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LA SEMILLA 22 DE NOVIEMBRE DE 2015

APUNTE PASTORAL

Cuando Josué fue llamado por Dios para que ocupara el puesto de Moisés, recibió unas promesas especiales. La Biblia dice: “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo, os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto, y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”. Josué 1:1-9.

Dios le estaba asegurando a Josué que en realidad él no tendría competencia en la consecución de su destino.

Todo lo que Josué tenía que hacer era llenarse de aquellas palabras de día y de noche. Esas palabras cambiarían sus pensamientos en pensamientos de fe y determinación. Con esos pensamientos toda su vida interior sería impactada. Sus emociones, sus instintos, sus palabras, sus deseos, sus actitudes, sus sueños y visión todo se alinearía a ellos. Esa era y es la clave del éxito y las riquezas. Ante esa condición, no habría competencia para él y el pueblo de Dios.

Si Josué hubiera comenzado a decir: Estoy perdido, no podré llevar a este pueblo a la tierra de prosperidad, soy un fracasado, entonces con esa actitud cualquier adversidad lo hubiera destruido.

Usted ha visto seguramente, cuando una persona se siente vejada, amenazada, criticada, insultada, o superada por alguna competencia, corre el peligro de aceptar todo eso como su final. Entonces él mismo se ha convertido en su propio exterminador.

Muchos comerciantes han cerrado sus negocios ante la amenaza de grandes centros comerciales. Lo más triste es que algunos llegan a la conclusión de que todo se ha acabado para ellos. Pero eso es un grave error. Dios siempre ha hecho provisión para todos. Mientras que algunos llenos de miedo cierran y se van, otros vienen con fe y aprovechan las cercanías del gran centro comercial para exhibir sus mercancías.

Recuerde: usted no tiene competencia. Nadie es igual a usted. Nadie tiene sus huellas dactilares, ni la forma de sus labios o sus ojos. Usted es único. Es una pieza de colección del Gran Creador. Usted tiene dones y talentos que aún no ha descubierto.

Usted tiene una misión en este planeta. Esa misión es exhibir la grandeza que Dios ha puesto en usted para Su gloria. Por esa razón, Dios puso abundancia para todos. Jesús dijo: “Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir Su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” Mateo 5:45. Dios no tiene hijos predilectos, usted es hijo del corazón de Padre Dios. Atrévase, no desista, Dios el Padre está de su parte. Recuerde: Con Dios obrando en usted, imposible que fracase.

Esta es una buena semana, los bendigo.

LA FAMILIA

Desde el tiempo de la Revolución Francesa ha ganado amplia aceptación la idea de que la naturaleza humana es básicamente buena. El “mal” que irrumpe de tiempo en tiempo se debe a la falta de educación y de comprensión, o tal vez a patrones psicológicos infligidos por la cultura y el medio ambiente de uno. Lo que se necesita, dicen, es educación y tal vez algún ajuste en el medio ambiente, de lo económico, social, político, psicológico. Una vez que una persona “comprende”, y una vez que se remueven las restricciones artificiales, florecerá la bondad innata de la naturaleza humana.

Dos guerras mundiales, seguidas por una generación de guerras frías y calientes, han atemperado de algún modo ese optimismo ingenuo referente a la naturaleza humana. Sin embargo, muchas de nuestras presuposiciones y de nuestros juicios están basadas todavía en la idea de que la naturaleza humana es básicamente buena, pues esta idea ha penetrado en toda zona de nuestra cultura y pensamiento. ¡Y en no menor grado en la zona de la crianza de niños! Gran parte de la pesadumbre en las relaciones entre el padre y el hijo tiene sus raíces en esta falsa comprensión de la naturaleza humana.

Los padres consideran a sus hijos como básicamente “buenos”. Cuando se muestran “malos” en una situación particular, el padre comienza a indagar frenéticamente la razón: ¿Qué está estorbando y restringiendo a mi hijo, para que haga una cosa semejante? Primero se emplea la razón. Por su puesto que simplemente él no comprende. Una vez que comprenda, su bondad y lógica innatas habrán de manifestarse.

Recordemos lo que dice la Biblia respecto a nuestra naturaleza humana: “De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el pecado está en mí”. Romanos 7:17-21.

Es por eso que la enseñanza que los padres le imparten a sus hijos desde la temprana edad, basada en los principios y valores espirituales y morales es esencial para la estructuración de la personalidad de ellos. Instruya a sus hijos en la Palabra de Dios, y cuando ellos crezcan, no se apartarán del camino.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros una cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. 2 Corintios 4:17-18.

El secreto del poder que está en usted puede cambiar su mundo. Si el mundo a su alrededor no lo satisface tal y como está, usted y Dios pueden crearlo de nuevo. Cuando usted alinea lo que escoge con lo que Dios escoge y alinea su decisión con la que El toma, entonces usted y Dios triunfarán juntos. Una vez usted y Dios estén asociados no habrá fuerza ni oposición que los detenga. Su voluntad o deseo, alineado con la voluntad o el deseo de Dios, derrota todo tipo de oposición.

El señor LINCOLN entró como capitán en las fuerzas armadas y cuando salió era un soldado raso. Cuando montó un negocio fracasó y tuvo que vender las herramientas que necesitaba para ganarse la vida a fin de pagar sus deudas. La primera vez que Lincoln trató de ser elegido para la legislatura estatal fue derrotado, como fue derrotado en su primer intento de ser congresista Federal.

Cuando trató de ser elegido Comisionado General de terrenos de su estado, Lincoln volvió a fracasar. Luego fracasó cuando trató de ser elegido al Senado. También fracasó en su intento de ser nominado como vicepresidente.

Pero Abraham Lincoln jamás se dio por vencido. Llegó a ser presidente de los Estados Unidos y a ser reconocido como uno de los líderes más grandes que la nación norteamericana haya tenido. Su determinación de sobresalir en la vida jamás se debilitó.

Aunque usted haya fracasado muchas veces en la vida, jamás se dé por vencido. Con determinación y consiente del plan de Dios para su vida, usted lo puede lograr. Inténtelo de nuevo, no se dé por vencido. Entre más grandes sean los retos de la vida, mayores serán las victorias. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13. Con Dios todo es posible.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: LA BENDICIÓN DEL HUERTO DE EDÉN ES SUYA AQUÍ Y AHORA.

Texto Principal: Génesis 2:4-25; Isaías 51:3,16; Lucas 23:43.

Introducción: El huerto de Edén era un sitio enorme y, sin duda, un agradable lugar para vivir. Lleno de preciosos árboles que proveían comida como para un rey, tenía un río que lo atravesaba manteniéndolo exuberante y verde, poseía abundancia de oro y otras piedras preciosas. Era un lugar bendecido, lleno de todo lo bueno, y no había nada malo ahí.

I. EL HUERTO DE EDÉN.

Edén significa “delicia, deleite, delicadeza”. El Edén fue creado por Dios para deleite del ser humano.

1. El Edén fue creado por Dios para deleite del ser humano.

2. En el Edén, Dios plantó un huerto. Huerto significa “Jardín cercado, Paraíso”, es un lugar protegido, un lugar de amparo.

3. Amparo significa “Rodear, circundar, hacer sombra”. En sentido literal: alas, proteger, aliado, ayudar, socorrer, defender. En el Salmo 46:1, refugio, literalmente, escondrijo, confianza.

4. En el Edén estaba el Árbol de la Vida: Cristo Juan 14:6.

5. En el Edén se disfruta de la relación y comunión íntima con Dios. Dios hablaba con Adán y Eva cara a cara. No existía la conciencia de culpa, ni de pecado, ni inferioridad delante de Dios.

6. El Edén estaba lleno de riqueza, no había pobreza. En el Edén, no había enfermedades.

II. LA BENDICIÓN DEL EDÉN.

La Biblia dice: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” Proverbios 10:22.

La palabra bendición tiene una identidad definida y clara. Su primer significado bíblico se refiere a expresar algo bueno. Para los Hebreos, una bendición es exactamente lo opuesto a una maldición: pues el significado de la palabra maldición se refiere a declarar algo malo.

1. La definición hebrea del término bueno, nos brinda una prueba más clara de que una bendición en realidad es algo positivo: “Acertado, agradable, agradar, alegrar, alegre, alegría, amigablemente, benéfica, beneficio, benevolencia, benigno, bien, bienestar”. (La nueva concordancia exhaustiva de la Biblia Strong). Debido a que en esta lista no se incluye ninguna palabra negativa, podemos dejar atrás la idea de que algo lamentable, desagradable y amargo pueda ser una bendición.

2. La Bendición de Dios impartida sobre el ser humano, no se define sólo como una buena declaración sobre alguien, sino como una declaración que otorga el derecho a prosperar.

3. Gracias a que las palabras de Dios son poder creativo, Su bendición no sólo expresa un sentimiento positivo; sino también libera el poder para producir que la bendición se manifieste.

4. La declaración de la bendición de Dios sobre la humanidad, invistió de poder a las personas para prosperar. Y desató los recursos divinos que harían de la BENDICIÓN, no sólo una realidad espiritual; sino también, una realidad material.

5. El Señor nos dio el lenguaje articulado para que declaremos Su Palabra. El Padre dice: “Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú” Isaías 51:16.

6. Esa bendición le otorgó a la familia de Dios sobre toda la tierra, todo el poder que pudiera necesitar para: “Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Génesis 1:28.

III. JESUCRISTO VINO A RECUPERAR LO PERDIDO.

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” Lucas 19:10.

1. A través del profeta Isaías, nuestro Padre Dios nos dio la promesa de consolación y la restauración del paraíso. “Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto” Isaías 51:3.

2. Sion en términos espirituales es la iglesia, todos los redimidos por la Sangre de Cristo Efesios 1:7.

3. Dios nos prometió en la profecía de Isaías que cambiaría nuestro desierto en paraíso, y nuestra soledad en huerto de Jehová.

4. El Señor Jesucristo en Su obra redentora en la cruz, recuperó todo lo que Adán le entregó a satanás.

5. Antes de morir en la cruz, Jesús le dijo al ladrón que estaba crucificado junto a él: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” Lucas 23:43.

6. El Paraíso que perdió Adán, ya es una realidad para nosotros en Cristo.

Conclusión: El Señor Jesucristo vino para restaurarnos, y a la vez recuperar todo lo que la humanidad perdió en Adán. Ahora en Cristo entramos en la bendición del Edén. Créalo, y deléitese en la bendición del Paraíso.

LA MÁXIMA

“Elige ser el dueño de tu destino y el capitán de tu alma” V. HENLEY.

LA CONFESIÓN DIARIA

Cristo me redimió de la maldición de la ley. Ahora puedo disfrutar de la vida abundante. La enfermedad, el pecado, la muerte prematura y la pobreza legalmente no me pueden afligir más. Ahora soy saludable, exitoso, libre y prosperado. Cosas tremendas hará Dios conmigo. SOY BENDECIDO.

DESCARGAS

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LECTURAS DIARIAS

Lunes

Salmo 33

Martes

Salmo 34

Miércoles

Salmo 35

Jueves

Salmo 36

Viernes

Salmo 37

Sábado

Salmo 38

Domingo

Salmo 39

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Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

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Martes: 9:00 am Ayuno.

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Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.

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