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LA SEMILLA 20 DE DICIEMBRE DE 2015

APUNTE PASTORAL

“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” 2 Cor. 8:9. Las riquezas proceden de Dios, están contenidas en la bendición con que Dios nos bendijo.

Somos prosperados, enriquecidos y exitosos por causa de la bendición. “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”. Prov. 10:22.

Dios nos dio el poder para hacer las riquezas, ese poder es la bendición. La Biblia dice: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día”. Deuteronomio 8:18.

El poder para hacer las riquezas está en nosotros, es una realidad y está a nuestra disposición. Jesús dijo: “Si puedes creer al que cree todo le es posible” Marcos 9:23.

Con esta afirmación, el Señor Jesucristo expresó de una manera muy sencilla lo que es la ley para hacer las riquezas. “Basta con creer, para lograr lo que se cree”.

Creer es poner en acción la fe. Es moverse a lo que ha deseado, ha ideado, ha soñado. Esta acción por más pequeña que sea es la ley que libera lo que parece imposible para la mente.

El creer es hablar con seguridad que tendrá lo que se cree. Es como la mujer embarazada en sus primeros días. Nadie puede notar ningún cambio físico todavía, pero ella sabe que está embarazada y no le importa si otros no creen. Ella cree y habla con seguridad. Entonces comienza ha hacer los arreglos para su bebe que está por nacer.

El que cree ora con seguridad de que ya Dios ha provisto lo que desea. Le da gracias a Dios constantemente por lo que ya ha hecho, porque lo cree y para el que cree todo le es posible.

Cuando Jesús recibió la noticia de que Lázaro su amigo estaba enfermo, El dijo que aquella enfermedad no sería para muerte. En realidad lo que dijo fue que aquella enfermedad no terminaría en la muerte.

Pero Lázaro murió y fue enterrado, más cuando Jesús llegó al sepulcro donde habían puesto el cuerpo de Lázaro, oró al Padre y le dio gracias diciendo: “Padre gracias te doy por haberme oído” Juan 11:41. En otras palabras, aun cuando Lázaro llevara cuatro días de estar muerto, él había dicho que su enfermedad no terminaría en muerte.

Así que ordenó que quitaran la piedra y luego ordenó a Lázaro que saliera, y salió vivo. ¿Por qué tuvo tanto éxito en aquella orden? Jesús nunca dejó de creer y por eso Lázaro resucitó y salió fuera.

Si usted quiere riquezas, tiene que creer que existen las riquezas para usted. Ore por las riquezas y luego dele gracias a Dios por sus riquezas.

Luego de orar y darle gracias a Dios, comience a actuar hacia esas riquezas creyendo que le pertenecen y vendrán, no tardarán. Amén. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

LA FAMILIA

El Nuevo Testamento reconoce la relación íntima entre amor y temor; está repleto de advertencias no solamente de que amemos a Dios, sino también de que le temamos. Miremos los siguientes pasajes de la Biblia:

“Varones israelitas y los que teméis a Dios” Hechos 13:16.

“Cornelio… piadoso y temeroso de Dios” Hechos 10:1-2.

“Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales… con corazón sincero, temiendo a Dios” Col. 3:22.

Algunos intérpretes tratan de quitar la intensidad a pasajes como estos, diciendo que la palabra significa “respeto” o “reverencia”. Pero la palabra usada en los pasajes ya citados es la misma que se usa en los que vienen a continuación:

“Cuando llegó Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo”. Hechos 9:26.

“Y los alguaciles hicieron saber estas palabras a los magistrados, los cuales tuvieron miedo al oír que eran romanos” Hechos 16:38. “Porque esta noche ha estado conmigo el ángel de Dios… diciendo: Pablo, no temas…” Hechos 27:23-24.

La disciplina de Dios sobre nosotros, sus hijos, está calculada para inspirarnos a tener temor. Y esto actúa como un catalizador para el amor. Quien más teme a Dios, le amará en mejor forma. Si Dios, el Padre perfecto, disciplina de este modo a sus hijos para inspirarles temor, entonces debiéramos seguir su ejemplo en el trato con nuestros hijos.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

Dios es bueno, generoso, ilimitado y abundante. Él es el Omnipotente, creador de todo lo que existe.

Para obtener la vida triunfante necesitamos descubrir la generosidad, la afluencia y la liberalidad de Dios. Necesitamos descubrir que la vida triunfante es la única vida que Dios planeó para nosotros y para todo ser humano. Desde el principio de la creación, Dios puso a Adán y a Eva en medio de toda afluencia, hermosura, salud, riqueza y felicidad.

Habiendo creado al mundo, ordenó a las aguas y a la tierra producir abundantemente. Génesis 1:20.

Y Dios bendijo toda cosa viviente que había creado, diciéndole: Fructificad y multiplicaos. Génesis 1:21-22. Esa fue la idea que Dios concibió para el ser humano. La voluntad de Dios para usted no es diferente a la que tuvo hacia Adán y Eva.

Cuando Jesucristo vino volvió a hacer énfasis en el sueño, el ideal de Dios para la humanidad; Él dijo: Yo he venido para que tengan vida, y para que la vivan en abundancia Juan 10:10.

La Biblia dice en Efesios 1:3 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”.

Dios es bueno y Su bondad esta a disposición de todo aquel que en él cree, los pensamientos de Dios no han cambiado hacia nosotros, son pensamientos de bienestar y no de mal. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros. Dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé. Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”. Jeremías 29:11-13.

Porque somos hijos de Dios, tenemos el derecho legal de disfrutar de la abundancia y de la generosidad de nuestro Padre Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo, todas las bendiciones que fueron decretadas por Dios desde el principio de la creación, se materializan en nuestras vidas, porque la palabra de Bendición es irrevocable; Dios no cambia ni cambiará. Ánimo, no desista, lo mejor de la vida es suyo en Cristo Jesús.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: LA ORACIÓN Y LOS MILAGROS.

Texto Principal: Salmo 34; Jeremías 33:3; 1 Juan 5:14-15.

Introducción: ¿Qué es un milagro? Es una intervención sobrenatural en el mundo externo, que aporta una revelación singular de la presencia del poder de Dios. Se trata, dentro de la acción ordinaria de las fuerzas de la naturaleza, de una interferencia del Autor de la naturaleza. Se trata de un acontecimiento que no resulta de una simple combinación de las fuerzas físicas, sino que proviene de un acto directo de la voluntad divina.

El que cree en El Dios Omnipotente, creador del cielo y de la tierra, no tiene problema alguno para creer en los milagros hoy. Los milagros son la respuesta de Dios a las oraciones de fe de sus hijos.

No niegue que los milagros sean para esta época. Si lo hace, niega la necesidad, los privilegios y los beneficios de la oración. Recuerde: la oración de fe, obra milagros.

I. ¿QUÉ ES ORAR? ES ESTAR EN DIRECTO COMPAÑERISMO CON EL PADRE.

La oración no es un acto de mendicidad. Orar es estar en la sala del Trono del Padre en una sesión ejecutiva, es disfrutar de perfecto compañerismo con el Padre.

1. Nuestra relación con Dios se basa en la naturaleza divina que hoy poseemos. Por esta naturaleza nacimos de nuevo y Dios nos hizo sus hijos de amor. 2 Pedro 1:4.

2. La oración es compañerismo. Compañerismo es la comunión entre Dios y nosotros es a través de la oración.

II. LA ORACIÓN DE FE Y LA RESPUESTA Salmo 34.

“Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias” Salmo 34:17. El apóstol Juan dice: “Si pedimos algo de acuerdo con su voluntad sabemos que Él nos escucha, y si sabemos que Él nos escucha sabemos que obtendremos las peticiones que hemos hecho” 1 Juan 5:14-15.

1. Si Dios oye nuestras oraciones es un milagro. Que Dios Padre oiga mi oración, equivale a que Él me responde.

2. Que Dios responda mi oración, es una respuesta milagrosa. Ya sea que mi petición consista en una estampilla de correo o en un millón de dólares, es un milagro.

3. Cualquier intervención divina, o cualquier interrupción de las leyes de la naturaleza que ocurra en respuesta de la fe es un milagro.

4. Si la oración trae una respuesta, esa respuesta es un milagro. Es por eso que la oración de fe tiene su verdadero lugar.

III. LA FE DE DIOS OPERA EN NOSOTROS.

En el mismo instante que usted afirma que no existen milagros, esta negando que el andar del cristiano es un andar por fe, y esta declarando por otra parte, que nuestro andar es un andar por medio de la razón.

1. Dios es un Dios de fe. Nosotros somos una familia de fe.

2. Nacimos por fe. Vivimos por fe, respiramos, y estamos en Cristo por la fe.

3. Si no existen milagros, no hay razón para tener fe. Si no existen milagros, Dios no puede contestar la oración.

4. Somos hombres y mujeres que declaramos que la Biblia es la Palabra de Dios, que es inspirada por Dios y sin error alguno en el original, y si luego decimos que el Día de los milagros ha pasado, seriamos ilógicos, inconscientes y engañados por el Diablo.

IV. LA ORACIÓN EFICAZ DEL JUSTO PUEDE MUCHO.

“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho” Santiago 5:16 Este mismo versículo en Nueva Traducción Viviente (NTV) dice: “… La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos”. Gloria a Dios.

Volvámonos reverentemente a Dios. Tomemos nuestro lugar en Cristo. Si oramos, creamos que nuestra oración será contestada.

1. Si la oración es contestada, Dios lo ha hecho;

2. Y si Dios lo hizo, es porque contestó la oración.

3. Si Dios contestó la oración, fue porque Él realizó algo fuera de la esfera de la razón.

4. Tenemos que creer en los milagros.

5. Yo creo que la oración de fe llega a Dios nuestro Padre, y cuando llega a ÉL, Él actúa en respuesta a la fe. Cuando Él actúa en respuesta a nuestra fe, su actuación está más allá de nuestra razón, está en la esfera de los milagros.

Conclusión: La oración es un privilegio y a la vez la llave para recibir los milagros que necesitamos para vivir bien, como Dios manda en este mundo. 2 de Pedro 1:3.

LA MÁXIMA

“Cuando un hombre tiene un ideal o un sueño, y se ha propuesto una meta, poco importan las murallas que se erijan ante él para impedirle el paso aunque parezcan llegar al cielo. Él encontrará o abrirá la brecha por donde poder pasar. JOSÉ MARTÍ.

LA CONFESIÓN DIARIA

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Cosas tremendas hará Dios conmigo. Este es un buen día, SOY BENDECIDO.

DESCARGAS

Descargue La Semilla del domingo 20 de Diciembre de 2015

LECTURAS DIARIAS

Lunes

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Martes

Salmo 62

Miércoles

Salmo 63

Jueves

Salmo 64

Viernes

Salmo 65

Sábado

Salmo 66

Domingo

Salmo 67

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Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

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Martes: 9:00 am Ayuno.

Sábado: 4:00 pm Ministración con énfasis en el Mensaje Dominical.

Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.

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