es para siempre”. 2 Crónicas 20:21.

3. Los resultados: “Cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y de los del monte de Seir que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros”. 2 Crónicas 20:22.

4. Cuando comenzaron a cantar alabanzas, Dios hizo el milagro, venció a sus enemigos.

Conclusión: No importan los problemas por los que estemos pasando, debemos alabar y bendecir al Señor siempre. Así vivieron los primeros creyentes “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Lucas 24:52-53.

LA MÁXIMA

“Estoy Sentado con Cristo en el Trono” Efesios 2:6.

LA CONFESIÓN DIARIA

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Con tremendas cosas me responderá el Señor. Este es un buen día, SOY BENDECIDO.

DESCARGAS

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Descargue el audio de la Predicación dominical del 26 de Junio de 2016

LECTURAS DIARIAS

Lunes

1 Timoteo 1

Martes

1 Timoteo 2

Miércoles

1 Timoteo 3

Jueves

1 Timoteo 4

Viernes

1 Timoteo 5

Sábado

2 Timoteo 6

Domingo

2 Timoteo 1

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Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

PAI sede Contador

Martes: 9:00 am Ayuno.

Sábado: 4:00 pm Ministración con énfasis en el Mensaje Dominical.

Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.

Oremos por el ministerio radial de PAI. Todos los días por la Emisora Nuevo Continente 1460 AM. A las 5:00 de la mañana. Los domingos la transmisión de la Escuela Dominical a partir de las 10:00 a.m. por AMBIENTE ESTÉREO 88.4 y por la Emisora Nuevo Continente 1460 AM.

Sintonice todos los días a partir de las 9:00 de la noche AL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE por Ambiente estéreo 88.4 FM y Emisora Nuevo Continente 1460 AM. Gracias por su ofrenda para este ministerio; usted y yo conformamos este equipo para bendecir a miles de oyentes.

 

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