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LA SEMILLA 13 DE DICIEMBRE DE 2015

APUNTE PASTORAL

“Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad” Salmo 84:11. “Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea exaltado Jehová que ama la prosperidad de su siervo” Salmo 35:27 “Los leoncillos necesitan, y tiene hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien” Salmo 34:10.

De la misma forma que Dios nos dio la ley de la gravedad, la ley de la palanca, la ley de la electricidad, la ley de la aerodinámica y todas las leyes científicas, así nos dio también leyes espirituales aún superiores.

Si usted toma una piedra en su mano y la suelta, caerá inmediatamente al suelo. Si lo hace mil veces, mil veces caerá, porque la ley de la gravedad nunca falla.

Así tampoco las leyes espirituales nunca fallan. Es más, son tan poderosas que pueden sobrepasar los límites de las leyes naturales. Cuando esto ocurre lo llamamos milagros. Los milagros están ocurriendo siempre entre nosotros pero lamentablemente se nos han escapado los principios de ellos para repetirlos.

Todo lo que necesitamos es alinear nuestra mente y espíritu a los pensamientos de Dios. Fluir en ellos sin dudar nada. Abrazarlos como verdades espirituales que nunca fallan y ellos harán el resto.

Estas leyes surgen de la misma Biblia en forma de declaraciones. Tenga en cuenta estas declaraciones y oraciones que usted puede verbalizar.

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” Fil. 4:19. Creer esto, es fluir en este principio. Dios es el creador de todo, lo posee todo y lo suple todo.

El Señor Jesucristo conocía muy bien este principio y lo visualizaba, lo declaraba, lo confesaba y lo expresaba. El nunca dudo de la abundancia de su Padre Celestial.

El Señor Jesús también nos enseñó a orar a Dios como nuestro Padre. ¿Recuerda el Padre nuestro?

La persona que cree en el Padre Nuestro, nunca se dejará caer por pensamientos de escasez o miseria. Así como los niños están en espera que los padres le suplan las cosas que necesitan, también los que maduran espiritualmente saben que su Padre tiene todo lo que ellos necesitan y que los ha de suplir.

Todo lo que usted necesita ya existe en las manos de Dios. Tenga la convicción de que de alguna forma legítima Él lo hará.

Usted no tendrá que robar, ni mentir, ni hacerle daño a nadie para recibir lo suyo. Cada quien tiene derecho a poseer la porción. Lo maravilloso es que Dios lo posee todo en abundancia. Si usted confía en Él, obtendrá la sabiduría, el dinero y los medios necesarios para recibir lo que tanto desea.

Ninguna cosa es demasiado buena como para que usted no merezca recibirla y disfrutarla. La Biblia dice que Dios nos colma cada día de sus beneficios. El salmista David declaró: “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,…”. Salmo 23. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

LA FAMILIA

La nación de Israel es la depositaria primaria de la Palabra de Dios. A través de los patriarcas y los profetas Dios les dio las instrucciones, ordenanzas, leyes, decretos, mandamientos y los principios para que todo saliera bien en ellos y todas sus generaciones. Cuando los hijos de Israel escucharon los mandatos de Dios y los obedecieron, las cosas marcharon bien, fueron exitosos, muy bendecidos junto con sus generaciones.

La gran confesión de fe de Israel, que lo ha sustentado como una nación hasta el día de hoy, une los mandamientos de amar y temer a Dios.

Dios les dijo: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas… A Jehová tu Dios temerás, y a Él sólo servirás, y por su nombre jurarás” Deuteronomio 6:4, 5,13.

Una vez un fariseo le hizo a Jesús una pregunta, “por tentarle”, esto es para tratar de hacerle cometer un desliz: “Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le respondió citando parte del pasaje de Deuteronomio mencionado anteriormente: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente…” Mateo 22:35-37.

Esta era la respuesta “correcta”, la que satisfizo la teología del fariseo. Sin embargo, claramente se ve por el contexto que Jesús no se conformó en dejar que el asunto quedara en un mandamiento formal de “amar a Dios”. El prosigue, y en todo el capítulo siguiente pronuncia siete “ay” sobre los fariseos.

Es completamente contrario al carácter de Jesús simplemente dejar escapar vapor, esto es, desahogar sus resentimientos sin otro propósito que el de expresar sus sentimientos.

Los severos ‘ayes’ que él pronunció sobre los fariseos estaban calculados para inspirar en ellos un saludable temor de Dios. El amor de ellos hacia Dios había llegado a ser formal, frío e inflexiblemente voluntarioso, precisamente porque estaba faltando el elemento del temor.

El Nuevo Testamento reconoce esta íntima relación entre amor y temor; está repleto de advertencias no solamente de que amemos a Dios, sino también de que le temamos.

Estos principios debemos enseñárselos a nuestros hijos para que ellos los obedezcan y vivan largamente sobre la tierra, disfrutando de la vida abundante que Dios quiere que vivan en cualquier lugar donde se encuentren.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

“Hijitos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo”. 1 Juan 4:4.

Dios nos ha dado el secreto del poder que sólo nosotros podemos controlar. Tenemos el derecho de escoger, tenemos la habilidad para decidir cuánto queremos de la vida, qué tan alto queremos subir, cuán ricos queremos ser, por cuánto tiempo queremos vivir, cuánto poder queremos tener o qué metas deseamos alcanzar.

Informémonos bien (amemos la sabiduría y el conocimiento), establezcamos las metas y alcancémoslas (no basta con anhelar, se necesita actuar hasta hacer realidad los sueño); porque escogimos triunfar, también decidimos que Dios y nosotros no podemos ser perdedores.

El apóstol Pablo estuvo conciente de la potencia de Dios obrando en su vida, él lo declaró: “Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”. El poder que actúa en nosotros, es la Omnipotencia de Dios. Colosenses 1:29, “Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” Efesios 3:20. Con el ilimitado poder de Dios actuando en nosotros, imposible que terminemos fracasados.

Reconozcamos que Dios está obrando en nuestra vida. Cuando Dios vino a vivir en nosotros, no se redujo a sí mismo para actuar según sus normas.

Lo que Dios está haciendo hoy en nosotros es levantarnos a las alturas de Sus pensamientos. Escojamos y tomemos la decisión de obtener lo mejor de la vida, porque somos lo mejor de Dios. El nos creó a su semejanza, y nos creó de primera clase; somos Su obra magistral.

La única persona que nos puede limitar es aquella que toma nuestras decisiones. Ahora escojamos la vida, el éxito, la felicidad, la salud y la prosperidad. Digámosle si a lo mejor de Dios, porque eso es lo único que lo glorifica a El. Dios quiere que tengamos la autorrealización y Él quiere que nuestro mundo sea el mejor.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: VIVA EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.

Texto Principal: Marcos 10:27-31; Efesios 2:5-6; 2 Corintios 9.

Introducción: Estamos sentados con Cristo en los lugares celestiales. Ya estamos en el cielo ahora. Y Dios nos dio a Su Santo Espíritu como un guía para vivir como en el cielo. Pongamos nuestra mirada en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Estudiemos el cielo y pongamos nuestra mente en el cielo.

I. ¿CÓMO ES EL CIELO, NUESTRA RESIDENCIA ETERNA?

La Biblia distingue el cielo atmosférico por encima de nuestras cabezas, dentro del que se mueven las nubes y las aves del cielo Génesis 1:20. El cielo sideral por encima de la atmósfera, donde se hallan los planetas y las estrellas Génesis 1:14-17. Y el cielo espiritual, ya en otra dimensión, en un mundo bien distinto del de las nubes y de las estrellas.

1. Nuestra morada eterna es la ciudad celestial, el cielo espiritual Apocalipsis 21.

2. Descripción de la Nueva Jerusalén: Allí se manifiesta directamente la presencia del Señor, la belleza, la santidad, la perfección, las riquezas y la plenitud de la vida. no hay llanto, ni dolor, enfermedades, ni pecado, ni pobreza. Apocalipsis 21:9-27.

II. NUESTRA CIUDADANÍA ESTÁ EN EL CIELO Filipenses 3:20.

Todo creyente en Jesús es ciudadano del cielo, y si buscamos la voluntad de Dios, nuestra calidad de vida en la tierra cambiará significativamente. Dios nos liberó del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino de su amado Hijo. Colosenses 1:13 No tenemos que morir para ir al cielo, ya estamos ahí hoy. La Biblia dice que nuestra ciudadanía está en el cielo.

1. La Biblia dice que lo que dejemos entrar por ojos, los oídos y en la boca van al alma. Si nos enfocamos en eso, terminaremos dominando el espíritu, y empezaremos a caminar entre dos mundos distintos. 2 Corintios 10:3-5 “Pues aunque andamos en la carne no militamos según la carne porque las armas de nuestra milicia nos son carnales sino poderosas en Dios…”

2. Las fortalezas no son del Diablo, nosotros fuimos creados por Dios para ser fuertes y perseverar. Cuando nos aferramos con fuerza en lo que es malo, el mal nos controla. Dios nos ordena derribar esas fortalezas llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. 2 Corintios 10:5.

III. BUSCAD LAS COSAS DE ARRIBA.

La Biblia dice en Colosenses 3:1-3 “Si pues habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado con Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida en Dios”.

1. Enfoquémonos y fijemos toda la atención de nuestro ser en el cielo. “Pongan la mira en las cosas de arriba donde esta Cristo sentado con Dios. Pongan la mente en lo celestial, en las cosas de arriba, no en las cosas de esta tierra, porque en lo que a este mundo concierne, ustedes han muerto y su vida real es nueva, y esta escondida con Cristo en Dios”. Colosenses 3:2-3 Versión Amplificada.

2. Podemos dejarnos llevar por los problemas de esta vida y centrarnos en sus afanes, pero no tendremos éxito, así la fe no funciona como debe.

3. Si nos afirmamos y nos centramos en el cielo sin apartarnos de Dios, enfocados en el cielo y en el Reino de Dios donde ya vivimos ahora mismo, comenzaremos a funcionar como en el cielo.

4. Pues Dios suple todas nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria. Asi lo dice Jesús “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo” Mateo 6:10. Jesús dijo: “Buscad primero el Reino de Dios” Mateo 6:33 de hecho somos ciudadanos de Su Reino. Somos coherederos con Cristo Jesús de todo ese Reino. Gloria a Dios. Jesús dijo: Si buscas primero este reino, todas estas cosas vendrán, y vivirán como si ya estuvieras allá.

5. Echemos nuestra ansiedad sobre Jesús, él ha regido el mundo por mucho tiempo.

IV. DIOS PUEDE HACER QUE TODA GRACIA ABUNDE EN NOSOTROS.

La Biblia dice que “Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes” 2 Corintios 9:8 NVI.

1. ¿Se ha sentido entre la espada y la pared pensando en su corazón de tantas cosas que son buenas y que le gustaría hacer? Hay buenas noticias, no importa cuánto dinero gana, hay mucho por hacer y son las cosas que usted ha deseado hacer. Amén.

2. Ordénele a los muros que lo han limitado, diga: Por la fe en el nombre de Jesús, ¡quítense!

Conclusión: Crezcamos en la gracia 2 Pedro 3:18, conociendo más de Jesús, acerca de él y a través de Él. La Biblia dice: “Así que hermanos, puesto que ya sabéis esto de ante mano, manténgase alerta, no sea que, arrastrados por el error de estos libertinos, pierdan la estabilidad y caigan. Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestros Señor y Salvador Jesucristo. ¡A Él sea la gloria ahora y para siempre! Amén”. 2 Pedro 3:17 NVI.

LA MÁXIMA

“Los hombres que trabajaron para otros el pasado año, trabajarán para si mismos en el presente, y el próximo año contratarán a su vez a otros hombres”. ABRAHAM LINCOLN

LA CONFESIÓN DIARIA

En el nombre del Señor Jesucristo dirijo mis manos hacia ese muro que no me deja avanzar hacia la consecución de mis metas. Le ordeno que se quite ahora mismo, en la autoridad del nombre de Jesús. Con Dios obrando en mí, imposible fracasar. Cosas tremendas hará Dios conmigo. Este es un buen día. SOY BENDECIDO.

DESCARGAS

Descargue La Semilla del domingo 13 de Diciembre de 2015

LECTURAS DIARIAS

Lunes

Salmo 54

Martes

Salmo 55

Miércoles

Salmo 56

Jueves

Salmo 57

Viernes

Salmo 58

Sábado

Salmo 59

Domingo

Salmo 60

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Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

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Martes: 9:00 am Ayuno.

Sábado: 4:00 pm Ministración con énfasis en el Mensaje Dominical.

Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.

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