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LA SEMILLA 7 DE JUNIO DE 2015

APUNTE PASTORAL

“La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu” Proverbios 15:4.

“Del fruto de la boca del hombre se llena su vientre; se sacia del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua; el que la ama, comerá de sus frutos”. Prov. 18:20-21.

El noventa y cinco por ciento de los fracasos vienen de personas que tienen el hábito de hacer excusas. Usted será una persona fracasada cuando comience a culpar a otra persona. Deje de echarle la culpa a otros.

Cuando la persona es buena haciendo excusas, no es buena para ninguna otra cosa. Las excusas son las herramientas que usan las personas sin propósito ni visión para construir grandes monumentos llenos de nada. Usted puede aprender de sus errores si no malgasta el tiempo negándolos o defendiéndolos. Deryl Pfizer dijo: “Me parece que en estos días las personas que admiten que están equivocadas llegan mucho más lejos que las que tratan de probar que están en lo cierto”.

Lo mismo que el veneno es a la comida, son los expertos a una vida productiva. El libro de los Proverbios dice: “En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen”. Proverbios 14:23.

“Algunos hombres tienen miles de razones por las cuales no pueden hacer lo que quieren hacer, cuando todo lo que en realidad necesitan es una razón por la cual lo pueden hacer” Willis Whitney.

Uno de los pretextos más grandes es lamentarse, poner excusas. No deje ninguna excusa en el campo de juego; invierta su todo en el juego de la vida. “Lo más valioso que he aprendido de la vida es a no lamentarme por nada” Somerset Maugham.

Elimine sus pretextos, las cosas por las cuales se lamenta, porque la verdad es que mil pretextos no pagan ni una deuda. Cuando uno se lamenta está desperdiciando energía; no se puede construir sobre eso. Sólo sirve para sumirse en la lástima de sí mismo.

Cuando un ganador comete un error, dice: “Me equivoque”; cuando un perdedor comete un error dice: “No fue culpa mía”. Un ganador explica; un perdedor trata de justificarse.

A las personas que no hacen nada no les faltan excusas. La palabra no puedo por lo general quiere decir que usted no va a tratar. El no puedo debilita nuestra resolución y muchas veces hace más daño que las calumnias o las mentiras. No puedo es la peor excusa y el mayor enemigo del éxito.

Tenemos muchas razones para el fracaso pero no una verdadera excusa. Las excusas siempre reemplazan al progreso. La Biblia dice en Filipenses 2:14-15 “Haced todo sin murmuraciones ni contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa”.

Los pretextos y las excusas deberían ser cremados y no embalsamados. La persona que siempre se excusa en realidad se acusa a sí misma.

Negar una falta es duplicarla. “Los mejores años de su vida son aquellos en los cuales usted decide que sus problemas son suyos. No los achaca a la familia, al medio ambiente o al presidente. Usted admite que controla su propio destino” Albert Ellis. No viva dando excusas.

Deberíamos vivir nuestra vida al igual que Florence Nightingale, quien dijo: “Atribuyo mi éxito a esto: nunca di o acepte una excusa”. Esta es una buena semana. Los bendigo.

LA FAMILIA

Los padres deben mantener su posición sobre el conocimiento de que están en lo correcto. Deben demandar obediencia a aquello que saben es lo correcto.

La obediencia voluntaria está basada en el fundamento más íntimo de la reverencia. No es solamente una virtud; es la única virtud del niño. Incluye todo lo bueno que puede requerirse o esperarse de él.

A primera vista parece que consiste en una simple obediencia a la voluntad del hombre. Sin embargo ya es obediencia a Dios. Pues al someterse a la voluntad de los padres, los hijos aprenden a someterse a una voluntad más alta que la de ellos.

La sumisión a los padres es una escuela para la obediencia independiente y directa a Dios que tendrán que manifestar cuando ya no vivan bajo la autoridad de los padres. Es para esto que educamos a nuestros hijos, para que a su debido tiempo puedan seguir la voluntad de Dios y la guía de Su Espíritu, no por compulsión externa, sino con un acto consciente, y por impulso venido de adentro.

El aprender obediencia es aprender una ley básica de la vida espiritual. Porque la autoridad de Dios a menudo se abre paso hasta nuestra vida a través de la autoridad humana.

Cuando conocemos el lugar que nos corresponde bajo la autoridad, podemos relajarnos; el relajamiento o reposo y la confianza son de ayuda para la recepción del Espíritu Santo.

Soren Kierkegaard, el filósofo danés, escribió: “Es difícil creer, no porque sea difícil comprender, sino porque es difícil obedecer”. Podemos enseñar y razonar con nuestros hijos tanto como queramos, y aun así mantenerles alejados de un genuino encuentro con Dios, a menos que con nuestra enseñanza también inculquemos en ellos un sentido de obediencia.

Dios no se revela a los teóricos de poltrona, sino a aquellos que obedecen. La Biblia dice: “Hijos, Obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo”. Efesios 6:1. Este es el plan de Dios para los hijos. Al ser obedientes a los padres, es a Dios a quien se obedece. De este modo se llega al conocimiento de la presencia y la bendición de Jesús en su vida.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

Como pueblo de Dios no fuimos creados para ser un don nadie. Romanos 8:17 afirma: Somos herederos de Dios, coherederos con Cristo Jesús.

Santiago 2:5 declara: Somos herederos del reino de Dios, que Él ha prometido a los que le aman.

Nosotros somos lo que Dios es en nosotros. 1 de Juan 4:17 dice: Como Él es, así somos nosotros en este mundo.

El principio acerca del deseo es vital a la fe. Creer para recibir algo es desearlo. Orar por algo es desearlo. La oración es el deseo dirigido hacia el cielo. Proverbios 13:12 dice: El deseo cumplido, es árbol de vida.

Un árbol produce frutos cuando está vivo. El fruto de la vida es la abundancia de bendiciones y provisiones en esta tierra que hacen la vida plena, fructífera, disfrutable y productiva. La buena vida es una idea concebida por Dios.

Proverbios 11:23 dice: El deseo de los justos es solamente el bien. Cuando Dios está vivo en usted, los deseos suyos son los deseos de Él, son buenos deseos.

La religión en sus muchas formas y nombres enlaza la pobreza con la piedad, el sufrimiento con la virtud, las cargas con la humildad y la escasez con la santidad.

Emerson, el gran filósofo norteamericano, dice que desde que era muchacho quiso escribir un ensayo que tratara acerca de la teología tradicional, la cual adoctrina a la gente en contra de desear el éxito, los logros y la prosperidad material.

En su estilo inimitable, dijo que “la vida real, como la gente la vive, va por delante de la teología y que la gente sabe más que los predicadores religiosos”

Luego explica como un predicador habló acerca de la vida y del juicio final como si todas las cosas tuvieran que esperar que ese momento llegara. El enseñar esa doctrina, el predicador religioso ignoraba el hecho de que se cosecha lo que se siembra, aun aquí en esta vida.

El señor Emerson fue impactado por la doctrina de ese predicador religioso porque enfatizaba que solo los malvados deben tener éxito en este mundo y que la gente buena debe probar su humildad y piedad viviendo vidas de miseria.

Este no es el pensamiento de Dios para sus hijos. La religión y la tradición han acondicionado a los fieles a un estilo de vida diferente a la que Dios diseñó para los seres humanos.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: PODER Y AUTORIDAD EN EL NOMBRE DE JESÚS.

Texto Principal: Marcos 16:17-18; Hechos 3:16; 2:9-11.

Introducción: En la época bíblica se atribuía al “nombre” una considerable importancia, porque existe una relación directa entre el nombre y la persona o cosa nombrada.

El nombre participa en la esencia que tiene por objeto revelar. Expresa la personalidad hasta el punto que el conocimiento del nombre de alguien implica conocerlo íntimamente.

El nombre implica en el Nuevo Testamento autoridad, carácter, rango, majestad, poder, excelencia, dominio de todo lo que el nombre cubre.

I. EL NOMBRE DE JESÚS ES PODEROSO Filipenses 2.9.

El Señor Jesucristo fue exaltado hasta lo sumo, y el Padre le dio un nombre que es sobre todo nombre. Todo el poder y la autoridad están en el Nombre de Jesús. El nombre representa “el título y la dignidad” del Señor.

1. En el poder del Nombre Marcos 16:17; Lucas 10:17; Hechos 3:6; 4:10; 16:18; Santiago 5:14.

2. Jesucristo es el Señor sobre todas las potestades, principados, autoridades y dignidades tanto espirituales como naturales. Efesios 1.21; Hebreos 1.4.

3. Jesucristo es el Rey de reyes. 1 Timoteo 6:15; Apocalipsis 1:5; 17:14; 19:16.

4. Todas las cosas fueron sometidas bajo los pies del Señor Jesucristo: el pecado, satanás, las enfermedades, la muerte, el infierno y la pobreza. Él nos dejó Su nombre. Lo podemos usar por derecho legal. Mateo 28:18.

5. Satanás está obligado a respetar y obedecer la autoridad del nombre de Jesús, “Nombre que es sobre todo nombre”.

6. El reino de las tinieblas tiene la obligación de obedecer nuestro mandato cuando lo hacemos en el Nombre de Jesús. “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre” Lucas. 10:17.

II. JESUCRISTO NOS DEJÓ SU NOMBRE.

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Marcos 16:17-18 El nombre de Jesús es el fundamento de la autoridad espiritual.

1. Por la fe en su Nombre Hechos 3:16. Esta es la declaración que hicieron los apóstoles Pedro y Juan al pueblo en Jerusalén después de haber sanado al paralítico en la puerta del Templo.

2. El poder del nombre de Jesús es maravilloso, los milagros suceden cuando los creyentes en Cristo se atreven a declararlo con fe.

3. En el nombre de Jesús usted puede echar fuera a los demonios.

4. En el nombre de Jesús usted puede sanar a los enfermos.

5. En el nombre de Jesús usted tiene el derecho y puede hablar en nuevas lenguas.

6. En el nombre de Jesús saldremos ilesos de cualquier peligro. Hechos 27:21-26; Isaías 43:1-3.

7. En el nombre de Jesús tenemos la victoria sobre la muerte. Veneno de serpientes. Salmo 91; Hechos 28:3.

Conclusión: El Señor Jesucristo nos dejó Su nombre. Esa fue su decisión y cuando lo declaró Él estaba diciendo la verdad, estaba consciente de lo que estaba diciendo. En la medida que la iglesia se apropia por la fe del nombre, y lo usamos con la certeza debida, podemos enfrentar cualquier situación que se nos presente y veremos los extraordinarios y maravillosos resultados. Recuerde: en el Nombre de Jesús, todos los demonios, las enfermedades, la pobreza y fuerzas antagónicas, tienen que obedecerle. ¡En Nombre de Jesús!

LA MÁXIMA

“Diga el débil: Fuerte soy” Joel 3:10.

LA CONFESIÓN DIARIA

Soy una nueva criatura. Tengo la vida de Dios. Creo en el nombre de Jesucristo el Señor de señores y Rey de reyes. Ahora tengo poder sobre la enfermedad, la pobreza y la muerte. Cosas tremendas hará Dios conmigo. Este es un buen día. CON CRISTO SOY MÁS QUE VENCEDOR.

DESCARGAS

Descargue La Semilla del domingo 7 de Junio de 2015

LECTURAS DIARIAS

Lunes


1 Crónicas 4

Martes

1 Crónicas 5

Miércoles

1 Crónicas 6

Jueves


1 Crónicas 7

Viernes


1 Crónicas 8

Sábado

1 Crónicas 9

Domingo

1 Crónicas 10

NUESTRAS ACTIVIDADES

PAI sede Principal

Jueves: 6:30 pm Reunión de Oración e interseción.

Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

PAI sede Contador

Martes: 9:00 am Ayuno.

Sábado: 4:00 pm Ministración con énfasis en el Mensaje Dominical.

Domingo: 11:00 am Escuela Dominical.